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martes, 24 de noviembre de 2015

Galletti frutti di mare


     Terminando el verano en el campo Navarrete, un día fui a realizar una comida distinta ya que después de 2 meses de "chorizos parrilleros", arroces y carnazas varias y tremendas comilonas, apetecía bajar un poco los niveles parrilleros pero no la calidad. Lo cierto es que iba a hacer Cus cus de verduras (riquísimo también), pero el azar y la casualidad hizo que no encontrara cus cus en los supermercados a los que fuí, pero sí esta pasta llamada "Galletti", que hizo cambiar en mi mente la idea de menú, y relizar esta pasta a la marinera, pero ya que era "Galletti", pues la llamo como la conocí en mi viaje de novios a Italia: "frutti di mare", recordando así un magnífico viaje de novios lúdico-divertido-especial-irrepetible-gastronómico, y un magnífico futbolista del Atlético de Madrid del año 2005, que era tan bueno, que siempre pedía permiso antes de tirar a puerta (marcó 5 goles en 62 partidos... y era delantero). 

Dificultad: muy fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos
Ingredientes para 4 personas (5 si contamos que una de ellas es mi cuñado Muro):
- 500 gr de pasta (Galletti en este caso, pero vale cualquiera).
- 1/2 cebolla
- 1 pimiento verde
- 3 tomates rojos
- 8 mejillones
- 125 gr de almejas de carril
- 125 gr de gambas
- 250 gr de calamar
- 2 vasos de vino blanco
- 1 cucharada de harina
- aceite de oliva vírgen extra (AOVE), sal, pimienta negra molida, pimentón picante, perejil y albahaca.

   "Primo"(*1) que haremos será limpiar los mejillones y ponerlos en una cacerola tapada sin agua al fuego. En cuanto se abran apagaremos ese fuego y reservaremos, sin tirar el caldillo que han generado en la cocción. 

   En una sartén grande (de las de hacer las migas), vamos a poner la cebolla, los ajos, el perejil y el pimiento verde, todos ellos muy picados, con un culo de AOVE, y sofreiremos. Añadimos las gambas peladas. Cuando el ajo y la cebolla comiencen a estar bastante dorados (casi que empiezan a coger color oscuro), vamos a añadir los tomates rallados y un poco de sal y que se siga sofriendo. 

   Cuando los tomates hayan soltado el agua y comience a verse más como sofrito, vamos a añadir los calamares limpios y troceados. Y una vez que éstos cojan el color blanco amarillento de que se están haciendo, añadimos las almejas lavadas para que se vayan abriendo. 

   "Poi"(*2), en un vaso vamos a echar la cucharada de harina y la disolvemos en el vino blanco. Cuando esté la harina completamente disuelta: ¡suelta! (ya lo he dicho), lo añadimos a la sartén junto con el caldo generado por los mejillones que colaremos por un "facilitador de que la gente entre gratis a los espectáculos", o "colador".

   Añadimos los mejillones, echaremos a "occhio"(*3) un poco de pimienta negra molida, pimentón picante el justo para que no dé excesivo sabor (media cucharada más o menos), un poco de albahaca, que si es fresca mejor, y rectificamos de sal. 

   Mientras hacemos todos los pasos anteriores en una olla o cacerola aparte podemos cocer la pasta según las indicaciones del fabricante, añadiendo al agua una cucharada de mantequilla, una hoja de laurel y un poco de sal. En cuanto se cumpla el tiempo explicitado en el paquete, escurrimos y reservamos. Ya sabéis que me gusta la pasta "al dente" y que no se pase ni un minuto. 

    Mezclamos la pasta con todo el mejunje. 

    "E se é". Ya está en español. Plato fesco, sano y riquísimo que repetirás en muchas ocasiones con pastas distintas. 

*Tened cuidado con esta receta, pues al escribir expresiones en italiano hay que tener en cuenta que: 
*1- No sois familia mía (la mayoría de los lectores)
*2- No aludo al concejal del ayuntamiento de Úbeda de la legislatura de 2015, y sobretodo, 
*3- No vayáis a echar ochíos para aderezar, que aunque van con todo, aquí en concreto no aseguro el éxito de tan suculento manjar ubetense. 
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domingo, 13 de septiembre de 2015

Falso arroz marinero

   
  Otra de las recetas inspiradas en la buena cocina del bar La Tintorera de Úbeda es este falso arroz marinero, que sólo se parece en el falso arroz, con respecto al falso rissotto que ofrecen en dicho bar. El resto es elaboración y creación propia, con aires del arroz abanda ya publicado en este blog y acompañado con unas conchas finas que son mi perdición, como Julián Muñoz a la Pantoja. 

