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viernes, 24 de marzo de 2023

Pavo al roquefort

 


    Si quieres hacer un plato resultón para una cena o comida y no tienes muchas ganas de enfangarte en la cocina, te recomiendo este plato que es muy sencillo y da más juego que Xavi e Iniesta juntos en sus mejores tiempos.

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: Menos de una hora:
Ingredientes para dos raciones muy generosas:

- 2 bandejas de filetes de pavo aliñados
- 1 cebolla
- 2 cucharaditas de harina
- 1 cuña de queso roquefort
- 5 quesitos
- 200 ml de leche evaporada
- AOVE (aceite oliva virgen extra), sal, pimienta negra molida y nuez moscada.

    Freímos los filetes pero que no se hagan demasiado para que estén muy jugosos. Troceamos y reservamos. 

    Con un poco AOVE vamos a sofreír la cebolla que habremos rallado previamente a fuego lento. Cuando empiece a estar dorada, añadimos la harina y ligamos todo. Añadimos el queso y los quesitos para que se vayan fundiendo y seguidamente vertemos la leche evaporada, dándole el toque con dos pellizcos de sal, un poco de pimienta negra molida y otro poco de nuez moscada. Movemos bien para que se funda todo el queso y se quede una salsa homogénea. 

    Añadimos la carne para que coja el sabor de la salsa roquefort. 

   Y ya está. Rapidísimo y facilísimo. Tan rápido que estoy escribiendo esta receta el día de Nochevieja a las 20:25h, después de haberme puesto a hacerlos a las 19:30h para hacer una ración  de entrante para le cena de fin de año. 

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domingo, 17 de diciembre de 2017

Pasta fresca rellena con salsa (RAVIOLIS RELLENOS DE HIGADILLAS Y FRUTOS DEL BOSQUE EN SALSA DE ESPINACAS CON CHAMPIÑONES)


Debido a que el año pasado me regalaron la máquina para hacer pasta, se me ha abierto un grandioso horizonte en el mundo de la gastronomía como es el hacer uno mismo la pasta fresca que siempre compramos en los supermercados. Y lo mejor no es eso. Lo mejor es que ya que la hacemos nosotros, también podemos hacer el relleno que queramos y la salsa de acompañamiento que nos plazca. Y eso, aparte de la grandísima variedad de formas y texturas que tiene la pasta, hace que uno no se canse de probar cosas nuevas disfrutando de la cocina, pero sobretodo, de la comida y de los comensales saciados y agradecidos.
Esta receta que publico es la primera que hago doble. Comenzaré explicando cómo hago los raviolis y luego una de las dos modalidades tanto de pasta como de relleno, que podéis hacer de esta forma, conjugándola o como queráis. Esto es lo bueno de la pasta. La otra opción de relleno y salsa la publicaré más adelante, que si no, la receta es más larga que el Quijote, que no alta. Porque Don Quijote era bien alto.

FORMA DE HACER LA PASTA FRESCA

Dificultad: Difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora y cuarto
Ingredientes para 4 personas:

-          250 gr de harina
-          2 huevos
-          Sal y agua.

Para realizar la masa, en un bol grande haremos un volcán como el de la foto, habiendo echado previamente un poco de sal a la harina, y añadiendo un poco de agua (muy poca que siempre hay tiempo de añadir más). Mezclamos todo bien y vamos trabajando la masa con las manos hasta que se hace una masa homogénea. La clave es añadir poca agua al principio y luego añadir un poco más hasta que se puede hacer una bola. Si vemos que se nos pega demasiado a las manos, añadimos un poco de harina y seguimos trabajando con ella hasta que pasa a ser una bola “calzonazos”, o sea, manejable y maleable de forma que podamos hacer con ella lo que queramos. Una vez conseguida esta textura, envolvemos la bola en papel Film y metemos en el frigorífico durante media hora. Esta es la única ventaja que va a tener la bola con respecto a un auténtico calzonazos.

