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martes, 24 de enero de 2017

Pollo con arroz




Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 4 personas:

- 1 cebolla
- 2 tomate
- 1 pimiento verde
- 2 muslos de pollo troceados
- 3 alcachofas
- 150 gr de habicholillas redondas
- 1/2 pimiento rojo
- 1/2 pastilla de caldo de ave
- AOVE, albahaca, tomillo y curry

 Usaremos si es posible una cacerola de barro pues sale mucho más rico. Se hace el sofrito en un culo de aceite donde sofreiremos primero la cebolla, y luego el pimiento y los tomates, todos ellos muy bien picados. Se añade el pollo troceado y salpimentado y se dora. Se añaden las alcachofas, las habicholillas y el pimiento rojo troceados y se sigue sofriendo. 




 Se hace machacado con la 1/2 pastilla, la albahaca y un poco de sal. Se le añade agua para que se ligue todo y se vierte en la cacerola, que no quiere decir que el avecrem se lo pase bomba en la misma. Simplemente que se echa. Se adereza con el curry al gusto, pues depende de lo que nos guste tanto el sabor como el olor de dicha especia ya que es más fuerte que una barbaridad dicha por una pija, y puede enmascarar el resto de sabores. 

  Se añade de 1.5 a 2 litros de agua y cuando rompe a hervir se añaden unos 6 u 8 puñados de arroz (un poco menos de medio kilo para que no os hagáis un lío con la medida de la mano de cada uno, aunque esa es la medida que más me  gusta para el arroz. Para otras cosas, prefiero otras medidas). 

 Se deja hervir 15 minutos calibrando la potencia del fuego para que en el momento de cumplir los 15 minutos de cocción no esté seco ni caldoso, aunque debe quedarle caldo visible. Si lo hacemos en cacerola de barro, recomiendo cortar el fuego a los 14 minutos porque seguirá cociéndose el arroz. 

 Y ya está. Otra forma rápida y sencilla de comer arroz. 

*Si tenemos bebés y nos sobra comida, y no nos hemos colados con el curry, podemos triturarlo todo y sale un potito de pollo con arroz casero exquisito. 
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jueves, 24 de noviembre de 2016

Caldo de Nochebuena


     Desde siempre en mi casa se ha tomado este caldo como primer plato cuando se ha celebrado la Nochebuena o la Nochevieja. Gracias a la memoria de sus comensales, a la de Lolina a la hora de continuar la tradición desde el primer momento y a la confianza puesta en nuestro carnicero y frutero, podemos seguir disfrutando durante el resto de cenas de Navidad que nos queden de este caldo de Nochebuena que tan rico que está, porque desde este momento la receta queda escrita para el resto de los días con la seguridad de que es "el caldo", después de decir mi cuñada Inma al probarlo en la Nochebuena de 2015 tras hacerlo por mí mismo por primera vez: "Lo has clavado. Es igual que el de tu padre". Feliz Navidad. 

Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 4 horas.
Ingredientes:
- 2 huesos de espinazo
- 1 hueso de jamón
- 1 hueso blanco
- 1 hueso de osobuco de ternera con su carne y todo
- 1/2 calabaza
- 1 col
- 1 cebolla
- 1 tomate
- 250 gr de habicholillas verdes
- 4 zanahorias
- 1 puerro

      Evidentemente ésta es de las recetas más sencillas de hacer pero no por ello la menos rica. Lo único que deberemos hacer es poner todos los ingredientes en la olla más grande que tengamos, añadir la sal y cubrirla de agua y dejarla cocer durante unas cuatro horas aproximadamente, teniendo el cuidado de perder agua durante la cocción. Recomiendo hacerlo el día de antes para que tenga más sabor y poner un esparadrapo en el ombligo a los niños ante un viaje largo en coche para que no se mareen. 


     Y ya está. Caldo riquísimo y reponedor, que para los que tienen familiares adolescentes conviene que sobre para reponer cuerpos el día siguiente. Toda la verdura cocida se puede utilizar como guarnición si de segundo ponemos una carne asada. Además sirve para aderezar el cochinillo al horno que está publicado en este blog. 