Dificultad: Difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para dos personas:
 - 1/2 cebolla
 - 2 dientes de ajo
 - 4 tomates
 - 1 pimiento verde
 - 1 pimiento rojo
 - 250 gr de pescado (tintorera, cazón, cualquier pescado escualo, como cuando alguno que yo me sé me pregunta por el pescado a utilizar: "¿que es cuálo?". "Sí, escualo".
 - 125 gr de almejas
 - 125 gr de gambas
 - 6 conchas finas
 - 150 gr de piñones de pasta
 - 1 vaso de vino blanco
 - aceite de oliva vírgen, sal, perejil y pimentón picante.

 Lo primero que haremos será un fumet con los restos del pescado que vayamos a utilizar, las cabezas de las gambas, un puñado de sal, una cucharada pequeña de pimentón picante y 2 litros de agua. Mientras hierve vamos a picar el perejil, los ajos y la cebolla y lo comenzaremos a sofreír en una cazuela preferentemente de barro en un culo generoso de AOVE, y cuando lo veamos dorado, le añadimos los pimientos muy picados. Podemos dejar medio pimiento cortado a tiras y lo sofreiremos en el mismo momento, pero a la larga nos puede servir para decorar el plato. 

Acto seguido añadiremos los tomates rallados, y cuando pierdan un poco de agua y se vea jugoso pero no acuoso, añadimos las almejas, las gambas peladas y el pescado troceado y salpimentado, y movemos suavemente para que no se deshaga, durante unos cinco-diez minutos. 

Una vez tenemos la marinera realizada, dejamos que reduzca para que no quede caldoso. Y con el caldo de pescado, retiramos las raspas y trituramos las cabezas de las gambas, pasando posteriormente todo el caldo por el pasapuré o chino, y en este caldo es donde vamos a cocer los piñones de pasta según las indicaciones del fabricante, siendo muy importante que queden "al dente", que para los que no dominan el italiano ni el chino mandarín, no significa que queme mucho. 

Y ya está. Podemos presentar el plato como en la fotografía o mezclarlo todo junto y que quede como una paella. Acompañamos con las conchas madrileñas (o conchas finas) o cualquier otro molusco, y a comer que se enfría. 

*También puedes mirar la receta de este blog de paella ( http://laencimeraroja.blogspot.com.es/2013/07/paella.html ), y en lugar de echar el arroz, echar los piñones modificando el tiempo de cocción. Te saldrá una paella riquísima y te quedarás con todo el mundo. Como cuando juegas al Risk. 
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viernes, 15 de mayo de 2015

Arroz caldoso con caracoles

   
    Celebrando la publicación número 100, que coincide con el 2º aniversario de este blog, no podía hacerlo con otra receta que con este arroz caldoso. El plato número uno en las preferencias de mi musa de inspiración a la hora de cocinar y de realizar tantas cosas en la vida: mi mujer Mária. Plato heredado de mi queridísimo padre, quien me hizo disfrutar tanto de la cocina, guisando y degustando, con una cerveza fresquita y una amena conversación.

    Por todo esto y por lo riquísimo está, queda claro que tiene todos los ingredientes para que ocupe un lugar de privilegio en este humilde blog de cocina que nació como recetario particular para que no se me olviden las recetas que han formado parte de mi vida, y que, mucho más lejos de lo que esperaba cuando publiqué el "gazpacho andaluz", ahora es lectura obligada en algunas familias, y lugar de consulta para mucha gente que se lanza al fabuloso mundo de la cocina (No toméis esto último de forma literal, que os podéis hacer daño con la puerta del friegaplatos, también conocido como lavavajillas). 

