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miércoles, 24 de junio de 2020

Churros caseros


    Esta es otra de las recetas encuadradas en el ciclo "Recetas de cuarentena". Aquellas cosas que hemos llegado a hacer por culpa del confinamiento que sufrimos durante el estado de alarma en los meses de marzo y abril de 2020 por la pandemia de Coronavirus. Ahora espero que esta receta sirva como entretenimiento para hacerlos o porque nos pille en el campo o no haya opción de comprar los riquísimos churros que se venden en Úbeda y su comarca, y que para mí, están mucho más ricos que las porras o los churros que hay fuera de la comarca de La Loma. 


Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 30 minutos

Ingredientes: 

- 300 gr de harina (150 gr de harina de trigo y los otros 150 gr de harina de repostería)
- 1 cucharadas pequeñas de levadura
- 2 pellizcos de sal
- 250 ml de agua templada. 

     La receta es bien sencilla. Mezclamos todos los ingredientes en un bol grande y amasamos hasta que se hace una masa homogénea y uniforme. Interesa que quede más bien blanda para que luego pueda pasar por la manga pastelera sin problema. Si hacemos la masa y dejamos diez minutos a que la levadura haga su efecto, mucho mejor. 

    Posteriormente, en una sartén con abundante AOVE muy caliente, vamos a ir haciendo los churros ayudándonos de una manga pastelera. Cuando yo los hago, con una mano cojo la manga pastelera y con la otra, unas tijeras para cortar la masa cuando veamos que no podemos controlar el churro que ha ido cayendo a la sartén. Es muy importante tener cuidado en este paso para no hacer un corte de manga, porque es soez, y porque liamos un estropicio. 

    Damos la vuelta al churro en la sartén con unas pinzas o dos pequeñas palas de madera para que se dore por todos lados, y cuando lo sacamos, lo ponemos sobre papel de cocina para que suelte el exceso de aceite. 

   Y ya está. Para mí fue una gran satisfacción conseguir hacer estos churros caseros, que están buenísimos, y nos sirvieron para salvar mejor las mañanas dominicales de pandemia cuando todos los negocios estaban cerrados. 

*Por supuesto, lo suyo es acompañar los churros con un rico chocolate. Pero ese no lo explico, que ya lo hace el reverso de los sobres de chocolate o cacao que compremos para hacerlo. 
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sábado, 24 de marzo de 2018

Torrijas


    Cómo no íbamos a tener una receta en el blog de torrijas, y cómo no las íbamos a publicar para Semana Santa. Para mí es una gran satisfacción preparar para papá (político) y los tataratataratatarabuelos y para tantos de tantos que van para pasar unos días de procesiones, familia y ciudad de Semana Santa. 

Dificultad: Muy fácil (mucho más fácil que la aliteración de arriba).
Tiempo de elaboración: 45 minutos
Ingredientes: 
- 10 rebanadas de pan
1 litro de leche
- 1/2 cáscara de limón
- 1/2 cáscara de naranja
- 1 palo de canela en rama
- 1 cucharada pequeña de azúcar avainillada ó una vaina de vainilla
- 1 chorreón generoso de Vermut
- 3 huevos
- Miel
- un bol con azúcar y canela en polvo en proporción 3:1
- Aceite de oliva vírgen para freír

Ponemos la leche a calentar con el palo de canela, las cáscaras de limón y naranja, la cucharada de azúcar avainillada, un chorreón de miel y un chorreón bastante generoso de vermut o vino dulce de Málaga y quitamos del fuego antes de que hierva, tapándola y dejándola atemperar sin enfriar en el frigo para que coja bien los aromas y sabores la leche. 

Una vez que la leche no queme, la vamos a ir echando en un plato hondo donde iremos bañando las rebanadas de pan para que se empapen bien. Antes de bañarlas habremos comprobado que el pan lleva al menos 2 horas sin comer y las sacaremos del baño de leche antes de que se les arruguen los dedos de las manos, y las vamos dejando en una fuente aparte. Lo digo porque como es receta típica y heredada de nuestros antepasados, es muy importante no olvidar sus sabios consejos. 