Una vez pasado ese tiempo, en función del tipo de pasta que vayamos a hacer, lo iremos pasando por la máquina para darle la forma deseada. En el caso que nos ocupa esta vez, como vamos a hacer raviollis, una vez pasemos la masa por la máquina, pondremos las tortas sobre una superficie dura pero que no se pegue la masa, como una encimera de sillestone o sobre un mantel, y con un molde o un vaso en su defecto como me pasó a mí la última vez, haremos círculos que nos servirán de parte de arriba y de abajo, sellándoles los bordes y poniéndolos a cocer en agua hirviendo con sal y margarina, metiéndolos de uno en uno y sacándolos con una espumadera pasados 8 minutos.

RAVIOLIS RELLENOS DE HIGADILLAS Y FRUTOS DEL BOSQUE EN SALSA DE ESPINACAS CON CHAMPIÑONES

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 4 personas:

Para el relleno:
-          ½ cebolla pequeña
-          250 gr de higadillas de pollo
-          1 lata de tomate entero pelado
-          3 pimientos verdes
-       8 moras negras (cualquier fruto del bosque vale porque lo que conseguimos es una mezcla deliciosa)
-        50 gr de aceite, una pizca de sal e hierbas aromáticas (vale tomillo, orégano, romero,… o un poco de todo)

Os explico la receta para fuego convencional y para Thermomix por si la queréis hacer aquí y mientras hacéis la salsa en el fuego tradicional, aunque también se pueden hacer relleno y salsa simultáneamente si disponéis de fuegos y espacio suficiente.

En el vaso (sartén) picamos la cebolla 10 segundos a velocidad 5-6 (45 segundos a mano sobre tabla de madera y con cuchillo en condiciones), añadimos el aceite y ponemos 5 minutos a 120º a velocidad 2 (5 minutos a fuego fuerte en la sartén).

A continuación, añadimos las higadillas de pollo para que se sofrían durante 8 minutos a 120º a velocidad 2 (10 minutos en la sartén). Ponemos los pimientos verdes y los tomates enteros pelados y resbalados (escurridos) otros 6 minutos más a misma velocidad y temperatura.

Y una vez hecho todo esto vamos a añadir las moras y batiremos durante 2 minutos pasando progresivamente desde la velocidad 4 hasta la 10, estando al menos 30 segundos de esos 2 minutos en la velocidad 10 (Pasamos todo el contenido de la sartén por la batidora hasta que quede un relleno fino y sin grumos).

Sobre las bases de pasta pondremos media cucharada de café (repito que me refiero al modelo de cuchara y no a tener que hacer café a estas horas), y taparemos con otro círculo de pasta, uniendo muy bien los bordes de ambas para que no se abran en el momento de la cocción.

Para la salsa:
-          La otra ½ cebolla
-          200 gr de champiñones
-          1 paquete de jamón serrano a cuadraditos
-          200 gr de espinacas
-          100 gr de almendras fritas peladas y saladas
-          1 tetra brik pequeño de nata líquida para cocinar
-          500 ml de leche
-          8 quesitos
-          AOVE, sal y nuez moscada

Lo primero que haremos, antes incluso de empezar a preparar la masa de la pasta, es poner en un cazo las espinacas a cocer, para tenerlas 10 minutos hirviendo, escurrirlas y reservarlas. (Ahora nos ponemos con la pasta y luego ya seguiremos con la salsa).

En una sartén grande vamos a poner un culo de AOVE y la cebolla muy picada o rallada, añadiendo a los 3 minutos más o menos, cuando la cebolla esté dorada, los champiñones laminados y los dados de jamón.
Posteriormente vamos a añadir las espinacas escurridas y removemos bien. "Nos arrepentimos de haberlo echado fuera". O sea, que "rectificamos de sal" (es que me hace mucha gracia esta expresión culinaria). Cuando las espinacas hayan soltado todo el agua, vamos a añadir los quesitos, la nata, la leche, y añadimos un poco de nuez moscada, y removemos muy bien para que se mezclen todos los ingredientes y los quesitos se vayan derritiendo. Mientras esto sucede, en un mortero vamos a poner las almendras y las vamos a machacar bien, aunque si quedan algunos trozos un poco grandes no pasa nada, porque luego durante la degustación del plato gusta encontrarse con alguno de ellos, como cuando vas por la calle Nueva después de haber estado todo el verano fuera y te encuentras con algún amigo.