Dificultad: difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Ingredientes para 4 personas (siempre que la hago, como mínimo debe ser para 4 personas, aunque estemos sólo dos, por la voracidad de los comensales ante este plato):

   - 1/2 cebolla
   - 1/2 conejo troceado
   - 2 pimientos verdes
   - 2 tomates rojos
   - 250 gr de habicholillas verdes
   - 4 alcachofas
   - 1/2 limón
   - 2 chorizos
   - 250 gr de caracoles grandes o "cabrillas"
   - 200 gr de gambas frescas
   - 1/2 coliflor
   - 2 vasos de arroz SOS o NOMEN
   - 3 dientes de ajo
   - aceite de oliva vírgen extra, sal, pimienta negra molida, pimentón molido dulce y picante, comino en polvo, tomillo, perejil fresco, 1 pastilla de caldo de carne y azafrán en hebra.

      Como es comida de homenaje y fiesta, en esta ocasión lo primero que vamos a hacer será abrir una cerveza muy fría, brindar al cielo, y degustarla mientras cocinamos. 

      Lo segundo que haremos será lavar muy bien los caracoles. Para ello los pondremos en agua para que vayan saliendo todos, y les vamos haciendo lavados continuamente mientras hacemos el resto de pasos de la receta, cambiando el agua en donde se encuentran muy "a pequeño", o a menudo.

      Acto seguido vamos a picar muy bien la cebolla y en una cacerola (si tenemos la oportunidad de hacerla en cazuela de barro, mejor que mejor) con un culo de aceite vamos a sofreírla. Mientras, salpimentamos el conejo troceado y lo añadiremos en cuanto la cebolla esté dorada. 

      Mientras se va friendo el conejo, lavamos y picamos los pimientos y los tomates, que los añadiremos cuando el conejo coja color de carne que se está haciendo y no está cruda. 

      Seguimos lavando y troceando las habicholillas con un tamaño de unos 2 dedos, y las añadimos cuando el sofrito coja la consistencia como para que te den ganas de meter un "sopetillón de pan" y dejar la cacerola como si no hubiésemos hecho nada. 

      Mientras, despencaremos las alcachofas, untaremos el corazón de las mismas con el limóm para que no se oxiden y no nos oscurezcan el caldo y las cortaremos en 6 u 8 cuñas iguales, en función del tamaño de la alcachofa, y las añadimos también. 

      Cortaremos los chorizos en rodajas, pelaremos las gambas, y una vez que estén bien lavados los caracoles, lo añadiremos todo, junto con 2 litros de agua para que vaya hirviendo todo. 

      Cogeremos el mortero, y en él pondremos los ajos pelados, el perejil, un pellizco de azafrán en hebra, la pastilla de caldo de carne y machacamos como Michael Jordan, o sea, muy bien. Al machacado, añadimos el vaso de vino blanco, ligamos muy bien y vertemos en la cacerola. 

      Añadimos al gusto el comino, el tomillo y los dos pimentones en función de lo picante que lo queramos, y dejamos que rompa a hervir y lo haga durante 15 minutos. 

      A los 15 minutos vamos a añadir la coliflor troceada, aunque no demasiado para que no se deshaga, y pasados 5 minutos desde que echamos la coliflor, vamos a añadir el arroz. He recomendado 2 marcas porque para mí es el mejor arroz para hacerlo caldoso o seco, pues es más consistente y no se deshace como otros arroces. 

    Hervimos durante 14 minutos, y justo en ese momento cortamos el fuego porque con el calor, el arroz va a terminar de cocerse, como más de uno con el calor de las discotecas a ciertas horas. 

     Y ya está. Lo más importante de este plato es servir inmediatamente, para que el arroz no siga admitiendo agua y se nos pase. 

*Poner una barra de pan cerca, y un cacharrillo y palillos para los caracoles. Os reconozco que junto con los andrajos, para mí, es la mejor receta que he publicado y publicaré en este blog. Si la hacéis, nunca os arrepentiréis. 
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lunes, 9 de febrero de 2015

Rodaballo "My Way"



   Aunque soy un clásico en la cocina y en la forma de hacer el nudo de la corbata, no sabía cómo denominar este plato de pescado, que dentro de los cánones de mi hacer culinario, no es como una marinera al uso ni como un sofrito de los míos. Es por esto por lo que he llamado al plato "Rodaballo My Way": porque está hecho a mi manera, pero sin ser lo de siempre, porque he hecho lo que he querido, y porque me ha quedado, para los que no sepan inglés les traduzco el "my way" de forma literal, o sea, "muy guay" (nivel B2 por lo menos)

Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 45-55 minutos
Ingredientes para 2 personas: 
  - 400 gr de rodaballo
  - 3 dientes de ajo
  - 2 tomates 
  - 1/2 pimiento rojo
  - 150 gr de gambas
  - 150 gr de almejas
  - 1 vaso pequeño de vino blanco
  - aceite de oliva vírgen, pimienta negra molida, sal y pimentón picante

   Si el rodaballo es fresco y nos lo han preparado en la pescadería, y conservamos la cabeza (la del pescado. La otra ya se da por hecho que se perdió hace tiempo), pondremos dicha cabeza junto con las cabezas de las gambas en un cazo con agua y una pizca de sal. Aunque vayamos muy bien de tiempo, ya vamos de cabeza. 

   Mientras cuece el fumet, vamos a pelar y laminar los dientes de ajo, y en un culo de aceite que pondremos en la cacerola los vamos a sofreír. En cuanto comiencen a estar dorados, añadiremos los lomos del rodaballo, previamente salpimentados, y los sellaremos durante un minuto por cada lado. Una vez hecho esto, los sacamos a un plato junto con los ajos y lo reservamos. 

    En esa misma cacerola y en ese mismo aceite vamos a sofreír el pimiento rojo y los tomates troceados. No hace falta que os esmeréis mucho en trocearlos porque cuando estén sofritos (unos 7 minutos), lo vamos a echar en el vaso de la batidora y lo vamos a batir muy bien. Una vez triturado, lo volvemos a poner en la cacerola y añadimos las almejas para que se vayan abriendo. 

    Cuando se hayan abierto las almejas vamos a añadir las gambas peladas, los lomos de rodaballo con los dientes de ajo, y el caldo del fumet, que previamente también trituraremos y pasaremos por el colador, y dejaremos que reduzca durante unos veinte minutos. 

    Y ya está. Un plato de pescado riquísimo y muy fácil que siempre me recordará mi época de director de cine. Vamos, de cuando rodaba yo. 

   *Si te queda mucho caldo, en vez de dejarlo reducir, cosa que te supondrá demasiado tiempo y se puede pasar de cocción el pescado, te recomiendo que saques caldo y lo reserves y dejes, lo justo para cubrir el pescado y se reduzca. Con todo ese caldo sobrante y unos fideos gordos te sale una sopa buenísima. 


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domingo, 16 de noviembre de 2014

Lazos (pasta con verduras, hortalizas y gambas)

      Hay platos a los que se les tiene especial cariño, y éste es uno de ellos. Y mira que la industria de la pasta nos lo ha puesto difícil, pues erradicó del mercado los auténticos lazos, aquéllos que comía mi abuela Lola y que tanto nos gustaban, y que la generación posterior (mi madre primero, y mi padre después) siguieron haciendo aunque ya con pajaritas (y eso que mi padre era más de corbatas). Pero a lo que vamos. Hoy los he vuelto a hacer, y mis hermanos han llorado de emoción y se han comido tres platos cada uno. Y ésa es la mejor satisfacción que puede tener uno cuando se pone a cocinar. 

Dificultad: media
Tiempo de elaboración: 1 hora y cuarto
Ingredientes para 6 personas:
   - 1 cebolla mediana
   - 3 pimientos verdes
   - 3 tomates rojos
   - 400 gr de bacalao seco
   - 200 gr de almejas
   - 200 gr de gambas
   - 200 gr de habicholillas verdes
   - 1 kg de alcachofas
   - 1 limón
   - 1/2 coliflor grande o una pequeña
   - 1 vaso de vino blanco
   - 4 dientes de ajo
   - 1 pastilla de caldo de ave 
   - 400 gr de pajaritas (pasta)
   - aceite de oliva vírgen, sal, pimentón dulce y picante, hierbabuena, azafrán en hebra y comino.

    Tenemos que acordarnos el día de antes de dejar el bacalao en remojo para poder desmigarlo el día que vayamos a hacer el plato, y que será lo primero que haremos. Bueno, antes nos levantaremos de la cama y nos iremos a la cocina porque si no, al dormitorio le puede quedar cierto aroma extraño.

