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viernes, 30 de mayo de 2025
Caracoles
Esta receta se la debo a mi cuñado Muro. Y aún sigo sin explicarme cómo una persona como yo, que siempre he cocinado y que tengo este blog desde hace justo ahora 12 años, no hubiese intentado hasta ahora hacer los caracoles de toda la vida que tanto nos gustan. Ya no hay excusa para no hacerlos.
Dificultad: media
Tiempo de elaboración: 2 horas (contando el tiempo que empleamos en lavarlos).
Ingredientes:
- 1 kg de caracoles
- 2 tomates
- 1 cebolla
- 6 cayenas
- 1 ramita de hierbabuena
- 1 cabeza de ajos
- la piel de una naranja
- 1 pastilla de Avecrem
- comino en grano, pimienta en grano, sal y colorante
Lo primero que tenemos que hacer es lavar muy bien los caracoles. Yo utilizo dos boles grandes y los voy pasando de uno a otro cogiendo los caracoles con las dos manos y estrujándolos como si fuesen una balleta. Los primeros cambios de agua serán muy frecuentes porque sueltan mucha suciedad. Los siguientes se espaciarán más y serán para quitar la baba principalmente. En estos últimos lavados los caracoles ya estarán fuera de su casa (espero que sean mayores de edad, porque como tuviese que avisar a sus padres uno a uno...). Recomiendo un mínimo de 7-9 lavados.
En el último lavado en vez de echarlos en el bol, los dejamos en una olla, añadimos agua hasta cubrirlos y los ponemos al fuego. En el tiempo que tarda en calentarse el agua, ellos habrán salido todos y se quedarán perfectamente ahorcados sin tener que sacarlos al sol, ponerles un hilo al cuello uno a uno, cantarles no sé qué canción, o no sé cuantos trucos más he oído por ahí para ahorcar los caracoles. No hace falta que hierva el agua. En cuanto los veamos que no se mueven y se quedan quietos y fuera, cortamos el fuego.
Añadimos los ingredientes a la olla para que cojan sabor. Los tomates y la cebolla los partimos por la mita. Los ajos los rajamos sin necesidad de quitarle la piel ni cortarlos. Y para añadir el comino y la pimienta, pondremos comino rellenando el culo del mortero, añadimos de 20-30 bolitas de pimienta negra, lo machacamos bien y lo añadimos juntos a los ingredientes que vienen arriba.
Y ya sólo queda que hiervan durante 20 minutos. En este tiempo es interesante quitar la espuma que se genera en la parte alta de la olla, y la baba de las comisuras de la boca (me refiero a la espuma de la olla y a la baba nuestra, por la salivación que generamos ante la inminencia de disfrutarlos).
Y ya está. Caracoles de toda la vida, que maridan muy bien con una cerveza muy fría, y con la marida marida muy bien si la marida también tiene una cerveza muy fría.
*Yo recomiendo dejarlos reposar e incluso comerlos en frío al guardarlos en el frigo, pues habrán tomado más sabor del caldo. Y fríos están buenísimos. Si los recalientas, se empiezan a poner oscuros y más blandos. Pero sobre gustos dicen que no hay nada escrito. Pero pregúntale a Google y verás todo lo que te sale sobre el tema.
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Etiquetas:
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viernes, 24 de enero de 2025
Empanada de calabacín, tomate y mozzarella
Este descubrimiento de receta es gracias a mi alumna de enfermería Lucía. Eso es lo bueno de tener alumnos. Ellos aprenden, y nosotros también. Prácticas totalmente fructíferas.
Dificultad: muy facil
Tiempo de elaboración: 15 minutos
Ingredientes:
- 1 masa de empanada
- 1 ó 2 tomates
- 1 calabacín
- 1 ó 2 paquetes de mozarella
- AOVE y sésamo
Atención que esto va a ir rápido:
Desenrollamos la masa sobre una bandeja de horno donde previamente habremos colocado un papel de horno. En el centro, con un bol de unos 15 cm de diámetro, vamos a marcar la empanada hincando el bol pero sin separarla del todo (sólo marcar la circunferencia.