Y ya está. Una vez cocidos los raviollis los añadimos a la salsa , mareamos un poco para que la pasta coja el sabor de la salsa, y servimos. ¡Vaya que si servimos! Para esto y para muchas cosas. Porque una vez que uno es capaz de hacer un plato propio de pasta enterico hecho por sí mismo, ya no hay miedo de nada. Os recomiendo probarlo.

*Podemos poner un cuenco de queso rallado opcional para el que quiera añadirle. Y no olvidéis de ver el enlace de la otra modalidad una vez que esté publicado. Cuando eso sea así, tendréis el enlace justo aquí debajo.
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lunes, 29 de diciembre de 2014

Cogollos con boquerones ahumados y salsa "pepín"

            Un aperitivo que está muy rico y queda muy bien es éste que os presento hoy. Aunque os prevengo que anteriormente deberéis haber hecho otra receta del blog que son las anchoas del betuládrico (ver el enlace al final de la receta). En esta ocasión las hice con sardinas que salen igual o más buenas, y encima suelen ser un poco más grandes. 

Dificultad: Media (si contamos la realización de las anchoas. Si usamos anchoas de lata es muy fácil).
Tiempo de elaboración: 5 minutos. 
Ingredientes: - 1 cogollo de lechuga 
                      - 8 ó 10 anchoas ahumadas
                      - Salsa Pepín: 1 cucharada grande de queso de untar
                                             2 quesitos
                                             6 pepinillos
                                             1 pellizco de sal
                                             1/2 vaso pequeño de leche entera
                                             1 vaso pequeño de aceite de girasol

           Como se supone que ya tenemos las sardinas ahumadas en aceite, vamos a lavar muy bien el cogollo y partirlo en 8 partes iguales, procurando dejar una parte del troncho que une las hojas en cada porción para que no se desarme. 

           En el vaso de la batidora vamos a echar todos los ingredientes para la salsa Pepín, nombre que le he puesto yo porque me la he inventado, por mi nombre, porque lleva pepinillos y porque a veces pasa que vas por la calle y cuando te encuentras con alguien que conoces pero no del todo, y no sabes si saludarlo, al final te salen un... "mmmdios"  entre dientes, mientras que a la otra persona le pasa lo mismo, y justo cuando ya va a terminar de pasar a tu lado dice un tímido "eeeehh". Esto último no tiene aquí nada que ver (como en todas las escenas del crimen según comenta la policía a los viandantes que se paran), pero es una situación que a mí me hace mucha gracia y la quería compartir con vosotros, ya que esta receta es muy breve. 

       Total, que se bate muy bien, y se extiende encima de los trozos cortados del cogollo, para poner a continuación una sardina por encima. 

      Y ya está. Aperitivo fresquito que gusta mucho y queda mejor que un "tú verás" en una conversación en la que no te estás enterando de nada. 

*Como recomendación a esta receta, ante la duda hay que saludar con un "hasta luego" enérgico 5 metros antes de llegar a cruzarse, pues así, la otra persona siempre saludará, aunque no te conozca, y si te conoce pero no mucho, te saluda y sigue para adelante, pues ya te has despedido antes de llegar, ya que no sabes ni de qué lo conoces ni de qué hablarle.
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lunes, 15 de diciembre de 2014

Timbal de lubina con verduras rehogadas y crema kiri

     Este plato que os presento hoy queda muy bien para una comida o una cena de Navidad como segundo plato. Y aunque a nadie le gusta ser segundo plato de nadie, a la lubina no le importa, y encima, obnubilará a los comensales, como a mi hermana Lolina.