Batimos los huevos y ponemos una sartén al fuego con abundante aceite. Cuando el aceite esté caliente, pasamos las rebanadas de pan por el huevo batido y acto seguido las freímos, dejándolas sobre papel de cocina para que no se queden aceitosas una vez que las veamos bastante doradas. 

Y cuando se enfríen un poco las vamos a pasar por una fuente pequeña o bandeja de corcho donde a veces te sirven los productos de carne o verduras en supermercados y plazas de abastos, donde habremos puesto el azúcar y la canela en la proporción arriba indicada. Pasamos por las dos caras. 

Y ya está. Torrijas de Semana Santa que vienen muy bien para desayunar y coger fuerzas estos días de procesiones de estar todo el día en la calle, o para reponerse con un buen café después de comer. 

*Para las rebanadas de pan yo recomiendo que compréis las barras de pan rústico cortado que venden en los supermercados porque tienen las dimensiones y la textura perfecta para este dulce tan típico. 
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lunes, 24 de octubre de 2016

Mazapán de almendra ( thermomix )


       Cuando realicé los huesos de santo me dí cuenta de lo realmente cerca que estaba de poder hacer mazapanes, pues el sabor de la masa de almendra era el del mazapán que mi paladar recordaba de toda la vida. Es por eso por lo que decidí a arriesgarme a hacer este dulce típico de Navidad que hoy comparto con vosotros, pues los mazapanes que hice fueron devorados por fruición y por el resto de mi familia. 

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 2 horas
Ingredientes:
- 200 gr de almendra pelada cruda
- 200 gr de azúcar 
- 1 huevo

     En realidad si habéis visto con anterioridad la receta de los huesos de santo es lo mismo que realizar la masa de almendras, por lo que haremos lo siguiente:

      Vamos a moler las almendras 20 segundos a velocidad 8 y reservamos.

    Acto seguido, moleremos el azúcar 15 segundos a velocidad 8, añadimos la almendra molida y mezclamos 5 segundos a velocidad 5 y añadimos la clara 8 segundos a velocidad 5, y dejamos que repose durante una hora.

     Posteriormente vamos a ir cogiendo pequeños pegotes de la masa y le iremos dando la forma que deseemos. Aquí dejo que vuestra imaginación sea la que os guíe. Yo llegué a hacer hasta escudos del Atlético de Madrid. 



       Las figuritas las iremos dejando en una bandeja de horno sobre un papel de horno para que luego podamos cogerlas con facilidad. 

       Una vez tengamos todas las figuritas hechas las pintaremos con la yema del huevo y meteremos la bandeja en el horno a 180º hasta que se vean doradas (unos diez minutos aproximadamente). 

 
     Y ya está. Veréis como gustan pues tienen un sabor auténtico que nunca podrán tener los mazapanes Delaviuda, aunque no quiero hablar mal de ellos porque los pobres demasiado tienen con lo que están viviendo. 

*Feliz Navidad. 


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martes, 24 de mayo de 2016

Tarta de manzana (con Thermomix o no)

     
     Todos los lectores ya sabéis lo poco que soy dado a hacer recetas de repostería. Pero  voy a mover ficha en esta oca-sión y a mostraros una de las pocas tartas que me gustan, y que tanto me recuerdan a mi madre, pues ella las hacía riquísimas en nuestra niñez, y es un sabor que tengo en el fondo de mi alma, y que el día que realicé esta tarta de manzana volví a disfrutar. Aprovechando este mes de las flores, qué mejor forma de celebrar su cumpleaños, y el de mi hermano Adrián,  que con una tarta: Tarta de manzana. 

