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domingo, 17 de diciembre de 2017

Pasta fresca rellena con salsa (RAVIOLIS RELLENOS DE HIGADILLAS Y FRUTOS DEL BOSQUE EN SALSA DE ESPINACAS CON CHAMPIÑONES)


Debido a que el año pasado me regalaron la máquina para hacer pasta, se me ha abierto un grandioso horizonte en el mundo de la gastronomía como es el hacer uno mismo la pasta fresca que siempre compramos en los supermercados. Y lo mejor no es eso. Lo mejor es que ya que la hacemos nosotros, también podemos hacer el relleno que queramos y la salsa de acompañamiento que nos plazca. Y eso, aparte de la grandísima variedad de formas y texturas que tiene la pasta, hace que uno no se canse de probar cosas nuevas disfrutando de la cocina, pero sobretodo, de la comida y de los comensales saciados y agradecidos.
Esta receta que publico es la primera que hago doble. Comenzaré explicando cómo hago los raviolis y luego una de las dos modalidades tanto de pasta como de relleno, que podéis hacer de esta forma, conjugándola o como queráis. Esto es lo bueno de la pasta. La otra opción de relleno y salsa la publicaré más adelante, que si no, la receta es más larga que el Quijote, que no alta. Porque Don Quijote era bien alto.

FORMA DE HACER LA PASTA FRESCA

Dificultad: Difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora y cuarto
Ingredientes para 4 personas:

-          250 gr de harina
-          2 huevos
-          Sal y agua.

Para realizar la masa, en un bol grande haremos un volcán como el de la foto, habiendo echado previamente un poco de sal a la harina, y añadiendo un poco de agua (muy poca que siempre hay tiempo de añadir más). Mezclamos todo bien y vamos trabajando la masa con las manos hasta que se hace una masa homogénea. La clave es añadir poca agua al principio y luego añadir un poco más hasta que se puede hacer una bola. Si vemos que se nos pega demasiado a las manos, añadimos un poco de harina y seguimos trabajando con ella hasta que pasa a ser una bola “calzonazos”, o sea, manejable y maleable de forma que podamos hacer con ella lo que queramos. Una vez conseguida esta textura, envolvemos la bola en papel Film y metemos en el frigorífico durante media hora. Esta es la única ventaja que va a tener la bola con respecto a un auténtico calzonazos.

Una vez pasado ese tiempo, en función del tipo de pasta que vayamos a hacer, lo iremos pasando por la máquina para darle la forma deseada. En el caso que nos ocupa esta vez, como vamos a hacer raviollis, una vez pasemos la masa por la máquina, pondremos las tortas sobre una superficie dura pero que no se pegue la masa, como una encimera de sillestone o sobre un mantel, y con un molde o un vaso en su defecto como me pasó a mí la última vez, haremos círculos que nos servirán de parte de arriba y de abajo, sellándoles los bordes y poniéndolos a cocer en agua hirviendo con sal y margarina, metiéndolos de uno en uno y sacándolos con una espumadera pasados 8 minutos.

RAVIOLIS RELLENOS DE HIGADILLAS Y FRUTOS DEL BOSQUE EN SALSA DE ESPINACAS CON CHAMPIÑONES

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 4 personas:

Para el relleno:
-          ½ cebolla pequeña
-          250 gr de higadillas de pollo
-          1 lata de tomate entero pelado
-          3 pimientos verdes
-       8 moras negras (cualquier fruto del bosque vale porque lo que conseguimos es una mezcla deliciosa)
-        50 gr de aceite, una pizca de sal e hierbas aromáticas (vale tomillo, orégano, romero,… o un poco de todo)

Os explico la receta para fuego convencional y para Thermomix por si la queréis hacer aquí y mientras hacéis la salsa en el fuego tradicional, aunque también se pueden hacer relleno y salsa simultáneamente si disponéis de fuegos y espacio suficiente.

En el vaso (sartén) picamos la cebolla 10 segundos a velocidad 5-6 (45 segundos a mano sobre tabla de madera y con cuchillo en condiciones), añadimos el aceite y ponemos 5 minutos a 120º a velocidad 2 (5 minutos a fuego fuerte en la sartén).