    Una vez migado el bacalao, vamos a picar la cebolla que sofreiremos en una olla o cacerola muy grande con un culo generoso de aceite, para posteriormente añadir los pimientos picados y los tomates rallados. Cuando veamos que el sofrito va cogiendo consistencia, añadimos el bacalao y removemos durante unos 5 minutos, para seguir añadiendo las almejas. Una vez que las almejas se abran, añadimos las habicholillas cortadas en trozos de unos 3 cm, las alcachofas, a las que habremos quitado las pencas, embadurnado el corazón con limón para que no se oxiden y nos oscurezcan el caldo, y cortadas en 6 trozos cada corazón (como cuando se parte una pizza, pero sin pizza). 

   Añadimos de 3 a 4 litros de agua pues hay muchos comensales y seguro que repiten. Y mientras se va calentando el caldo, machacaremos los dientes de ajo con un poco de sal, las hojas de hierbabuena, un pellizco de azafrán en hebra y la pastilla de caldo de ave. A este mortero añadimos el vaso de vino blanco, removemos bien y añadimos. 

   Continuaremos cortando la coliflor, separando los arbolitos y procurando no desmenuzarlos demasiado, pues con la cocción se van a desprender más y no interesa que se deshagan del todo. Los añadimos, y echamos una cucharadita de comino, dos de pimentón picantey una de dulce y rectificamos de sal. Dejamos cocer unos 15-20 minutos para que el caldo coja sabor. 

   Y diez minutos antes de servir, echaremos las pajaritas para que se cuezan el tiempo justo, pues ya sabéis que a mí no me gusta esta pasta pasada, y me gusta echarla en el momento justo (creo que de aquí viene la expresión "echar el lazo").

  Y ya está. Estoy convencido que si esta receta la hacéis a algún invitado, realmente le habréis "echado el lazo", pues su estómago quedará atrapado para siempre a tus recetas. 

*Estoy pensando que si el limón sirve para que las alcachofas no se oxiden con el tiempo y oscurezcan el caldo, a lo mejor es lo que hace falta para este nivel político que nos rodea (que conste para los anales de la historia, que esta receta la escribí en 2014. Lo mismo en 2025 la mayoría de los políticos son honrados. O en 2050. O en 3000,...)
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lunes, 29 de septiembre de 2014

Espaguetis negros con sepia y gambas

             Esta receta la quiero dedicar a mi nuevo sobrino y ahijado Adrián que nació el 26 de septiembre de 2014, tras el nacimiento de sus primos Adrián y José Luis en poco más de un mes. Es por ello que son, y como decía mi padre, tres reyes. Los Reyes Magos que han venido a esta familia. Y como es el tercero, pero no en discordia, será nuestro Baltasar, y por eso le dedico esta receta de espaguetis negros: porque lleva gambas. 

Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 20 minutos
Ingredientes para 2 personas:
      - 250 gr de espaguetis negros
      - 1/4 de cebolla
      - 3 dientes de ajo
      - 300 gr de sepia
      - 150 gr de gambas peladas congeladas
      - 100 gr de nata líquida
      - aceite de oliva vírgen, margarina, sal, perejil y pimienta negra molida.


     Como casi todas las recetas de pasta, va a ser muy fácil hacerla y más difícil de explicarla, como cuando "metes la pata bien metía y no sabes cómo salir".

     Lo primero que haremos será poner los espaguetis a cocer con agua, sal, y un poco de margarina. La coceremos lo justo, exactamente lo que diga el fabricante, porque si se pasa la pasta gustará menos. Una vez cocida, escurrimos y reservamos. 

     Mientras cocemos la pasta, vamos a picar muy bien la cebolla, los ajos y el perejil, y los vamos a sofreír en una sartén amplia con un culo de aceite. En cuanto cojan color dorado, añadimos la sepia troceada y salpimentada,y las gambas. 

     Cuando pasen unos cinco minutos que veamos la sepia con color dorado y con pinta de meter un palillo y llevarte unos cuantos trozos a la boca, añadimos la nata líquida, los espaguetis y removemos todo para que se liguen todos los ingredientes. 