Fuera de ese círculo que queda en el centro iremos poniendo las rodajas de tomate, alternando con las de calabacín y las bolitas de mozarella.
Al círculo del medio le vamos a hacer unos radios con el cuchillo, lo que nos permitirá que salgan unos triángulos que iremos volviendo sobre los ingredientes que hemos puesto.
Si la masa es circular, volveremos un poco los bordes exteriores, y si es rectangular, también, aparte de volver las 4 esquinas sobre la empanada, de forma que se quede como un aro, tal y como se ve en la foto.
Espolvoreamos un poco de sésamo y le echamos un chorrito de aceite por toda la empanada.
Metemos en el horno precalentado previamente, y la dejamos unos 10 minutos a 180 grados.
Y ya está. Empanada facilísima, que estéticamente es distinta a las demás, queda chula y está buenísima. (A la alumna le tuve que poner muy buena nota en ese practicum que coincidió conmigo).
*Esta empanada admite muchísimas alternativas, como añadir salmón o cualquier producto ahumado, anchoas, alcaparras, atún... En fin. Lo que quieras.
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jueves, 24 de octubre de 2024
Salmón ahumado
Otro descubrimiento para este humilde cocinero amateur es este salmón ahumado. Plato que desde hace tiempo estaba detrás de él, y como me ha salido tan rico a la primera, por eso lo comparto con todos, y así no se me olvida cómo lo hice. Lo único, es que ya no estoy detrás de él, y a lo mejor por eso, es un descubrimiento.
Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 24-48 horas.
Ingredientes:
- 1 lomo de salmón fresco
- sal gorda
- azúcar blanquilla
- AOVE y eneldo
Lo primero que haremos será ir a nuestra pescadería de confianza y comprar un buen trozo de salmón. El que yo compré era de unos 3-4 dedos de grosor. Como consejo, ya que no lo vamos a cocinar, yo lo congelo mínimo durante 2 días antes de hacerle nada para evitar el Anisaki.
Cuando lo vayamos a hacer, lo descongelamos, y posteriormente lo vamos a cortar en dos trozos, justo por donde pasa la espina central. Así se nos quedarán dos lomos iguales.
En un bol grande vamos a mezclar una cucharada generosa de eneldo, y sal gorda y azúcar en la proporción 3:1 siendo 3 la cantidad de sal y 1 de azúcar. Lo mezclamos todo bien.
En una bandeja de cristal ponemos una base de esta mezcla y los lomos encima con la piel hacia abajo. Cubrimos por completo de la mezcla de sal y azúcar, tapamos con Film transparente y ponemos un litro de leche (¡SIN ABRIR! ¡PARA QUE HAGA PESO!) encima del film. Perdón por las voces, pero ya estaba viendo a alguno derramando la leche por encima del salmón. Como el de la anécdota del vaso de café que echó a unas habichuelas (ver receta de habichuelas al microondas en este blog).
Lo metemos en el frigo y lo dejamos entre 24-48 horas. El salmón de las fotos estuvo exactamente 38 horas, 13 minutos y 27 segundos, y cuando lo haga otra vez intentaré que esté el mismo tiempo.
Pasado este tiempo, lo sacamos de la bandeja y le quitamos toda la sal, poniéndolo debajo del grifo incluso. Tranquilos que no le va a quitar sabor.
Y ya sólo nos queda cortarlo en filetes finos. Os pongo una foto de cómo hice el corte y salían los filetes muy bien. Una vez fileteados, los ponemos en una fiambrera y los cubrimos de AOVE.
Y ya está. Un manjar que como te descuides, se lo comen los invitados (o quien yo me sé que va al frigorífico), en una sentada.
*Si a unas tostas de pan, les untas Philadelphia, pones este salmón encima, y unas poquitas huevas de caviar, ya no hay forma de superar este aperitivo.