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 40 minutos
Ingredientes para 4 personas:
   - 2 lubinas grandes (que toquen a 200-250 gr por cabeza. Por cabeza de cada comensal)
   - 1 calabacín
   - 2 zanahorias
   - 1 patata mediana
   - 1 puerro
   - 3 quesitos "Kiri"
   - 125 ml de nata líquida
   - aceite de oliva vírgen extra, sal, pimienta negra molida y nuez moscada.

   El plato es de la mar, y la mar de sencillo y quedará mejor que decirle a las amigas "que están más delgadas".
   Lo primero que haremos será lavar las verduras.En vez de hervirlas con agua y que se nos deshagan pondremos una cacerola con unos 4 dedos de agua y encima de la misma vamos a poner una rejilla (la rejilla del horno o del microondas nos vale) donde pondremos las verduras peladas pero no cortadas y las tapamos con una tapadera honda (la tapadera de plástico del microondas va muy bien), y una vez que hierva el agua las tendremos en torno a 20 minutos, pinchando las zanahorias, y si podemos pincharlas sin dificultad es cuando están todas bien cocidas. Dejamos que se enfríen y cortamos todas las verduras en dados pequeños (de un medio centímetro de lado aproximadamente. Que luego hay quien coge la escuadra y el cartabón y la cena de Nochebuena pasa a ser de Nochevieja). Si véis muy complicado el cocer así, se puede cocer de la manera tradicional pero poniéndolo menos tiempo, pues a mí me gusta que la verdura se mastique y no sea un puré a medio hacer, como la autovía del olivar entre Úbeda y Jaén, que me sé ya las bandas sonoras mejor que la de El Padrino.

   Una vez hecho esto, reservamos. En una sartén pondremos un culo pequeño de aceite y en él vamos a sofreír el puerro muy picado. Cuando esté dorado añadimos los quesitos Kiri y mientras se deshacen vamos a añadir la nata líquida y un poco de sal y nuez moscada. Cuando el queso se haya fundido, añadimos las verduras, mezclamos todo y apagamos el fuego.

   Y en una plancha vamos a hacer los lomos de la lubina sin la raspa y salpimentados al gusto. Yo creo que con 1-2 minutos por cada lado si la plancha está tan fuerte como mi hermano Curro sujetando puertas para encajarlas en sus bisagras, es suficiente.

   Y ya está. El emplatado queda muy bien si tenemos un molde y ponemos los lomos de lubina en los bordes y dentro ponemos el relleno de las verduras con la salsa. Y si encima, el plato da la casualidad que tiene como dibujo el tallo de una flor, queda que "ni a caso hecho".

    * Si de primero hemos hecho la sopa de marisco publicada en este blog, le podemos poner un langostino en el centro que queda estiloso y rico, como el pobre viudo de la Duquesa de Alba.

       Si encima nos sobra guarnición podemos hacer una tapa muy vistosa, que también sirve como sandwich para que los niños coman verdura con mucho gusto (Vale como menú infantil, cuñada Mari Carmen), que yo lo he llamado "Tres en raya", y es la foto que veis a continuación. Se pone la guarnición sobre una rebanada de pan de molde, se cubre con otra y se corta en cuatro porciones quitándole los bordes, y decoramos con tiras de pimiento morrón. Más fácil imposible. Y queda genial.


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sábado, 13 de septiembre de 2014

Merendero de verduras

   
          Celebrando la llegada de mi segundo hijo al mundo quiero compartir esta receta que bien puede pasar por menú infantil por ser nutritiva, sana y divertida, como bien puede pasar porque Joaquín Sabina sea un amante incondicional de su Úbeda natal.