A continuación, añadimos las higadillas de pollo para que se sofrían durante 8 minutos a 120º a velocidad 2 (10 minutos en la sartén). Ponemos los pimientos verdes y los tomates enteros pelados y resbalados (escurridos) otros 6 minutos más a misma velocidad y temperatura.

Y una vez hecho todo esto vamos a añadir las moras y batiremos durante 2 minutos pasando progresivamente desde la velocidad 4 hasta la 10, estando al menos 30 segundos de esos 2 minutos en la velocidad 10 (Pasamos todo el contenido de la sartén por la batidora hasta que quede un relleno fino y sin grumos).

Sobre las bases de pasta pondremos media cucharada de café (repito que me refiero al modelo de cuchara y no a tener que hacer café a estas horas), y taparemos con otro círculo de pasta, uniendo muy bien los bordes de ambas para que no se abran en el momento de la cocción.

Para la salsa:
-          La otra ½ cebolla
-          200 gr de champiñones
-          1 paquete de jamón serrano a cuadraditos
-          200 gr de espinacas
-          100 gr de almendras fritas peladas y saladas
-          1 tetra brik pequeño de nata líquida para cocinar
-          500 ml de leche
-          8 quesitos
-          AOVE, sal y nuez moscada

Lo primero que haremos, antes incluso de empezar a preparar la masa de la pasta, es poner en un cazo las espinacas a cocer, para tenerlas 10 minutos hirviendo, escurrirlas y reservarlas. (Ahora nos ponemos con la pasta y luego ya seguiremos con la salsa).

En una sartén grande vamos a poner un culo de AOVE y la cebolla muy picada o rallada, añadiendo a los 3 minutos más o menos, cuando la cebolla esté dorada, los champiñones laminados y los dados de jamón.
Posteriormente vamos a añadir las espinacas escurridas y removemos bien. "Nos arrepentimos de haberlo echado fuera". O sea, que "rectificamos de sal" (es que me hace mucha gracia esta expresión culinaria). Cuando las espinacas hayan soltado todo el agua, vamos a añadir los quesitos, la nata, la leche, y añadimos un poco de nuez moscada, y removemos muy bien para que se mezclen todos los ingredientes y los quesitos se vayan derritiendo. Mientras esto sucede, en un mortero vamos a poner las almendras y las vamos a machacar bien, aunque si quedan algunos trozos un poco grandes no pasa nada, porque luego durante la degustación del plato gusta encontrarse con alguno de ellos, como cuando vas por la calle Nueva después de haber estado todo el verano fuera y te encuentras con algún amigo.

Y ya está. Una vez cocidos los raviollis los añadimos a la salsa , mareamos un poco para que la pasta coja el sabor de la salsa, y servimos. ¡Vaya que si servimos! Para esto y para muchas cosas. Porque una vez que uno es capaz de hacer un plato propio de pasta enterico hecho por sí mismo, ya no hay miedo de nada. Os recomiendo probarlo.

*Podemos poner un cuenco de queso rallado opcional para el que quiera añadirle. Y no olvidéis de ver el enlace de la otra modalidad una vez que esté publicado. Cuando eso sea así, tendréis el enlace justo aquí debajo.
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domingo, 24 de septiembre de 2017

Moussaka


      Aquí os presento este plato de tradición griega que conocí en mi vida de estudiante como tapa en un bar de Granada, y que muchos años después decidí intentar hacerla con el siguiente resultado. NO sé si es así como se hace la moussaka, pero por el recuerdo de aquella tapa, yo la hago así, y como le encanta a todo el mundo que la prueba, no voy a cambiar la forma de realizarla.