Boquerones en vinagre
sábado, 24 de junio de 2023
Ensalada Calígula (sucedáneo, col y gulas)
Una cena que nos gusta mucho en la casa y hacemos frecuentemente por rapidez y ricura, es esta ensalada de col con gulas y sucedáneo, que también te puede servir de guarnición para cualquier plato, o como aperitivo en una buena comida familiar. No sabía qué nombre poner al plato, porque "Juan José" no le pegaba mucho, y "ensalada de gulas con col con sucedáneo" parecía que se me había quedado algo en la garganta al decirlo. Y ya que existe la ensalada César, pues seguimos con los emperadores romanos, aprovechando que lleva "Colygulas".
Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 10 minutos
Ingredientes:
- 1/2 de col
- 3 lata de gulas
- 3 paquetes de sucedáneo de marisco (4 palitos por paquete)
- AOVE temprano, pimentón picante, o dulce si no quieres que pique mucho, y sal.
A ver cómo explico esta difícil receta. Troceamos la col en juliana todo lo fino que podamos. Hacemos ruedas finas el sucedáneo, y desenrrollamos los círculos creados. Añadimos el resto de ingredientes y mezclamos bien.
Difícil, ¿verdad? Pues ya está. Ahora a disfrutar de la ensalada.
*Si freímos unas gambillas peladas de las congeladas y las añadimos, la ensalada pasa al nivel de manjar.
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lunes, 5 de diciembre de 2022
Picada de bacalao y rábanos con uvas
Hoy os traigo un aperitivo muy interesante para poder realizar en las comidas y cenas de Navidad que se avecinan. Es fácil, rápida, que podemos tener preparada con antelación, y que gusta mucho a todo el mundo. Incluso a las personas que son contrarias a comer alimentos salados con frutas dulces. Esto último es lo que más me ha motivado a publicar la receta. Porque es la primera vez que me ha pasado con Mária. Bueno, y para acordarme en Nochebuena de cómo lo hice.
Dificultad: Muy fácil.
Tiempo de elaboración: 10 minutos (sin contar el desalado del bacalao).
Ingredientes para 10 tapas:
- 2 paquetes de tostas de pan
- 1 trozo de bacalao salado desmigado de unos 100 gr.
- 2 rábanos
- 2 cebolletas
- 10 uvas
- AOVE de cosecha temprana.
Ya está dicho casi todo, porque lo importante de la receta para hacerla, es acordarse de que la receta existe y de los ingredientes que lleva.
Lo que tendremos que hacer es poner anteriormente el bacalao en agua para que pierda la gracia. O sea, que deje de ser tan salado y pase a ser un poco más soso.
Posteriormente, picaremos muy bien el bacalao, los rábanos y las cebolletas, y lo uniremos todo en un bol con aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana y lo mezclamos todo bien.
Ya sólo nos queda untar con una cucharilla la mezcla en las tostas, que para los malpensados quiere decir que hay que restregar la cebolleta. Partimos las uvas en dos o tres trozos y las pondremos encima.
Y ya está. Aperitivo muy resultón que os dará un toque muy chulo en la mesa que preparéis para una buena comida o cena.
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jueves, 24 de noviembre de 2022
Castañas asadas Air Frier
Reconozco que esto no es una receta como tal, pero sí le da sentido al blog. El de la vista, por la pinta que tiene. El del olfato, por el olor a otoño. El del tacto, por el calorcico en las manos al pelarlas. El del gusto, por lo ricas que están. El del oído, por el bonito crepitar al pelar las castañas. Y sobre todo, le da sentido al blog porque así puedo mirar en cualquier momento en internet el tiempo y la temperatura a la que hay que poner la Air Frier, más conocida como freidora de aire, para hacer unas ricas castañas.
Dificultad: Muy fácil.
Tiempo de elaboración: 10 minutos justos.
Ingredientes: Castañas.
Lo primero que tenemos que hacer es emborracharnos muy bien. O lo que es lo mismo, pillar una buena castaña. Aquí la materia prima es lo más importante, porque todo lo demás no existe.
Precalentamos la Air Frier 3 minutos a 200º. En este tiempo, con un cuchillo haremos una incisión transversal al lado más convexo del fruto del castaño. Esto lo he escrito de forma más técnica para que parezca que hacemos algo.