*En mi casa siempre ha gustado añadir un chorreoncillo de Vino Fino o Manzanilla de forma individual una vez servidos los cuencos en la mesa. Alegra cuerpo y espíritu.


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domingo, 24 de abril de 2016

Conejo a la cazadora


    Realmente no es una receta de conejo a la cazadora porque no sé cómo se hace, pero le he puesto este nombre para que a alguien que busque por internet cómo hacer el conejo a la cazadora, le salga esta receta que es fruto de la improvisación y de la falta de ingredientes y de ideas que tuve un día en que tenía que hacer de comer y no podía salir a comprar. Además, a esas horas las tiendas estaban cerradas, y a ver dónde encontraba yo una cazadora de su talla para el animalico. 

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas: 
 - 1/2 conejo
 - 4 dientes de ajo
 - 1 pimiento verde
 - 1/2 pimiento rojo
 - 1 lata de tomates enteros pelados
 - 2 chorizos
 - 2 puñados de guisantes
 - 1 puñado de habicholillas verdes
 - 2 patatas medianas
 - 1 vaso de vino blanco
 - AOVE, sal, tomillo y albahaca.

    Estos son los ingredientes que usé porque son los que tenía. Seguramente se puedan cambiar, añadir o eliminar, pero como así me salió muy rico, así que transcribo la receta. Yo la volveré a hacer.

    Comenzamos pelando los ajos y cortándolos en ruedas gruesas, y en una cazuela, a ser posible de limpio el suelo, que diga, de barro, pues se nota mucho en el sabor tanto el contenido como el Carrefour o continente. Como decía, en esa cazuela y con un culo generoso de aceite pero que no deje de ser culo, vamos a sofreír los ajos, añadiendo el conejo troceado y salpimentado, añadiendo un poco de tomillo y albahaca, y cuando tenga color le añadimos el pimiento verde picado y el rojo menos picado pero bastante troceado. A los 2 ó 3 minutos añadiremos los tomates de la lata troceados, y si se nos escapa caldillo de la lata, mejor que mejor, pues más sabor le dará.

   Una vez vemos que el sofrito coge color y consistencia (unos 4 ó 5 minutos), añadimos los chorizos y las habicholillas troceados, los guisantes (éstos no hace falta trocearlos) y lo rehogamos todo unos 2 minutos, para posteriormente, añadir el vaso de vino blanco y agua hasta que cubramos. Rectificamos de sal. 

   Mientras cuece y se van tirando los trastos los sabores, o ligando, vamos a pelar las patatas, las lavamos y las cortamos a dados medianos, y las freímos en una sartén aparte. Una vez fritas, las escurrimos y las dejamos sobre papel de cocina para que escurran el aceite y no se queden blandas. 

    Pasados unos 15 minutos de cocción, añadimos las patatas y los dejamos 10 minutos mínimo o hasta que reduzca el caldo. 

    Y ya está. Veréis la buena aceptación de este plato. Y si encima, es un día nublado de lluvia y frío y se come en una mesa con brasero, una buena copa de vino y una mejor compañía, este plato es insuperable.

*Todavía sigo buscando por internet al autor de la receta original de "conejo a la cazadora" para que me explique cómo se cocina dicho animal vestido. 
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viernes, 15 de mayo de 2015

Arroz caldoso con caracoles

   
    Celebrando la publicación número 100, que coincide con el 2º aniversario de este blog, no podía hacerlo con otra receta que con este arroz caldoso. El plato número uno en las preferencias de mi musa de inspiración a la hora de cocinar y de realizar tantas cosas en la vida: mi mujer Mária. Plato heredado de mi queridísimo padre, quien me hizo disfrutar tanto de la cocina, guisando y degustando, con una cerveza fresquita y una amena conversación.

    Por todo esto y por lo riquísimo está, queda claro que tiene todos los ingredientes para que ocupe un lugar de privilegio en este humilde blog de cocina que nació como recetario particular para que no se me olviden las recetas que han formado parte de mi vida, y que, mucho más lejos de lo que esperaba cuando publiqué el "gazpacho andaluz", ahora es lectura obligada en algunas familias, y lugar de consulta para mucha gente que se lanza al fabuloso mundo de la cocina (No toméis esto último de forma literal, que os podéis hacer daño con la puerta del friegaplatos, también conocido como lavavajillas). 