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Ingredientes para 4 personas:

-          4 berenjenas
-          750 gr de carne picada
-          500 gr de espinacas
-          1 cebolla mediana
-          2 pimientos verdes
-          1 lata de paté
-          1 bote pequeño de tomate frito
-          6 lonchas de queso grandes.
-          AOVE, sal, curry, pimienta negra molida

Para la bechamel:
-          1 cucharada de margarina
-          2 cucharadas de harina
-          ½ litro de leche
-          Una pizca de sal y nuez moscada

-          Queso para hacer las tortitas

Lo primero que haremos será lavar, cortar y cocer las espinacas. Mientras tanto, en una sartén grande vamos a poner la cebolla muy picada con un culo de aceite, sofreímos y añadimos los pimientos verdes muy picados. Una vez vayan cogiendo color, añadimos la carne previamente salpimentada. Y cuando ésta deje de tener el aspecto de estar cruda, añadimos las espinacas que estarán cocidas y escurridas. Hay que procurar que hayan soltado todo el agua. También añadimos la lata de paté y removemos muy bien para que se mezcle todo.  Rectificamos de sal. Tras 5 minutos más o menos, añadimos el tomate frito y dejamos que se liguen bien todos los ingredientes y quede todo como una masa. Este tiempo lo aprovecharemos para lavar y cortar las berenjenas en ruedas lo más fino posible.

Una vez que tenemos las berenjenas cortadas vamos a ir preparando la fuente donde vamos a servir este plato. Para ello, sobre dicha fuente pondremos muy poco AOVE, una capa de berenjenas cortadas cubriendo toda la superficie, otra capa cubriendo las berenjenas de la masa de carne y espinacas, y sobre esto pondremos las lonchas de queso. Y así repetiremos esta serie de capas que se cubren unas a otras hasta llegar a lo alto de la bandeja o nos quedemos sin ingredientes, siendo la última capa de masa, aunque sobre ella pondremos trozos de lonchas de queso pero ya sin tener que cubrir completamente.

Podemos considerar este plato como un plato CENTRAL, y por eso será que se CUBRAN TANTO UNOS A OTROS.

Dicha la tontería futbolística de la receta, pasaremos a realizar la bechamel, poniendo en un cazo una cucharada de margarina, cuando se deshaga, pondremos la harina y removeremos enérgicamente con una barilla, añadiendo posteriormente la leche, una pizca de sal y de nuez moscada, y no dejaremos de remover para que no se hagan grumos. Una vez que espese la bechamel lo suficiente, verteremos sobre toda la superficie de la bandeja cubriéndola por completo.

Metemos en el horno a 180º durante media hora.


Y ya está. Aquí tenéis mi forma de hacer moussaka. Como una lasaña pero sustituyendo las placas de pasta por berenjena. Riquísima. Tanto, que mi hermana Lolina repitió hasta tres veces el día que hice la que véis en la foto.


*Recomiendo acompañar el plato con unas tortas de queso que se hacen rallando queso directamente sobre una sartén a fuego fuerte sin aceite ni nada, y que cuando se empieza a hacer y se juntan las hebras al derretirse, daremos la vuelta con cuidado y dejaremos sobre un plato aunque las veáis blandas, pues luego se secan y quedan como tortitas crujientes de queso buenísimas. 

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viernes, 13 de marzo de 2015

Milhojas de berenjena con crujiente de Parmesano

     
     Normalmente, cuando hago una receta, le echo la foto y no la publico hasta que no pasa tiempo, porque no tenga el ordenador a mano, o por lo que sea. Pero esta noche he realizado este aperitivo, entrante o primer plato para cenar, y estoy tan satisfecho del resultado, que no he podido esperar a escribirla y publicarla. 

Dificultad: difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 3 personas:

     - 1 berenjena
     - 100 gr de carne picada
     - 20 gr de foigras
     - 50 gr de espinacas 
     - 1/4 cebolla
     - 100 gr de tomate frito
     - 1 huevo
     - 3 lonchas de jamón york
     - 3 lonchas de queso gouda
     - 50 gr de queso parmesano. 
     - aceite de oliva vírgen y sal

Para la bechamel: 
     - 10 gr de margarina
     - 1 cucharada pequeña de harina
     - 1 y 1/2 vaso de leche
     - un pellizco de sal, pimienta negra molida y nuez moscada

Para la vinagreta de mostaza:
     - un chorreón de aceite de oliva vírgen extra
     - 1 cucharada de mostaza
     - 1 pellizco de sésamo
     - 1 cucharada de crema de módena
      