Dificultad: Difícil
Tiempo de elaboración: 2 horas
Ingredientes: 
Para la masa:
- 75 gr de mantequilla
- 150 gr de harina
- 1 pellizco de sal
- 1/2 cucharilla de azúcar avainillada
- 50 cc de agua

Para la crema pastelera:
- 4 yemas de huevo
- 500 cc de leche
- 100 gr de azúcar 
- 50 gr de harina
- 1/2 cáscara de un limón 
- 30 gramos de mantequilla
- una cucharilla pequeña de azúcar avainillada

Para realizar el molde, en realidad he copiado literalmente la receta que viene con el libro de la thermomix, y se realiza de la siguiente forma (circular): 

Ponemos los ingredientes y se bate muy bien (en thermomix,  2 minutos, temperatura 90º y velocidad 4). Cuando esté la masa, la envolvemos en film transparente, dejamos que se enfríe y posteriormente con el rodillo extenderemos para hacer la forma circular de la tarta. 
- También tenemos la opción más fácil aún de comprar la masa en el supermercado. 

Mientras, en un cazo vamos a batir las yemas, añadimos las dos azúcares y seguimos batiendo a mano, cuando esté homogénea añadimos la harina y seguimos batiendo con la varilla y cuando vuelve a estar homogénea añadimos la leche y la mantequilla, y seguimos batiendo. Ponemos a fuego lento junto con la cáscara del limón y vamos batiendo lentamente para que no haga grumos y antes de que ebullicione retiramos del fuego y dejamos que se enfríe, que quiere decir que baje su temperatura y no meterla en una freidora (en thermomix iremos añadiendo la leche con el cubilete puesto a velocidad 2 a 100 grados). 

Mientras se enfría la crema pastelera, vamos a pelar las manzanas y a cortarlas en láminas finas, desechando la parte central. 

En el molde donde la vayamos a hacer, vamos a espolvorear un poco de harina y pondremos la masa que estiraremos con un rodillo y dando la forma del molde, cubriendo a Juanfran y a Filipe Luis. O sea, cubriendo los laterales. 

Vertemos en el molde la crema pastelera cuando no esté caliente y encima colocaremos los trozos de manzana dando la forma estética que queramos. 

Calentaremos en el microondas la mermelada de melocotón para que con la brocha sea más fácil de extender sobre la superficie de la tarta. 

Ponemos la tarta en el horno a 180º durante 30 minutos. 

Y ya está. Increíblemente he llegado a hacer una tarta de verdad, y espero que vosotros también. Sólo nos queda desmoldarla y disfrutar de ella. 

*Esta última foto es de una minitarta (hice 6) que es como debuté haciendo esta receta, para probar unos moldes de silicona muy prácticos que compré en LIDL. Y no os preocupéis por las calorías porque esta tarta creo que en vez de aportarlas, las quema. Por lo menos a mí, que cuando la hice le dí tres vueltas a la manzana, y con eso creo que vale. 
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huesos de santo (thermomix)

sábado, 24 de octubre de 2015

huesos de santo (thermomix)



                  Todos los lectores de este blog sabéis que no soy repostero y no suelo publicar dulces, porque siempre me he considerado más salado que dulce, en todos los aspectos de la vida. Pero si existe un dulce que rompe todas las reglas cual píldora anticonceptiva, son los huesos de santo. Un manjar que como toda obra maestra culinaria, se come en una fecha muy concreta, es típica, y está arraigada a un momento, un lugar y una celebración específica. Desde niño, el poco dulce que he comido son los huesos de santo. Más concretamente, los de la desaparecida confitería de Lope. Y mi sorpresa, es que cuando compramos la Thermomix y busqué la forma de hacerlos, encontré esta receta que consigue recordar en mi paladar el mismo sabor y la misma textura de aquellos huesos de santo. Si encima, cuando los hago por primera vez los comparto con mis hermanos en el campo un frío puente de los Santos de 2014, hace que esta receta para mí sea muy importante. Por lo sentimental, y por hacerme ver que hay un más allá. También en el mundo de la cocina. 