Dificultad: difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Ingredientes para 4 personas (siempre que la hago, como mínimo debe ser para 4 personas, aunque estemos sólo dos, por la voracidad de los comensales ante este plato):

   - 1/2 cebolla
   - 1/2 conejo troceado
   - 2 pimientos verdes
   - 2 tomates rojos
   - 250 gr de habicholillas verdes
   - 4 alcachofas
   - 1/2 limón
   - 2 chorizos
   - 250 gr de caracoles grandes o "cabrillas"
   - 200 gr de gambas frescas
   - 1/2 coliflor
   - 2 vasos de arroz SOS o NOMEN
   - 3 dientes de ajo
   - aceite de oliva vírgen extra, sal, pimienta negra molida, pimentón molido dulce y picante, comino en polvo, tomillo, perejil fresco, 1 pastilla de caldo de carne y azafrán en hebra.

      Como es comida de homenaje y fiesta, en esta ocasión lo primero que vamos a hacer será abrir una cerveza muy fría, brindar al cielo, y degustarla mientras cocinamos. 

      Lo segundo que haremos será lavar muy bien los caracoles. Para ello los pondremos en agua para que vayan saliendo todos, y les vamos haciendo lavados continuamente mientras hacemos el resto de pasos de la receta, cambiando el agua en donde se encuentran muy "a pequeño", o a menudo.

      Acto seguido vamos a picar muy bien la cebolla y en una cacerola (si tenemos la oportunidad de hacerla en cazuela de barro, mejor que mejor) con un culo de aceite vamos a sofreírla. Mientras, salpimentamos el conejo troceado y lo añadiremos en cuanto la cebolla esté dorada. 

      Mientras se va friendo el conejo, lavamos y picamos los pimientos y los tomates, que los añadiremos cuando el conejo coja color de carne que se está haciendo y no está cruda. 

      Seguimos lavando y troceando las habicholillas con un tamaño de unos 2 dedos, y las añadimos cuando el sofrito coja la consistencia como para que te den ganas de meter un "sopetillón de pan" y dejar la cacerola como si no hubiésemos hecho nada. 

      Mientras, despencaremos las alcachofas, untaremos el corazón de las mismas con el limóm para que no se oxiden y no nos oscurezcan el caldo y las cortaremos en 6 u 8 cuñas iguales, en función del tamaño de la alcachofa, y las añadimos también. 

      Cortaremos los chorizos en rodajas, pelaremos las gambas, y una vez que estén bien lavados los caracoles, lo añadiremos todo, junto con 2 litros de agua para que vaya hirviendo todo. 

      Cogeremos el mortero, y en él pondremos los ajos pelados, el perejil, un pellizco de azafrán en hebra, la pastilla de caldo de carne y machacamos como Michael Jordan, o sea, muy bien. Al machacado, añadimos el vaso de vino blanco, ligamos muy bien y vertemos en la cacerola. 

      Añadimos al gusto el comino, el tomillo y los dos pimentones en función de lo picante que lo queramos, y dejamos que rompa a hervir y lo haga durante 15 minutos. 

      A los 15 minutos vamos a añadir la coliflor troceada, aunque no demasiado para que no se deshaga, y pasados 5 minutos desde que echamos la coliflor, vamos a añadir el arroz. He recomendado 2 marcas porque para mí es el mejor arroz para hacerlo caldoso o seco, pues es más consistente y no se deshace como otros arroces. 

    Hervimos durante 14 minutos, y justo en ese momento cortamos el fuego porque con el calor, el arroz va a terminar de cocerse, como más de uno con el calor de las discotecas a ciertas horas. 

     Y ya está. Lo más importante de este plato es servir inmediatamente, para que el arroz no siga admitiendo agua y se nos pase. 