     Como véis la receta tiene tarea, ya que es de las muy pocas que tiene la catalogación de difícil en este blog, pero merece la pena. En realidad yo aproveché que hice musaka (ver receta cuando esté publicada) para el día siguiente, y se me ocurrió preparar esto de cena. Empecemos:

     Vamos a comenzar preparando la salsa boloñesa que será picando la cebolla, y en un culo de aceite vamos a sofreír, añadiendo posteriormente la carne picada salpimentada. Mientras, vamos a cocer en un cazo el huevo y las espinacas, lavadas y cortadas. Para los fervientes seguidores de este blog, estoy haciendo lo mismo que en la lasaña que tengo publicada, tanto para este paso como para la bechamel.

   Una vez esté sofrito todo, añadimos el foigras, las espinacas cocidas, el huevo duro picado y el tomate frito y seguimos sofriendo durante 5 minutos para que se mezcle todo bien. 

     Mientras tanto, podemos poner en la plancha muy caliente, la berenjena cortada a rodajas lo más finas posibles. O sea, todo lo contrario a Belén Esteban, habiéndolas pasado previamente y muy levemente por harina (a las berenjenas. La otra ya se empapó bien de "harina"). Si nos sobra tiempo podemos ir cortando con la forma de las ruedas de le berenjena, el jamón york y las lonchas de queso. 

      Cuando tengamos las ruedas asadas vamos a ir montando las milhojas, alternando berenjena, queso, berenjena, salsa "boloñesa", berenjena, jamón york y berenjena. Podemos hacer las capas que queramos, como la abuela de Superman, y sobre la última vamos a verter dos cucharaditas de la bechamel que realizaremos de la siguiente manera:

      En un cazo ponemos la mantequilla hasta que se derrita, y entonces añadimos la harina y removemos para que no haga grumos, vertiendo inmediatamente la leche, y un poco de sal, pimienta negra molida y nuez moscada, y removemos continuamente a fuego lento hasta que espese un poco. 

      Y aprovechando que tenemos la plancha encendida, vamos a rallar en ella el queso parmesano, haciendo un círculo, que despegaremos (parecerá un chicle) todo en bloque y daremos la vuelta, hasta que coja un poco de consistencia y retiremos. Aunque penséis que se os ha quedado blandurria, si la dejamos aparte, se pondrá dura y crujiente (ironías de la vida). Este crujiente lo pincharemos sobre la bechamel. 

      Y sólo nos queda realizar una vinagreta de acompañamiento en el plato, que la haremos mezclando y removiendo muy bien los ingredientes arriba indicados para ello. Echaremos más o menos aceite en función de la consistencia que queramos conseguir. 

     Y ya está. Si preparas la salsa "boloñesa" con tiempo, en realidad no cuesta tanto trabajo, y parece más de lo que es, como los parques infantiles preelectorales de Úbeda.

*Ya que os ponéis, hacedlo en mayor cantidad, y sin contar la vinagreta ni el jamón york, y las lonchas de queso las cambiáis por tranchetes, y os sale una musaka de muerte (con su queso rallado por encima y su gratinado). Pero bueno, ésa ya la escribiré otro día (o lo mismo, al leer esto, ya está publicada y hasta recomendada aquí abajo). 
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sábado, 13 de septiembre de 2014

Merendero de verduras

   
          Celebrando la llegada de mi segundo hijo al mundo quiero compartir esta receta que bien puede pasar por menú infantil por ser nutritiva, sana y divertida, como bien puede pasar porque Joaquín Sabina sea un amante incondicional de su Úbeda natal.

Dificultad: media
Tiempo de elaboración: 45 minutos
Ingredientes para 4 personas:

     - 200 gr de espinacas (también valen acelgas, y es mejor que poner césped, aunque es el vegetal que buscamos emular)
     - 2 patatas medianas
     - 1 calabacín
     - 3 quesitos
     - 1 coliflor pequeña (serán los árboles)
     - 4 zanahorias (serán la tabla de la mesa)
     - 4 rebanadas de pan duro (serán la base de la mesa y los taburetes)
     - 100 gr de nueces (serán las piedras)
     - aceite de oliva vírgen, sal y pimentón dulce.