            Aunque veáis que le receta es con Thermomix (la primera aunque seguro que no la última que publico), todo esto se puede realizar sin ella. De hecho, el día que realicé los huesos de santo que veis en las fotos, el almíbar lo hice en un cazo porque me costaba menos trabajo ver la consistencia que buscaba. 

Dificultad: muy difícil
Tiempo de elaboración: 2 horas
Ingredientes:

Para la masa de almendras (lo que sería el hueso en sí):
    -300 gr de almendras sin piel
    -300 gr de azúcar
    -1 clara de huevo

Para la crema de yemas (lo que sería la médula ósea. O sea, lo de dentro):
     -12 huevos 
     -el almíbar que realizamos

Para el almíbar 
     -300 gr de azúcar
     -150 ml de agua


      Vamos a comenzar realizando la masa de almendras. Para ello vamos a moler las almendras 20 segundos a velocidad 8 y reservamos.


   Acto seguido, moleremos el azúcar 15 segundos a velocidad 8, añadimos la almendra molida y mezclamos 5 segundos a velocidad 5 y añadimos la clara 8 segundos a velocidad 5, y dejamos que repose durante una hora.

     Para realizar el almíbar echaremos el agua y el azúcar y pondremos a hervir (110º). Una vez comience a hervir lo dejaremos durante 12 minutos, hasta que comprobemos que cogiendo con los dedos un poco de almíbar y separando los dedos se nos queda como un hilo haciendo de puente entre ambos. Que no es lo mismo que hacer puenting colgado de un hilo, aunque se parece porque hay que tener los huevos que tiene esta receta para realizar dicha prueba con el almíbar caliente, pero si enfriamos los dedos en agua fría, antes y después de la prueba, lo podremos hacer. 

    Mientras hierve el almíbar, vamos a separar las 11 yemas de los 12 huevos que utilizaremos porque  se supone que a uno de ellos ya se lo habremos hecho para poder realizar la masa de almendras. 

     Una vez tengamos las yemas separadas, las vamos a mezclar con el almíbar y vamos a cocer todo junto durante 12 minutos a 100º a velocidad 2, y dejaremos enfriar esta masa. 

   Sólo nos queda el montaje de los huesos en sí. Cogeremos la masa de almendras como si fuésemos a hacer croquetas, y vamos haciendo los canutos. Para ello, una vez que tienen la forma de tubo yo utilizo una pajita de las de beber para hacerles el agujero que se comunicará por los dos extremos. 


        En una manga pastelera pondremos la crema de yema e iremos rellenando los huesos de masa de almendra. Los vamos dejando en una bandeja y una vez que estén todos hechos, le espolvorearemos azúcar glas por encima y los dejamos reposar. A las 12 horas les vamos a dar media vuelta a todos para que quede hacia arriba la parte que había quedado dando en la bandeja, y así cogerá la misma consistencia todas las partes del hueso de santo. 

   Y ya está. Ya he dicho que es laborioso, aunque muchísimo menos de lo que esperaba que lo fuera, pues hacer croquetas cuesta prácticamente lo mismo, y le tenemos menos miedo que a realizar este delicioso dulce. 

*Es la primera receta que publico ayudándome de la famosa Thermomix. Herramienta muy aconsejable para ciertas tareas culinarias, aunque como he dicho, todo se puede seguir haciendo de la manera tradicional. Solamente, que aquí los tiempos, temperaturas y velocidades están más medidas y es más difícil que no te salga igual. 

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domingo, 26 de julio de 2015

El postre de los Orzáez


      Este postre es tan rápido de hacer como de comer y de escribir la receta. De hecho, he realizado la publicación mientras lo hacía y me lo tomaba. Postre que me recuerda enormemente a mi abuelo Paco Orzáez, al que siempre recordaré por su cariño, su aguante ante las embestidas mayores que te pueda dar la vida, y todas sus batallitas de la guerra civil en las siestas de verano. Va por él, y por mi padre, que siguió la tradición que hoy en día yo continúo (nunca mejor dicho lo de hoy en día).