Posteriormente pondremos las castañas en la Air Frier a 200º durante 7 minutos.
Y ya está. Ahora vais, y teniendo este electrodoméstico del futuro, no las hacéis.
*Esta receta la he escrito mientras me he comido las castañas de la foto. Riquísimas y muy fáciles de pelar. Por lo que esta receta es imposible de superar en veracidad.
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martes, 24 de mayo de 2022
Champiñones Air Fryer
Otro cacharrillo que hemos incorporado a la cocina de La Encimera Roja, es esta freidora de aire que se llama AirFryer, pero no me preguntéis la marca porque no la sé.
Sí sé y estoy comprobando que es una herramienta más que útil, y que nos va a dar muchas alegrías, opciones nuevas de cocinado, y muchas recetas que iremos poniendo en el blog.
Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 20 minutos
Ingredientes para 2 personas:
Tiempo de elaboración: 20 minutos
Ingredientes para 2 personas:
- 250 gr de champiñones
- 2 dientes de ajo
- 1 ramita de perejil
- 50 gr de jamón serrano a tacos
- AOVE, pimienta negra molida y sal.
Lo primero que haremos será precalentar la Air Fryer, que, me podéis decir antiguo, pero al pronunciarla, solo me vienen a la cabeza tres películas de mi juventud: "Regreso al futuro". Y os preguntaréis que cuáles son las otras dos que me recuerda esta máquina del espacio pues solo he dicho una. Y son "Regreso al futuro II" y "Regreso al futuro III".
La precalentaremos 3 minutos a 180 grados.
Mientras, le quitamos el pie a los champiñones, los lavamos bien y los secamos con una servilleta de papel para evitar el exceso de humedad, y picamos los ajos y el perejil y los ligamos en un bol con los tacos de jamón serrano y con dos o tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, en función de la cantidad que tengamos.
Con una cucharilla vamos a ir rellenando el interior de los champiñones, salpimentamos ligeramente por encima y con una brocha, pintamos los champiñones con el aceite sobrante del mejunje.
Cocinaremos a 180 grados durante 6 minutos.
Y ya está. Esta máquina es perfecta para hacer una cena rápida sin ensuciar la cocina y no tener que fregar cacharros a esas horas con lo que se agradece eso.
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viernes, 24 de septiembre de 2021
Oreja en salsa
Retomamos la actividad del blog, tras mucho tiempo de ausencia, con una nueva receta que os va a hacer perder el sentido. Concretamente el del oído, sobre todo si os confundís con el ingrediente, y os ponéis a cocinar la oreja que no corresponde. Así que poned mucha atención, que no pienso repetir. Bueno, si sobra, seguro que repito por lo buena que sale.
Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: Una hora corta. Vamos, una horeja.
Ingredientes:
- Otra hora corta. O sea, otra oreja, pero de cerdo.
- 5 dientes de ajo
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharada de pimentón dulce y otra de pimentón picante.
- AOVE y sal al gusto (para darle otro sentido a la receta).
Para comenzar, vamos a poner la o las orejas en la olla rápida a cocer con suficiente agua para que queden sumergidas durante 15-20 minutos desde que empiece a pitar. O sea, tenemos que conseguir que hablen mal de nosotros para que nos piten los oídos.
Mientras tanto podemos pelar los ajos y laminarlos. Cuando termina de cocerse la oreja, la sacamos de la olla reservando el caldo y la troceamos en trozos pequeños.
En una cacerola de barro preferiblemente, vamos a dorar los dientes de ajo en un culo generoso de aceite, junto con las hojas de laurel. Cuando empiecen a estar dorados, añadimos los trozos de oreja y vamos salteando. La oreja. NO nosotros. Ni nuestras orejas. Añadimos los pimentones mientras seguimos con el salteado, la sal al gusto, y le añadimos el caldo de cocer la oreja que habíamos reservado hasta cubrir los trozos de oreja y vamos dejando que se reduzca el caldo a fuego lento.