          Lo primero que haremos será lavarnos muy bien las manos y las verduras. Ya que se trata de menú infantil empecemos por enseñar buenos principios, como cuando te comes un Bollicao y aciertas el extremo por el que le han inyectado el chocolate.

          Inmediatamente después vamos a cocer toda la verdura junta con un poco de sal, sin trocearlas a excepción de las espinacas y las patatas que sí las trocearemos, durante 15 minutos (éste es el tiempo de cocción, no el de trocear las verduras).

          Mientras se cuecen vamos a freír las rebanadas de pan y las dejaremos escurrir una vez fritas sobre papel de cocina.

          Cuando las verduras estén cocidas, vamos a reservar las partes que usaremos de decoración en función de los comensales y de lo que le vayamos a poner. Esta vez yo retiré una zanahoria, 8 árbolitos de coliflor (2 por cabeza), y si queréis unas pocas espinacas para ponerlas de arbusto. Se reitra casi toda el agua, se añade un chorreón de aceite y se bate todo muy bien con la batidora (añado que es con la batidora porque me han indicado que tengo que explicar más las recetas, porque hay quien no entiende que cuando digo en la receta de la salsa de queso, "queso curado" me refiero a "queso curado", ¿eh, Rocío? A ver si vas a batir con la freidora).

         Una vez batido le damos la consistencia que queramos ayudándonos del caldo que le hemos retirado. Yo recomiendo que sea una crema más bien espesa, porque va a estar muy suave gracias a los quesitos y al aceite de oliva. 

        Y ya sólo nos queda poner los elementos decorativos al gusto. En esta ocasión he puesto árboles, la mesa del merendero con sus taburetes, piedras y algún arbusto al pie del árbol, pero aquí espero que desarrolléis vuestra imaginación. 

        Y ya está. Una forma divertida de comer verdura que hará que los "peques" se la coman muy bien. Bueno, y los no tan peques, porque el día que la hice, mi cuñado Muro se comió más que un merendero, el parque de El Retiro entero. 

*Aquí sí que espero que me mandéis fotos con vuestras recetas con elementos decorativos que os inventéis, para aprender todos de todos. 
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lunes, 28 de octubre de 2013

Bolitas de espinacas

      Probando probando como diría el primero que sube siempre a un escenario, he conseguido hacer unas bolitas de espinacas muy cremosas que estallan en el paladar y que están muy ricas como aperitivo o para acompañar algún plato, preferentemente con comida. 

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 30-40 minutos
Ingredientes para 2 personas (recuerdo que lo pongo como aperitivo, porque para comer con esto necesitas un prado entero de espinacas): 
                                               - 200 gr espinacas
                                               - 1 cucharada de harina de tempura
                                               - 1 ó 2 vasos de leche
                                               - 1 huevo
                                               - 1 cucharada de margarina
                                               - aceite de oliva vírgen, sal, nuez moscada

    Lo primero que haremos será lavar muy bien las espinacas, cortar y cocer con un poco de sal. Cuando estén cocidas, escurrimos y reservamos. 
   
    Mientras cuecen, podemos ir preparando la bechamel: en un cazo vamos a poner la margarina. Cuando se derrita, si lo hace en segundos vamos bien, pero si tarda un día, es que es verano pero no hemos encendido el fuego de la cocina. Una vez derretida y dicha esta tontería, pondremos la harina y con un batidor manual moveremos enérgicamente añadiendo de inmediato el vaso de leche. En este caso queremos que la bechamel quede bastante espesa porque si no, no vamos a poder hacer las bolitas. Añadimos un poco de sal y nuez moscada. Movemos con la batidora manual para que no queden grumos hasta que espese.

    Cuando la bechamel esté espesa la uniremos a las espinacas que estarán muy bien escurridas y hacemos una masa. 

     En un cuenco vamos a batir el huevo y a éste añadiremos la harina de tempura hasta que quede también como una masa que nos permita bañar las bolitas en ella. 