     Y ya está. Receta facilísima y que no puede estar más rica. Podemos espolvorear queso rallado por encima a la hora de servir. Y junto con la cocción de la pasta y el nacimiento que celebramos hemos conjugado los tres verbos de la lengua castellana que terminan en -bir que exceptúan la regla de  escribirlos con b: hervir, servir y vivir. (Esto va dedicado a mi compañero Cristóbal, quien piensa que este blog debería ser de lectura obligada en los colegios). Cocina y aprende con laencimeraroja.blogspot.com.es

*Si no te gusta la nata puedes añadir un poco de vino blanco a cambio. Comprobarás con este plato que la pasta gusta a todos. Y si no, que le pregunten a la familia Pujol. 
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lunes, 26 de mayo de 2014

Merluza en salsa verde

     
         La merluza en salsa verde, que no es lo mismo que en salsa picante, aunque para Paco Martínez Soria sí lo sería, es una forma muy fácil de guisar pescado para esos días que tienes que hacer la comida el día de antes y quieres hacer pescado. Reto difícil pero posible, como aguantar sin reírse en la biblioteca cuando tu hermano Curro escribe en un papel una posible cuarteta para un cuplé de carnaval que se le acaba de ocurrir referente a una escupidera. 

Dificultad: media
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas: 
       - 600 gr de merluza en rodajas gruesas
       - 1/2 cebolla
       - 3 pimientos verdes
       - 150 gr de guisantes verdes
       - 3 zanahorias
       - 150 gr de gambas 
       - 100 gr de queso semicurado
       - 1 vaso de vino blanco
       - Aceite de oliva vírgen, harina, sal y perejil

      Aunque haya puesto dificultad media, para aquellos que ya saben freír un huevo les va a resultar facilísimo y rápido. Lo primero que haremos será echar un poquito de sal en las rodajas de merluza, las enharinamos y las freímos con poco aceite. Reservamos y en ese aceite, ya en una cacerola vamos a sofreír la cebolla y el perejil bien picados y al estar la cebolla dorada, el pimiento verde picado también. Cuando vemos que está sofrito o soharto lo vertemos todo en el vaso de la batidora y batimos con la batidora, que para eso lo hemos echado en su vaso. 

    Una vez batido lo volvemos a poner en la cacerola y añadimos las gambas peladas para que se vayan sofriendo en esa salsa. En el vaso de la batidora, vacío pero sucio, echamos el  vaso de vino blanco y volvemos a batir para aprovechar todos los restos. Añadimos a la cacerola. 

    En este momento vamos a añadir el queso en trozos pequeños para que se vaya deshaciendo y ligando con la salsa, cual adolescente bailando en un pub a altas horas. Una vez deshecho, es preferible que se vaya a acostarse a ser posible acompañado por algún amigo, no sea que le dé por subirse a algún contenedor. Me refiero al adolescente. 

     En cuanto a la receta en sí, vamos a añadir las zanahorias a ruedas, los guisantes a bolas y las rodajas de merluza a rodajas (no intentar intercambiar las formas geométricas). Añadimos un poco de agua (un vaso). Dejamos hervir durante 15 minutos o hasta que reduzca el caldo.

     Y ya está. No es una merluza en salsa verde al uso porque yo no sé cómo se hace pero os aseguro que de esta forma os encantará.

*En realidad fue imposible aguantarme la risa en la biblioteca ese día.
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lunes, 24 de marzo de 2014

Atún encebollado con tomate

   
    Esta receta la escribí después de disfrutar una magnífica despedida de soltero de mi amigo Moncho, lo que me hizo sentir como el atún que había cocinado la semana anterior, más que nada, por el encebollado que teníamos los dos.

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 40 minutos
Ingredientes para 2 personas:
              - 500-600 gr de atún
              - 1 cebolla mediana
              - 3 tomates rojos
              - 1/2 pimiento rojo
              - 12 gambas frescas
              - 1 vaso de vino blanco
              - aceite oliva vírgen y sal.

      Le he puesto una dificultad media por mantener la consistencia del atún y por el encebollado en sí (el mío), pero en realidad es bastante fácil y rápida. Lo primero que vamos a hacer es comprar el atún, si es fresco, mucho mejor, y si no, pues lo compramos congelado, pero lo importante es que nos lo corten o lo compremos en dados de unos 2 cm de lado, o sea, con 4 cm de área por cada lado de un poliedro de 6 caras iguales (me imagino al pescadero pestañeando atónito si le sugerimos que nos corte así tan apreciado manjar).