Dificultad: media
Tiempo de elaboración: 45 minutos
Ingredientes para 4 personas:

     - 200 gr de espinacas (también valen acelgas, y es mejor que poner césped, aunque es el vegetal que buscamos emular)
     - 2 patatas medianas
     - 1 calabacín
     - 3 quesitos
     - 1 coliflor pequeña (serán los árboles)
     - 4 zanahorias (serán la tabla de la mesa)
     - 4 rebanadas de pan duro (serán la base de la mesa y los taburetes)
     - 100 gr de nueces (serán las piedras)
     - aceite de oliva vírgen, sal y pimentón dulce.

          Lo primero que haremos será lavarnos muy bien las manos y las verduras. Ya que se trata de menú infantil empecemos por enseñar buenos principios, como cuando te comes un Bollicao y aciertas el extremo por el que le han inyectado el chocolate.

          Inmediatamente después vamos a cocer toda la verdura junta con un poco de sal, sin trocearlas a excepción de las espinacas y las patatas que sí las trocearemos, durante 15 minutos (éste es el tiempo de cocción, no el de trocear las verduras).

          Mientras se cuecen vamos a freír las rebanadas de pan y las dejaremos escurrir una vez fritas sobre papel de cocina.

          Cuando las verduras estén cocidas, vamos a reservar las partes que usaremos de decoración en función de los comensales y de lo que le vayamos a poner. Esta vez yo retiré una zanahoria, 8 árbolitos de coliflor (2 por cabeza), y si queréis unas pocas espinacas para ponerlas de arbusto. Se reitra casi toda el agua, se añade un chorreón de aceite y se bate todo muy bien con la batidora (añado que es con la batidora porque me han indicado que tengo que explicar más las recetas, porque hay quien no entiende que cuando digo en la receta de la salsa de queso, "queso curado" me refiero a "queso curado", ¿eh, Rocío? A ver si vas a batir con la freidora).

         Una vez batido le damos la consistencia que queramos ayudándonos del caldo que le hemos retirado. Yo recomiendo que sea una crema más bien espesa, porque va a estar muy suave gracias a los quesitos y al aceite de oliva. 

        Y ya sólo nos queda poner los elementos decorativos al gusto. En esta ocasión he puesto árboles, la mesa del merendero con sus taburetes, piedras y algún arbusto al pie del árbol, pero aquí espero que desarrolléis vuestra imaginación. 

        Y ya está. Una forma divertida de comer verdura que hará que los "peques" se la coman muy bien. Bueno, y los no tan peques, porque el día que la hice, mi cuñado Muro se comió más que un merendero, el parque de El Retiro entero. 

*Aquí sí que espero que me mandéis fotos con vuestras recetas con elementos decorativos que os inventéis, para aprender todos de todos. 
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lunes, 3 de febrero de 2014

Ñoquis de patata con salsa de nueces

     Para seguir esta nueva etapa tras la publicación de mis primeras 50 recetas, no podía hacerlo con otro ingrediente que con los ñoquis de patata, ya que es el alimento más buscado en este blog y la receta más vista a fecha de esta publicación, cuando los acompañé con una salsa carbonara. Sigo haciéndolos con los ñoquis del DIA (o sea, comprados), pero como contesté a un lector, prometo hacerlos por mí mismo y publicarlo en el blog. Ya pondré el enlace y esperemos que el desenlace de esta comida sea tan bueno como despertarte un sábado y darte cuenta que no tienes que madrugar. 

Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos
Ingredientes para 2 personas: - 400 gr de ñoquis de patata
                                             - 1/2 cebolla
                                             - 1/2 rulo de queso de cabra
                                             - 1 diente de ajo
                                             - 1/2 litro de leche
                                             - 1 vaso de aceite de girasol
                                             - 8 nueces
                                             - aceite de oliva vírgen, sal, nuez moscada y orégano

     El plato tiene dos partes: el culo y el filo. Perdón, el plato tiene dos partes: una, que hay que cocer los ñoquis según indica la marca comercializadora. Ya os digo que yo uso la marca DIA y que voy a intentar hacerlos de verdad, que no es tan complicado, pero para un día de prisas que no sabes qué hacer de comer, tener estos ñoquis a mano viene muy bien. 