Dificultad: muy fácil
Tiempo de elaboración; 3 minutos
Ingredientes:
- 1 melocotón
- 1 chato de vino tinto rico

     La dificultad de esta receta radica en escribirla con el móvil. Se pela el melocotón y se echa en un vaso. Se riega con vino tinto. 

Y ya está. Para que luego me digan que no publico postres.

*A mí me encanta pinchar y comerme los trozos de melocotón con el cuchillo con el que previamente he cortado tan rica fruta. No hace falta horneado aunque algunas veces es posible que acabe un poco cocido (sin tutear).

lunes, 15 de junio de 2015

Fresas con yogur

 
   Sabéis que no soy muy repostero y por eso los postres que publico, o son muy tradicionales o son muy fáciles. Podéis pensar que esta receta la publico por lo segundo, y es verdad. Pero también es cierto que la publico por lo primero, pues es el postre que siempre hemos tenido en mi casa, entre otras fechas, los Jueves Santo, para comerlas fresquitas justo antes de ponernos la túnica de La Columna. Como también es cierto (y a tí también te pasa), que si te das un golpe con un pinete en la calle, siempre vas a decir que no te ha dolido, hasta que vuelves la esquina y te empiezas a frotar la rodilla con fruición.

Dificultad: muy fácil
Tiempo de elaboración: 15 minutos (sin contar el tiempo de maceración de las fresas)
Ingredientes:
  - 1/2 kg de fresas
  - 4 cucharadas de azúcar
  - 2 yogures naturales

    Para demostrar mis grandes dotes en el mundo de la repostería, voy a explicar esta receta tan dificultosa de realizar. 

    Lo primero que haremos será trocear las fresas en trozos no demasiados pequeños y las pondremos en un bol grande, donde añadiremos el azúcar, removeremos y dejaremos reposar un mínimo de 4 horas para que se maceren. La técnica del macerado es muy común entre los reposteros y los alcaldes en preelecciones, pues al no parar de arreglar aceras, es cuando "macerado" arreglan. 

   Dicha la tontería de la receta porque si no, llegaría a tener menos letras que una declaración de amor de las de ahora: tqmxbs (o algo así), vamos a añadir los yogures naturales o danones, fórmula aceptada al ser plural, pues todos sabemos que si fuese sólo uno sería "danón". Removemos todo bien y dejamos enfriar en el frigorífico. 

Y ya está. Receta supersencilla, fresquita, y que gusta mucho a grandes y chicos. Como Xuxa en sus buenos tiempos. 

*Hoy no tengo nada que añadir en el asterisco de lo sencilla que es la receta, la única publicada con tres ingredientes (aunque le gana la de los ochíos con habas en menor número de ingredientes con dos).
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domingo, 2 de noviembre de 2014

Gachas dulces (gachas del día de los Santos)

   
       Si hay una receta típica para un día típico son estas gachas que se hacen en Úbeda de toda la vida de Dios para el puente de los Santos. Un plato dulce heredado de nuestras abuelas. Como la diabetes tipo II.

Dificultad: media
Tiempo de elaboración: 40 minutos
Ingredientes para una fuente de gachas:
    - media barra de pan (si es del día anterior, mejor. Si es del día posterior, es mentira).
    - 4 cucharadas de harina
    - 1 litro de leche
    - 6 cucharadas de azúcar
    - aceite de oliva vírgen, sal, anís en grano (matalaúva) y anis del mono.

      La dificultad es media porque hay que conseguir una textura sin grumos y que no esté ni muy espesa ni muy líquida. Pero es una receta fácil y cómoda de hacer. 