     Comenzaremos poniendo las cabezas de las gambas con un poco de agua y sal a cocer para hacer un fumet rápido.

     Una vez tenemos los dados de atún los vamos a marcar como Arbeloa a Diego Costa, es decir, lo calentamos por todas partes hasta que cambie de color y se fría en todas sus caras, pero dejando el interior poco hecho o sin hacer (esto último aún está por demostrar por Diego Costa). Una vez tenemos todos los dados sellados, los reservamos.

    En el mismo aceite vamos a echar la cebolla cortada en juliana y la vamos a pochar (freír poco a poco en aceite no muy fuerte), y una vez pochada vamos a añadir el pimiento rojo en juliana o picado para que se fría un poco, para añadir posteriormente el tomate rallado y que se sofría también.

      Una vez el sofrito se ve hecho y jugoso vamos a añadir el vaso de vino blanco. Vamos a triturar con la batidora las cabezas de las gambas con el caldo y todo ello lo vamos a pasar por un colador y también lo añadimos.

     Como ya lo tenemos todo, ponemos en esta cuajadera los dados de atún y los dejamos cocer de 15 a 20 minutos junto con las gambas peladas, para que se mezclen todos los sabores y el caldo se reduzca y quede más como una salsa.

    Y ya está. Cogemos una barra de pan y a disfrutar de un plato de pescado que es muy típico en la gastronomía aunque posiblemente, éste en concreto no se parezca a las demás recetas de atún encebollado. Eso sí, está buenísimo.

*De la despedida del Moncho no hablo por lo del secreto de sumario, pero superó incluso a este atún encebollado. 
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lunes, 17 de febrero de 2014

Cazuela de rape y fideos



      La verdad es que es muy fácil que te salgan platos tan ricos como éste cuando dispones de un pescado tan sabroso y jugoso como el rape, que lo puedes hacer de cualquier forma ya que siempre dará un sabor al plato excepcional (para los lectores noveles, indico que el plato en sí es mejor no probar su sabor). 

Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Dificultad: Media
Ingredientes para 2 personas: 
          - 400 gr de rape
          - 200 gr de fideos gordos (nº 4). *Nota: no quiero decir que se echen 4 fideos
          - 1/2 cebolla mediana
          - 2 tomates
          - 2 pimientos verdes medianos
          - 125 gr de almejas
          - 125 gr de gambas frescas
          - 150 gr de habicholillas o judías verdes
          - 1/2 pimiento rojo
          - 3 dientes de ajo
          - 1 vaso de vino blanco
          - aceite de oliva vírgen, sal, pimienta negra molida, perejil, azafrán en hebra, pimentón dulce y picante.

      Comenzaremos preparando el famoso fumador catalán o fumet, cociendo 2 litros de agua, la cola del rape, las cabezas de las gambas y un poco de sal. 

      Mientras el fumet va hirviendo y cogiendo sabor, vamos a preparar el sofrito en una cacerola con la media cebolla en un culo de aceite, para añadir cuando esté dorada los pimientos muy picados y los tomates rallados. 

      Una vez va cogiendo tono el sofrito añadiremos el rape cortado a ruedas no muy finas y previamente salpimentado, y con una pala de madera le daremos la vuelta a los 2 minutos para que se frían un poco por ambas caras y no se desmenuce demasiado. 

      Mientras, prepararemos un machacado en el mortero con los dientes de ajo, el azafrán, el perejil y un puñado de sal. Añadimos el vaso de vino blanco, removemos y añadimos al guiso. 

      Ahora vamos a echar las habicholillas cortadas y el pimiento rojo en tiras para que se sofrían un poco.  A los 5 minutos añadimos las almejas que estarán bien lavadas, y en cuanto se abran, añadiremos el fumet que hemos ido cociendo, las gambas peladas, los dos pimentones y dejamos que cueza durante una media hora para que tome todo el sabor. 

     Probamos de sal. Y 15 minutos antes de servir, añadimos los fideos gordos para que se cuezan pero no se pongan demasiado blandos, como un padre en la feria ante la insistente mirada y tirada de besos de su niña de 2 años para que finalmente le compre el globo de Dora La Exploradora. 