*Poner una barra de pan cerca, y un cacharrillo y palillos para los caracoles. Os reconozco que junto con los andrajos, para mí, es la mejor receta que he publicado y publicaré en este blog. Si la hacéis, nunca os arrepentiréis. 
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domingo, 16 de noviembre de 2014

Lazos (pasta con verduras, hortalizas y gambas)

      Hay platos a los que se les tiene especial cariño, y éste es uno de ellos. Y mira que la industria de la pasta nos lo ha puesto difícil, pues erradicó del mercado los auténticos lazos, aquéllos que comía mi abuela Lola y que tanto nos gustaban, y que la generación posterior (mi madre primero, y mi padre después) siguieron haciendo aunque ya con pajaritas (y eso que mi padre era más de corbatas). Pero a lo que vamos. Hoy los he vuelto a hacer, y mis hermanos han llorado de emoción y se han comido tres platos cada uno. Y ésa es la mejor satisfacción que puede tener uno cuando se pone a cocinar. 

Dificultad: media
Tiempo de elaboración: 1 hora y cuarto
Ingredientes para 6 personas:
   - 1 cebolla mediana
   - 3 pimientos verdes
   - 3 tomates rojos
   - 400 gr de bacalao seco
   - 200 gr de almejas
   - 200 gr de gambas
   - 200 gr de habicholillas verdes
   - 1 kg de alcachofas
   - 1 limón
   - 1/2 coliflor grande o una pequeña
   - 1 vaso de vino blanco
   - 4 dientes de ajo
   - 1 pastilla de caldo de ave 
   - 400 gr de pajaritas (pasta)
   - aceite de oliva vírgen, sal, pimentón dulce y picante, hierbabuena, azafrán en hebra y comino.

    Tenemos que acordarnos el día de antes de dejar el bacalao en remojo para poder desmigarlo el día que vayamos a hacer el plato, y que será lo primero que haremos. Bueno, antes nos levantaremos de la cama y nos iremos a la cocina porque si no, al dormitorio le puede quedar cierto aroma extraño.

    Una vez migado el bacalao, vamos a picar la cebolla que sofreiremos en una olla o cacerola muy grande con un culo generoso de aceite, para posteriormente añadir los pimientos picados y los tomates rallados. Cuando veamos que el sofrito va cogiendo consistencia, añadimos el bacalao y removemos durante unos 5 minutos, para seguir añadiendo las almejas. Una vez que las almejas se abran, añadimos las habicholillas cortadas en trozos de unos 3 cm, las alcachofas, a las que habremos quitado las pencas, embadurnado el corazón con limón para que no se oxiden y nos oscurezcan el caldo, y cortadas en 6 trozos cada corazón (como cuando se parte una pizza, pero sin pizza). 

   Añadimos de 3 a 4 litros de agua pues hay muchos comensales y seguro que repiten. Y mientras se va calentando el caldo, machacaremos los dientes de ajo con un poco de sal, las hojas de hierbabuena, un pellizco de azafrán en hebra y la pastilla de caldo de ave. A este mortero añadimos el vaso de vino blanco, removemos bien y añadimos. 

   Continuaremos cortando la coliflor, separando los arbolitos y procurando no desmenuzarlos demasiado, pues con la cocción se van a desprender más y no interesa que se deshagan del todo. Los añadimos, y echamos una cucharadita de comino, dos de pimentón picantey una de dulce y rectificamos de sal. Dejamos cocer unos 15-20 minutos para que el caldo coja sabor. 

   Y diez minutos antes de servir, echaremos las pajaritas para que se cuezan el tiempo justo, pues ya sabéis que a mí no me gusta esta pasta pasada, y me gusta echarla en el momento justo (creo que de aquí viene la expresión "echar el lazo").

  Y ya está. Estoy convencido que si esta receta la hacéis a algún invitado, realmente le habréis "echado el lazo", pues su estómago quedará atrapado para siempre a tus recetas. 

*Estoy pensando que si el limón sirve para que las alcachofas no se oxiden con el tiempo y oscurezcan el caldo, a lo mejor es lo que hace falta para este nivel político que nos rodea (que conste para los anales de la historia, que esta receta la escribí en 2014. Lo mismo en 2025 la mayoría de los políticos son honrados. O en 2050. O en 3000,...)
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lunes, 16 de junio de 2014

Menestra de verduras

     La menestra de verduras es otro plato típico de la gastronomía española. Posiblemente uno de los más antiguos que existan, pues parte de la base de realizar un plato con los ingredientes que nos encontramos más a mano. Tan antiguo como el "ea" como interjección o como abrocharse el primer botón de la camisa, moda que vuelve a emerger como esta menestra de verduras.

Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración:  30 minutos
Ingredientes para 2 personas: 
             - 1/2 cebolla
             - 150 gr de carne de cabezada de cerdo a tacos, aunque vale cualquier carne roja. Yo pongo ésta porque es más barata y accesible
             - 3 zanahorias
             - 100 gr de habicholillas verdes
             - 100 gr de guisantes verdes desnudos, o sea, en bolas.
             - 4 alcachofas
             - 2 patatas medianas
             - aceite de oliva vírgen, sal, pimienta negra molida y vinagre de vino blanco

    Comenzaremos picando la cebolla, y en una cacerola pondremos un culo de aceite y sofreiremos. Cuando esté dorada vamos a añadir los tacos de carne previamente salpimentados, y a los dos minutos vamos a echar los corazones de las alcachofas cortados a dados para que se sofrían también. Cuando hayan cogido color suficiente como para pinchar una con un palillo y probarla por la pinta tan buena que tiene y el olor que desprende, vamos a añadir el resto de verduras: las patatas  a cubos, zanahorias a ruedas, las habicholillas a rectángulos si son planas y a cilindros pequeños si son redondas, y a los guisantes les vamos a conservar su forma esférica. Una gran variedad de formas geométricas para que los peques las aprendan en casa, aparte de conocer el sentido de la palabra "batiburrillo". 

     Añadimos agua hasta cubrir, un poco de sal y de vinagre de vino blanco. Para esta cocción se puede añadir un vaso pequeño de vino blanco que le dará buen sabor, pero lo dejo a vuestra eleción, y dejaremos cocer en torno a unos 15 minutos en función de la calidad de la patata, cuya consistencia (cocida pero que no se deshaga al pincharla) es la que nos va a marcar el tiempo. 

     Y ya está. Comida baratísima y fácil. Una buena forma de comer verdura.

*Este plato admite todo tipo de variedades, como Telecinco (bueno, la verdad es que Telecinco ya varía poco, que Jorge Javier Vázquez sale más que Bob Esponja en Clan). 
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lunes, 31 de marzo de 2014

Ensalada de habicholillas con patatas


            
       Cena por excelencia en mi casa de toda la vida. Es una de las cosas que primero copié de mis padres, y que en mi nuevo hogar tiene la gran aceptación que se esperaba. No es nada difícil ni complicada, pero luce mucho y apaña muy bien una  noche en  la casa, como si apareces con una tarrina de caracoles del Seba para ligar con unas cervecillas.

Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos
Ingredientes para 2 personas: 
               - 6 patatas medianas
               - 400 gr de habicholillas verdes
               - 1 cebolleta
               - aceite de oliva virgen, sal y vinagre de vino blanco

          Esta receta sólo trata de dar una idea para hacer una ensalada que a veces se nos olvida, porque en realidad tiene menos misterio que una novela con mayordomo, porque ya sabemos quién es el asesino. 

          En una cacerola vamos a poner agua a hervir con un poco de sal y en ella coceremos las patatas y las habicholillas. El tiempo depende de la dureza de la patata. En cuanto las podamos pinchar con un tenedor las retiramos, y viene a ser en torno a 15 minutos, pero prefiero que lo vayáis mirando de vez en cuando, pues un exceso de cocción hará que se nos desmoronen las patatas y el plato pierde gracia, como la chirigota de Vera Luque conforme van pasando rondas (esto para los lectores carnavaleros). 

      Mientras cuece vamos a picar la cebolleta o la cortamos en juliana, según el gusto de cada uno.
     
     Y una vez cocidas las verduras y cortada la cebolleta, mezclamos todo en una ensaladera grande, y aliñamos con sal, aceite y vinagre.

     Y ya está. 

     *Esta receta se la dedico a mi hermana Lolina y a su futuro bebé Adrián, porque es una de sus cenas favoritas desde que era muy pequeña. Bueno, y los alones, el puré con salchichas,una buena sopica, la pescada con mayonesa... Ah, no. Esta última me parece que no.
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lunes, 17 de febrero de 2014

Cazuela de rape y fideos



      La verdad es que es muy fácil que te salgan platos tan ricos como éste cuando dispones de un pescado tan sabroso y jugoso como el rape, que lo puedes hacer de cualquier forma ya que siempre dará un sabor al plato excepcional (para los lectores noveles, indico que el plato en sí es mejor no probar su sabor). 

Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Dificultad: Media
Ingredientes para 2 personas: 
          - 400 gr de rape
          - 200 gr de fideos gordos (nº 4). *Nota: no quiero decir que se echen 4 fideos
          - 1/2 cebolla mediana
          - 2 tomates
          - 2 pimientos verdes medianos
          - 125 gr de almejas
          - 125 gr de gambas frescas
          - 150 gr de habicholillas o judías verdes
          - 1/2 pimiento rojo
          - 3 dientes de ajo
          - 1 vaso de vino blanco
          - aceite de oliva vírgen, sal, pimienta negra molida, perejil, azafrán en hebra, pimentón dulce y picante.

      Comenzaremos preparando el famoso fumador catalán o fumet, cociendo 2 litros de agua, la cola del rape, las cabezas de las gambas y un poco de sal. 

      Mientras el fumet va hirviendo y cogiendo sabor, vamos a preparar el sofrito en una cacerola con la media cebolla en un culo de aceite, para añadir cuando esté dorada los pimientos muy picados y los tomates rallados. 

      Una vez va cogiendo tono el sofrito añadiremos el rape cortado a ruedas no muy finas y previamente salpimentado, y con una pala de madera le daremos la vuelta a los 2 minutos para que se frían un poco por ambas caras y no se desmenuce demasiado. 

      Mientras, prepararemos un machacado en el mortero con los dientes de ajo, el azafrán, el perejil y un puñado de sal. Añadimos el vaso de vino blanco, removemos y añadimos al guiso. 

      Ahora vamos a echar las habicholillas cortadas y el pimiento rojo en tiras para que se sofrían un poco.  A los 5 minutos añadimos las almejas que estarán bien lavadas, y en cuanto se abran, añadiremos el fumet que hemos ido cociendo, las gambas peladas, los dos pimentones y dejamos que cueza durante una media hora para que tome todo el sabor. 

     Probamos de sal. Y 15 minutos antes de servir, añadimos los fideos gordos para que se cuezan pero no se pongan demasiado blandos, como un padre en la feria ante la insistente mirada y tirada de besos de su niña de 2 años para que finalmente le compre el globo de Dora La Exploradora. 

     Y ya está. Lo bueno de este plato es que es más fácil que una fideuá al uso porque está igual de rico si queda caldoso como si no. Lo único importante es el tiempo de cocción de los fideos, que cuanto más se ajuste al tiempo que indica en la bolsa, más rico estará todo. 

*Este plato lo realicé en el momento en que supe que mi hermano Adrián y su mujer Inma se sumaban a los ya sabidos embarazos de mi hermana Lolina y el de mi mujer. Por eso quise hacer algo con Rape, a ver si el famoso adivino averiguaba el sexo de las futuras criaturas.  
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lunes, 5 de agosto de 2013

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       La encimera roja casi está de vacaciones, y como, aunque estemos de vacaciones, o no, hay que seguir cocinando, aquí cambiamos la cocina por el campo, donde se guisa muy bien, y apetece más si cabe, y si no cabe, siempre es bueno tener un cuñado Muro, que acabará con las sobras y hará sentirte el mejor cocinero del mundo. Quise este día hacer una fideuá de rape, pero como no había, propongo ésta que está buenísima y otro día probaréis la otra.

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Ingredientes para 8 personas (para eso estamos en el campo y de "vacaciones"):
         -6 dientes de ajo
         - 3 pimientos verdes
         - 3 tomates grandes
         - 1 pimiento rojo
         - 300 gr habicholillas
         - 1/2 kg de cabezada de carne de cerdo a trozos pequeños
         - 300 gr anillas calamar
         - 300 gr almejas
         - 300 gr de gambas
         - 16 mejillones
         - 500 gr de fideo fino cabellín
         - 1 pastilla de caldo de carne
         - aceite de oliva vírgen, sal, perejil, azafrán, colorante. 
    Para el alioli:
         - 1 diente de ajo
         - 1/2 vaso de leche
         - 1 vaso de aceite de girasol
         - sal