    La otra parte del plato consiste en hacer la salsa. Para los lectores "cérrimos" del blog, verán que a diferencia de la "cabronara" que hice para la otra receta, ésta no va a llevar nata líquida, por lo que es más sana y menos grasa, aunque el resultado final es igual de bueno, o mejor. 

    Vamos a rallar la media cebolla, y en un culo de aceite la vamos a sofreír. A los 3 minutos añadiremos el queso troceado y lo pondremos a fuego flojo para que se vaya deshaciendo (el queso es a elegir, pues vale desde el queso azul hasta los quesitos, pero os recomiendo el rulo de queso de cabra porque le da el matiz agrio justo). Mientras, vamos a preparar en realidad un alioli, echando en el vaso de la batidora el diente de ajo, medio vaso de leche y uno entero de aceite de girasol. En este vaso también vamos a añadir las nueces peladas y troceadas, un poco de sal, y batimos. Es muy importante enchufar la batidora, pues si no, se alargan demasiado los tiempos de realización de la receta. Y si alguna vez os encontráis con mi hermano Curro por la calle, pedidle por favor que os imite el taladrín, pues lo hace como nadie, y posiblemente, se especialice también en hacer la batidora. 

    Una vez está la salsa batida, la añadimos a la sartén con la cebolla, y como estará demasiado espesa, vamos a añadir un poco de leche hasta que se quede con la textura que queramos. Aquí le echamos un poco de nuez moscada. 

   Finalmente añadimos los ñoquis y espolvoreamos un poco de orégano. 

   Y ya está. Receta facilísima ideal para hacer los lunes que sí hay que madrugar, no apetece cocinar y no hay pescado fresco. 

*Recomiendo añadir salchichas troceadas cuando sofreímos la cebolla, o tiras de bacon, para darle un poco de color y consistencia al plato. ¡Que aproveche!
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lunes, 21 de octubre de 2013

Cazón a la marinera con crema de guisantes

       Os presento una forma muy sana de comer pescado y verduras, más dieta mediterránea imposible. Estoy convencido que esta mezcla de sabores os sorprenderá por lo rico que está, y encima, tenéis la posibilidad de hacer la crema o el cazón por separado o para combinarlo con otras recetas. Aquí publico este "cazón marinado a la marinera con crema de guisantes la mar de buena".

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora (si no contamos las 3 horas de marinado del cazón)
Ingredientes para 2 personas: 
       -400 gr cazón
       - 1/2 cebolla
       - 1 diente de ajo
       - 2 tomates
       - 100 gr gambas
       - 100 gr almejas
       - 1/2 pimiento rojo
       - 200 gr guisantes
       - 2 patatas medianas
       - 1 cucharada de mayonesa o 3 quesitos
       - 1 vaso de vino blanco
       - 3 limones
       - aceite de oliva vírgen, sal, pimentón molido, laurel y hierbabuena

      Lo primero que tenemos que hacer es marinar el cazón que lo tendremos cortado a rodajas no muy gruesas. Para ello pondremos los trozos en un recipiente y los cubriremos con zumo de limón, el laurel y la hierbabuena y lo dejaremos unas 3 horas.
      
      Comenzaremos la receta en sí picando la cebolla y el ajo y sofriéndolo en una cacerola. Mientras tanto, rallaremos los tomates y pelaremos las gambas, cociendo las cabezas para hacer un fumet de pescado (si al fumet le podemos añadir algún resto de pescado, mejor).

     Mientras se sofríe la cebolla pondremos en una sartén aceite de oliva virgen donde iremos friendo los trozos de cazón y los reservaremos en un plato con una servilleta de papel para que suelten el aceite. Si la servilleta tiene dibujitos, mejor para el cazón porque estará entretenido. 