     Y ya está. Lo bueno de este plato es que es más fácil que una fideuá al uso porque está igual de rico si queda caldoso como si no. Lo único importante es el tiempo de cocción de los fideos, que cuanto más se ajuste al tiempo que indica en la bolsa, más rico estará todo. 

*Este plato lo realicé en el momento en que supe que mi hermano Adrián y su mujer Inma se sumaban a los ya sabidos embarazos de mi hermana Lolina y el de mi mujer. Por eso quise hacer algo con Rape, a ver si el famoso adivino averiguaba el sexo de las futuras criaturas.  
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lunes, 16 de diciembre de 2013

Andrajos de Úbeda

     Con motivo de la publicación de la 50 receta en este blog, no lo podía hacer con otra que con mi comida favorita, aquella que desde niño gracias a mi abuela Perli tantas veces disfruté. Estoy convencido que con esta receta llego al máximo en este blog, aunque eso no quite que publique otras 50 recetas más.

Dificultad: Difícil
Tiempo de elaboración: 4 horas
Ingredientes para 4 personas:
             - 1 kg de harina
             - 1 cebolla mediana
             - 3 tomates
             - 3 pimientos
             - 300 gr de bacalao seco
             - 3/4 kg de alcachofas
             - 250 gr de gambas
             - 250 gr de almejas
             - 4 dientes de ajo
             - 1 limón
             - 1 pastilla de caldo de carne
      - aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra molida, comino, hierbabuena, azafrán en hebra

    Antes que nada, el día anterior tendremos que dejar el bacalao en remojo. Si antes lo pasamos por la lumbre para que se ase un poco, mucho mejor. El día de la elaboración de los andrajos, le retiramos el agua, lo migamos y lo reservamos.

      Lo primero que haremos es poner un litro de agua a hervir en un cazo, y ahí coceremos las gambas primero y las almejas después, y ambas cosas y el agua de cocción lo reservaremos para después. 
   
    Vamos a hacer el sofrito con la cebolla primero, y el pimiento y el tomate después, en ese orden y todo muy bien picado, como los niños en el campamento, salvo que no vamos a echar Autan posteriormente.

   Una vez se ve hecho el sofrito vamos a añadir el bacalao migado, mareamos un poco, añadimos las alcachofas y a los 5 minutos vamos a añadir unos 2 litros de agua contando con el agua de cocción de las gambas que habíamos reservado. (Para que las alcachofas no nos oscurezcan el caldo, una vez cortadas las vamos a untar con un limón).

   Mientras, vamos a preparar un machacado con los dientes de ajo, un poco de azafrán en hebra, la pastilla de caldo, la hierbabuena y un poco de sal. Cuando esté bien machacado le echamos un vaso de vino blanco, ligamos y lo añadimos.

   Vamos a dejar cocer este preparado y mientras os explico cómo hacemos las tortas de andrajos: en un bol grande vamos a echar 1/2 kg de harina, sal y agua y haremos una masa cuya textura será la que nos posibilite coger trozos de la masa pero que no se nos quede pegada en los dedos. Iremos cogiendo trozos del tamaño un poco menos a una pelota de tenis, y en una tabla, donde espolvorearemos harina para que no se peque, y con la ayuda de un rodillo, iremos extendiendo la masa hasta que se nos queden tortas, finas finas como diría mi Perli, y las cortaremos para que se queden del tamaño como la de la foto. Estas tortas nos van a servir tanto para la masa de andrajos como para las reprimendas bien dadas a tiempo para algunos durante la adolescencia, o tortas de acompañamiento.

   En la cacerola vamos a añadir la masa de andrajos cortándola en cuadrados de unos 4 cm de área (para que luego digan que no explico las medidas en mis recetas) y dejaremos cocer de 10 a 15 minutos más para que se haga la masa. Mientras, podemos freír las tortas sobrantes en aceite de oliva y reservar en papel de cocina.

    Y ya está. Es un "empegunte" importante por todo el proceso de la elaboración de la masa, pero siempre merece la pena, porque "pegunte a quien empegunte" siempre me dicen que están soberbios, que provocan gula, y que no sé qué más pecados capitales.

*Recomiendo hacer de más porque si sobran serán comidos con fruición en los días siguientes. Y lo mejor de todo, es que los andrajos de la foto se los comió mi hermano Adrián y dijo que "eran como los que hacía la Perli". 
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