Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 45 minutos
Ingredientes:
- 1 kg de carruécano (para los seguidores americanos del blog que google translate no sabrá traducir, es una especie de calabaza, de las de Jalogüin, que como dicho traductor tampoco sabrá explicarles, nos referimos a Halloween)
- 4 dientes de ajo
- 1 cayena
- aceite de oliva vírgen y sal.
Vamos a picar los dientes de ajo muy bien, y en una sartén con un culo de aceite los vamos a sofreír.
Cuando estén dorados, añadimos el carruécano que previamente habremos pelado y despepitado (o sea, le habremos quitado las pepitas) en trozos pequeños.
Lo pondremos en un fuego medio fuerte para que se vaya deshaciendo el carruécano pero que no se vaya quemando. En este proceso vamos a añadir la sal y la cayena, sin perderla de vista.
Removeremos para que se vaya creando una pasta uniforme que tardará unos 30 minutos.
Y ya está. Ya tenemos el pavo de huerta preparado para comer sólo, sobre una rebanada de pan, de guarnición con un par de huevos fritos, e incluso de cama sobre una tosta para añadir encima anchoas, espárragos o lo que se quiera, ya que combina muy bien, como Schuster en sus mejores tiempos.
*Es importante retirar la cayena antes de servir, por la importancia de la diferencia entre los verbos "picar" y "escocer" que voy a explicar a continuación:
- Si no retiramos la cayena y se la encuentra un comensal, eso es "picar".
- Si en un roscón de reyes se encuentra el mismo comensal el haba y le toca pagar el dulce, eso es "escocer".
Ya véis que es lo mismo pero no es igual.
También te puede interesar:
No hay comentarios:
Publicar un comentario