    Cuando la cebolla esté dorada añadiremos el tomate rallado y el pimiento rojo cortado a juliana, y posteriormente las almejas y las gambas peladas. Una vez estén los trozos del día grande y fructífero de caza o cazón, los añadiremos también a la cacerola y cubriremos con el fumet de pescado, rectificando de sal y echando un poco de pimentón al gusto.

   Dejamos que se reduzca el fumet y esta parte la hemos terminado. 

   Para realizar la crema de guisantes, vamos a cocer con un poco de sal los guisantes y las patatas. Es muy importante echar los guisantes de uno en uno para poder indultar al que haga el número 100 y así justificar la dificultad media de este plato. 

   Una vez cocidos, los escurrimos reservando el agua por si la crema quedara demasiado espesa. De todas formas, con las verduras escurridas y una cucharada de generosa de mayonesa, o en su defecto, 3 quesitos, la crema quedará bien espesa y suave de textura tras ser batida muy bien. En todo caso, y si la queremos un poco más líquida podemos añadirle un poco del caldo de cocción. 

     Y ya está. Emplatamos las dos cosas juntas y veréis que plato más rico vais a comer este día. 

*También se puede hacer al revés y comenzar haciendo la crema y luego el cazón, aunque entonces puede ser que nos falte tiempo. A lo mejor por eso las bolitas verdes se llaman guisa-antes y el plato de pescado al hacerlo sin tiempo lo haremos "a cazón quitado".
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jueves, 23 de mayo de 2013

Ñoquis de patata a la carbonara

      Soy el primer sorprendido en esta receta, pues es algo que nunca había hecho, pero dado el éxito y la voracidad de Mária a la hora de engullir el plato me ha hecho poner esta receta antes que muchas otras que tengo pendientes de publicar. 

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos
Ingredientes: - 400 gr Ñoquis de patata (yo he probado a hacerlos de la marca DIA y han salido muy buenos. No sé si son mejores o peores que otras marcas porque los he hecho una vez a día de hoy).
                     - 1 cebolla
                     - 75 gr de queso azul
                     - 3 quesitos
                     - 250 ml de nata líquida para cocinar
                     - 1 tarrina de tiras de bacon
                     - queso rallado
                     - aceite de oliva vírgen, sal, pimienta negra molida, nuez moscada, margarina

Comenzaremos poniendo agua a hervir (según las instrucciones del envase) añadiendo sal, una cucharada de margarina, y un cuarto de la cebolla. Los ñoquis tardan muy poco en cocer, en torno a unos 5 minutos, pero la forma de saber si están es reduciendo el fuego y observando si flotan. Cuando lo hagan sin ayuda de manguitos los escurrimos y reservamos. 
En realidad se pueden acompañar con cualquier salsa que le vaya a la pasta. En esta ocasión les hemos hecho una que la llamaremos "a la Cabronada" porque es una mezcla entre "carbonara" y "gorgonzolo", no es ni una ni cualquier otra, por lo que los maestros italianos pueden decir que "es una cabronada, mancomo, andamios"  y cosas por el estilo, pero es muy sencilla y parecida a la famosas salsas italianas. 
Comenzaremos rallando los 3/4 de cebolla que nos quedan y la sofreiremos en un poco de aceite de oliva vírgen. Posteriormente añadiremos las tiras de bacon para que se frían pero muy poco y rápidamente añadiremos la nata, el queso azul cortado a tacos y los quesitos troceados para que se vayan deshaciendo. Esto le dará una cremosidad a la salsa que hará que algún comensal se chupe los dedos hasta quedarse las manos en muñones. 
Se le añade la sal, la pimienta y un poco de nuez moscada, se remueve hasta que los quesos estén completamente deshechos como los pies al teminar "la general" y despedir a la Soledad un Viernes Santo en San Millán, y se vierte por encima de los ñoquis. (Me encanta escribir "ñoquis" así, tal cual).
Este plato, como la mayoría de pastas se puede completar espolvoreando queso rallado por encima en el momento de emplatar. 
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