      Para los lectores asiduos al blog esta receta le va a resultar muy familiar, porque ya se la habrán comido unos, y porque en realidad es igual que la que hay de paella pero echando los fideos en vez del arroz. Pero para los lectores que entran para hacer la fideuá aquí van mis instrucciones de elaboración:

     Lo primero que tenemos que hacer es limpiar los mejillones y ponerlos a cocer sin agua, en su propio jugo que soltarán, y estaremos como las abuelas típicas que van a los programas de los Morancos, que son las mismas que se ponen en las puertas de El Corte Inglés el primer día de rebajas, es decir, muy atentos y pendientes a que los mejillones abran para que no se nos cuelen, y apagar el fuego. Así estarán muy jugosos y con un caldo que reservaremos. 

     En una paellera pondremos un culo generoso de aceite y en él sofreiremos los dientes de ajo, que una vez fritos pondremos en el mortero con la pastilla de caldo, el perejil, el azafrán y la sal y lo machacaremos todo. 

     En el mismo aceite y la misma paellera, que para eso ya la habremos nivelado con 2 trozos de ladrillo en una pata del quemador, una piedra plana en otra y cuarenta opiniones de ayuda por parte de todos como en cualquier obra de envergadura, vamos a freír los trozos de carne que tendrán un poco de sal, y cuando cojan color, añadiremos las anillas de calamar que a mí me gusta echarlas troceadas para que en general no haya trozos muy grandes de nada. 

     Conforme coge buen color de estar friéndose las anillas vamos a añadir los pimientos verdes picados y los tomates rallados. A ésto, tras esperar un rato a que se medio sofría añadiremos las almejas y posteriormente el pimiento rojo en juliana y las habicholillas en trozos pequeños. 

     Una vez que veamos que se fríe todo un poco y casi se quiere quemar vamos a añadir el machacado del mortero con un poco de agua y verteremos 2 litros de agua y el caldo de los mejillones que pasaremos por el colador. Le echamos el colorante. Dejamos cocer con cuidado de no perder mucha agua, o sea, lo contrario que el Titanic.

    Cuando comience e hervir vamos a añadir las gambas. Probaremos de sal. 

    Si está a nuestro gusto de sabor, en cuanto rompa a hervir otra vez sólo nos queda echar los fideos, y aquí hacedme caso por favor, y atreveos a echar "fideo fino cabellín nº 0 el más fino de todos", y no los fideos típicos de fideuá y veréis lo riquísima que está así. 

    Cocemos 5 minutos poniendo los mejillones haciendo el dibujo que queramos cuando se vaya quedando la paellera sin agua. 

    Y ya está. También es muy importante poder acompañarla con un alioli que os voy a explicar: 
En el vaso de la batidora se echa el diente de ajo, medio vaso de leche, un vaso de aceite de girasol y una pizca de sal. Batimos bien y ya está. 

*Ya que estamos en verano y en el campo, aconsejo poner de acompañamiento como bebida un buen vaso muy frío de gazpacho (ver gazpacho andaluz). Y que os aproveche mucho, como a Luis Bárcenas las horas laborales, porque demostrará que os ha salido rico, rico, rico.
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jueves, 4 de julio de 2013

Paella


      Aquí presento otro típico plato mediterráneo. Creo que el plato por excelencia y el más conocido por los lectores extranjeros de este blog. Conocida como paella valenciana por sus orígenes, yo en realidad la llamo "paella de Don Adrián" pues ha sido y sigue siendo él quien me enseñó a hacer y degustar las mejores paellas que se puedan probar en la vida. Maestro paellero que llegó a hacer arroz para 70 personas en la caseta La Columna, como muchos y como nadie, pues no hay quien lo supere en este menester. 