Cuando quede caldo suficiente para mojar sopas de pan, pero no tanto como para meter la cuchara como en una sopa, retiramos del fuego. Se debe quedar una salsa gelatinosa que tendremos que calentar en el caso de que no la vayamos a servir inmediatamente.
Y ya está. Aperitivo que me recuerda a mi época de mili en Pontevedra, que le encanta a mi suegro, y que a mí me vuelve loco, y me hace perder el sentido. ¿Oído?
*Ya mismo estoy publicando los callos con garbanzos que me da a mí que van a tener mucha relación con esta receta.
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lunes, 24 de agosto de 2020
Almendras fritas
Uno de los mejores aperitivos como tal son estas almendras fritas, que cuando son caseras y hechas por uno mismo, como que encima están mucho más buenas. Era uno de mis mayores empeños desde que comencé por la creación de este blog, hace ahora justo 6 años, el hecho de publicar esta receta. La gente pensará que tengo la cara muy dura por publicar una receta así, pero en realidad lo que pasa es que estoy empecinado en hacerlo y tengo un almendro que me da materia prima de sobra para realizarlas. O sea, que tengo mucha almendra en los dos casos.
Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: depende de lo que tardemos en descascarillarlas. Si no contamos este proceso, en media hora las tienes recién hechas.
Ingredientes:
- Almendras
- AOVE para freír y sal.
- 1 martillo
Veréis que esta receta está requiriendo más fuerza física de lo normal. Normal. Estamos empleando Fuerza. Y Física.
- 1 martillo
Lo primero que tendremos que hacer es quitar la primera cáscara dura que tiene, si no contamos la vaina verde primera que casi se cae sola cuando la almendra cae del árbol o la hacemos caer. En el caso de que la recolección la hagamos nosotros mismos, habrá que tener en cuenta la gravedad del asunto, ya que sin gravedad, sería muchísimo más difícil este paso, pues a ver quién es el guapo que hace bajar las almendras del árbol. Y si no, preguntad a Newton. Para quitar esta cáscara dura, nos vamos a ayudar de un martillo y una tabla. Dando un pequeño golpe seco en la hendidura de la almendra, haremos que ésta se resquebraje, y a partir de ahí, podemos pelarla y sacar la almendra. Es importante medir la fuerza del golpe si queremos hacer almendras fritas y no "polvo de almendras". (Si anteriormente habéis llegado a preguntar a Newton, podéis aprovechar la confianza con él, y preguntarle cuántos Newton de fuerza hay que aplicar en cada golpe).
Veréis que esta receta está requiriendo más fuerza física de lo normal. Normal. Estamos empleando Fuerza. Y Física.
Una vez tenemos todas las almendras descascarilladas, tenemos que quitarle la piel. Para eso las pondremos en un cazo con agua y la pondremos a calentar. No hace falta que se caliente mucho, ni mucho menos que hierva. Con que se caliente el agua es suficiente. Una vez hecho esto, echamos las almendras en un colador para quitarle el agua y veremos qué poco trabajo nos cuesta desprenderle la piel. Si es trabajo, entonces habría que medirlo en Julios, pero yo creo que no nos tiramos varios meses pelando almendras. Bueno, depende de los kilos de almendras a pelar.
Y con todas las almendras blanquitas y bien peladas, las vamos a freir en AOVE. Yo recomiendo ponerlas en el AOVE antes de ponerlo al fuego. Cuidado, que tardan poco en freírse, y sobre todo, tenemos que tener en cuenta que hay que retirarlas del fuego y sacarlas del aceite, y ponerlas sobre papel de cocina, en cuanto empiezan a cambiar de color, ya que una vez fuera, las almendras van a seguir friéndose en el aceite que les queda impregnado, y acabarán más tostadas que como las sacamos del aceite.
Terminado todo esto, sólo nos queda añadirle la sal por encima.
Y ya está. El mejor aperitivo para una cerveza de mediodía, que me recuerda mucho a mi compañero Amador Córdoba, al que tanto le gusta ligar con su cerveza y sus almendrillas.
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