     Lo primero que haremos será cortar el pan en dados de un centímetro y medio de lado (más dificultad). En una sartén grande pondremos un culo de aceite y los vamos a freír y a reservar una vez estén tostados. En ese culo de aceite vamos a echar unas 3 cucharadas pequeñas de anís en grano y removeremos durante 10-15 segundos, no más, para inmediatamente añadir la harina. Removemos rápidamente y en cuanto la veamos tostada (se pondrá del color que se ve en la foto), añadimos el anís del mono. La cantidad que yo le echo es la que cae mientras cuento tres segundos. 

    Posteriormente añadimos un pizco de sal y la leche poco a poco, removiendo con la barilla para que se vayan deshaciendo los grumos y se forme una masa homogénea. Añadimos el azúcar y seguimos removiendo. Aunque pensemos que los grumos no desaparecerán, tendremos paciencia y buena muñeca para seguir removiendo con la barilla para conseguirlo, y os aseguro que os quedará una masa fina. Si vemos que está muy espesa añadimos un poco de leche. 

    Cuando empiece a hervir seguiremos removiendo cinco minutos para que se evapore un poco el anís porque si no, tendrá demasiado sabor a dicho licor. Que no es lo mismo que si estornudo y digo: "Anís". Y entonces diréis todos: "Ha dicho licor". 

    Y dicha la tontería de la receta... Ya está. Añadimos los picatostes y movemos, dejando unos pocos para decorar la fuente en la que las vayamos a servir. 

*Esta receta se la debo a mi amigo Juampe, quien me la enseñó hace tres años, la apunté de aquella manera en un papel que guardé en mi cartera y que he llevado hasta el día de hoy, pendiente de escribir alguna vez la receta. Y tras mi frustrada carrera como futbolista en la EGB, donde nunca me convocaban y me quedaba el último apoyado en la valla para que me eligieran para jugar, ahora por fin, ya puedo decir que sé hacer unas "gachas" que ya quisiera Butragueño.
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lunes, 3 de marzo de 2014

Papajotes dulces


    Quién me iba a decir a mí que acabaría publicando recetas de postres, o de dulces propiamente dicho, yo que siempre he pensado que una repostera era una periodista muy fina y que un flan es una idea muy buena con su plano y todo. Pero claro, volviendo a mi cabeza sabores de antaño, un día me acordé de los papajotes que hacía mi madre muy de vez en cuando para desayunar, y sólo por eso, ha merecido la pena el hacerlos y publicarlos, para que estas cosas no se pierdan, no como la barra de pegamento que llevo buscándola una semana. 

Tiempo de elaboración: 1/2 hora
Dificultad: Media
Ingredientes: - 1 vaso de leche sin llenarlo del todo
                    - 1 huevo
                    - 1 cucharada de levadura (también vale Maizena)
                    - Harina
                    - aceite de oliva (para freír), sal y azúcar

     En un bol vamos a poner el huevo, la levadura, una pizca de sal, 2 cucharadas de azúcar y ese producto blanco que es increíble porque "es la leche". Lo podemos batir manualmente o con "Turmix". Las dos modalidades son buenas y clásicas, pues la "Turmix" ha quedado a la altura de la cuchara de madera con tanta thermomix que hay suelta por ahí. 

    Una vez batido vamos a ir añadiendo la harina y seguimos batiendo hasta que coja la consistencia justa para que al coger con la cuchara, la masa demuestre "filancia", término que no viene ni en la wikipedia, pero que significa que la sustancia líquida coja una consitencia tal de poder formar hilos al intentar derramarla. 

    En una sartén vamos a poner aceite abundante y en él vamos a freír esta masa pseudolíquida y pseudoespesa, cogiéndola con una cuchara y vertiéndola en el aceite fuerte, para que se haga una bola. Escurrimos en papel de cocina. 

    Y ya está. Para presentarlos espolvorearemos por encima azúcar y para desayunar con un café o Chocolate en familia es ideal. 

*No confundir estos papajotes dulces típicos de Úbeda con los papajotes salados típicos de Torreperojil, que ya los publicaré algún día. 
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