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Ingredientes para 4 personas: (sabéis que somos 2, pero repetimos 2 veces)
                        - 4 dientes de ajo
                        - 3 tomates 
                        - 2 pimientos verdes
                        - 150 gr cabezada de cerdo a tacos
                        - 150 gr anillas de calamar
                        - 125 gr almejas
                        - 125 gr gambas
                        - 8 mejillones
                        - 1 pimiento rojo
                        - 100 gr habicholillas
                        - arroz (500 gr aproximadamente)
                        - 1 pastilla de caldo de carne
                        - aceite de oliva vírgen, azafrán, perejil, colorante y sal

      Antes de comenzar la paella en sí, vamos a limpiar muy bien los mejillones y los pondremos en una cacerola SIN agua y tapados, y encenderemos el fuego. Cocerán bastante rápido, por lo que en cuanto veamos que sale espuma y se han abierto los mejillones, apagamos el fuego y reservamos. 

     En la paellera pondremos un culo generoso de aceite de oliva pero que no deje de ser culo y no llegue a estanque, donde pondremos a freir los ajos, y una vez que éstos estén fritos, o sea, más que dorados, pero no carbonizados, los cogeremos con la cuchara de madera y los echaremos en el mortero. 

    En el aceite de la paellera echaremos la carne de cerdo cortada a dados no muy grandes y con un poco de sal para que se vaya friendo. 

   Mientras tanto, picaremos los pimientos verdes y los tomates, y las anillas de calamar las cortaremos en trozos similares a la carne para que no queden trozos demasiados grandes que después fuesen más incómodos de comer. 

   Cuando la carne esté medio frita, añadiremos las anillas de calamar para que también se vayan friendo y cuando veamos que van cogiendo consistencia, añadiremos los tomates y los pimientos verdes. 

    Aquí es cuando mientras mi padre cortaba el pimiento rojo y troceaba las habicholillas, yo mientras cogía un palillo y empezaba a pescar ingredientes de la paellera que en estos momentos desprende el mejor aroma que va a tener durante toda la preparación. Bien, ahora haremos lo mismo, pero desempeñando los dos papeles de los protagonistas. Así comprobaremos lo rico que nos está saliendo. 

   Abrir una cerveza fresquita para acompañar los trocitos de carne y calamar y añadir las almejas, las habicholillas y el pimiento rojo. 

   Para compensar la fechoría de la pesca a palillo, mientras mi padre abría los mejillones desechando una concha y dejando el mejillón en la otra, y sin tirar el caldo que hayan generado en su cocción, yo en el mortero con los ajos añadía la pastilla de avecrem, el perejil, un puñado generoso de sal y el azafrán y lo machacaba muy bien. 

   Una vez hechas estas dos cosas, echaremos agua en el mortero machacado (me refiero al contenido porque el continente es preferible que siga entero), removeremos y volcaremos en la paellera junto con 1.5 l de agua y colorante hasta que tenga el color que deseamos. 

   Dejaremos que hierva una media hora para que se mezclen los sabores. Probaremos de sal. 

   Cuando falten 15 minutos para comer, será cuando terminemos la paella. Será entonces cuando repondremos el agua evaporada y añadiremos las gambas. Una vez que rompa a hervir echaremos 2 puñados de arroz aproximadamente por comensal que coceremos 15 minutos exactos. Esta es la parte más difícil y la que hace a este plato tener una dificultad media, pues reconozco que es difícil cuadrar la cantidad de agua y arroz. Hoy en día con las vitrocerámicas se nos facilita un poco la tarea, pues jugando con la potencia del fuego podemos cuadrarlo de forma más fácil. Para orientaros un poco, más o menos cuando falten 10 minutos se empezará a ver el arroz asomar, y será cuando pongamos los mejillones decorando la paella a nuestro gusto. Cuando falten 5 minutos se verá todo el arroz pero rodeado de agua y cuando falten 2 minutos no se debe ver agua apenas pero sí muchas burbujas del agua que en realidad sigue cociendo el arroz pero no se ve. No se me ocurre otra forma de explicar esta parte, pero sí que si regalo = presente, me parece muy mal que cuando nos encontramos con alguien digamos: "Permítame que le presente a mi mujer". 

    Y ya está, espero que disfrutéis esta paella que tantos y tantos domingos he disfrutado en mi casa y ahora intento que disfrute mi gente cuando se acerca una buena celebración. 

*Hay quien acompaña el plato con un chorreón de limón, pero yo la prefiero tal cual está. Y dirán lo que dirán pero "Viva la paella de Don Adrián". 

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