    Y en una sartén con aceite fuerte vamos a ir friendo las bolitas que haremos con 2 cucharas de la masa de espinacas pasándolas por un baño de huevo con harina. 

    Y ya está. Dejaremos escurrir en un plato con una servilleta de papel para que escurra el aceite y servimos. 

*Es posible que haya quejas de los lectores porque puede costar hacer las bolitas en función de lo escurridas que estén las espinacas y de la textura de la bechamel, pero también cuesta levantarse un Viernes Santo a ver Jesús o un día de Reyes para ver los regalos, y de eso hay mucha gente que no se queja. 
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lunes, 24 de junio de 2013

Lasaña de carne y espinacas


     Particularmente es uno de mis platos favoritos. Puede parecer que es una receta tediosa de hacer, pero si piensas que por una hora de cocina puedes disfrutar de este magnífico plato, te darás que cuenta que merece la pena hacerlo. Esta es la única ocasión que pienso que la saña no es mala.

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas (sale para más pero está tan rico que seguro que repiten):
                              - 400 gr de carne picada de cerdo
                              - 200 gr de espinacas
                              - 1 cebolla
                              - 200 gr de paté de hígado de cerdo (el Foigras de toda la vida)
                              - 2 huevos
                              - 1 brik pequeño de tomate frito
                              - 4 lonchas de tranchetes
                              - 10-12 láminas de pasta para lasaña
                              - margarina, harina y leche para la bechamel
                              - queso rallado
                              - aceite de oliva vírgen, sal, nuez moscada

     Esta es de las recetas que vamos a usar varios fuegos y cacerolas a la vez, así que, atentos a las explicaciones a ver si váis a poner las cosas donde no son:
     Para comenzar pondremos a hervir los 2 huevos en un cazo, y las espinacas las lavaremos, cortaremos mucho y coceremos con una pizca de sal en otra cacerola. Cuando ambas cosas estén cocidas, escurrimos las espinacas y las reservamos, y los huevos sin que se nos escurran, los pelamos y picamos. 
     Mientras cuece lo anterior, picaremos la 1/2 cebolla y con un poco de aceite de oliva vírgen comenzamos a sofreír en una sartén grande. Cuando comience a estar dorada añadimos la carne picada con un poco de sal. 
     Si ya están cocidas las espinacas o los huevos y nos queda un fuego libre podemos ir poniendo a hervir en una cacerola grande agua abundante, un poco de margarina, 1/4 de cebolla y sal para cocer las láminas de lasaña durante 15 minutos. Es muy importante echarlas al agua hirviendo de una en una para que no se peguen unas a otras. Eso está muy feo, ya sabéis que no hay que pegarse. Una vez cocidas, escurrimos y reservamos. 
     Cuando la carne comience a soltar jugo añadiremos la lata de foigras sin la lata y removemos para que se vaya deshaciendo y ligando con la carne. 
     Una vez que veamos que la carne y el foigras (me encanta escribir foigras porque me recuerda a mi infancia) están unidos como una masa añadimos las espinacas, los huevos picados y el tomate frito, y calentamos removiendo un poco. 
    En una fuente honda de horno (honda es la profundidad y no la marca), pondremos un pelímetro de aceite  para que se extienda por la base. El pelímetro es una medida de cantidad que me he inventado que evidentemente significa "muy poco" o "un pelo de". Lo mismo de aquí a un tiempo sale en la Wikipedia. 
   Seguimos. Tras extender el aceite cubriremos la base de la fuente con una capa de láminas de lasaña, encima pondremos una capa con el relleno de carne, espinacas,... Después irán los tranchetes a tiras y sin cubrir completamente como hacemos con la pasta. Con un tranchete y medio o dos tenemos para hacerlo. Volvemos a poner otra capa de láminas de lasaña y así sucesivamente hasta que nos quedemos sin ingredientes, siendo la última capa, del relleno de carne, y no la del Resucitado como piensan muchos. 
   Nos queda por hacer la bechamel: en un cazo ponemos una cucharada de mantequilla. Cuando se derrita añadimos la cucharada de harina y removemos muy rápido con una batidora manual añadiendo inmediatamente la leche. Mientras espesa añadimos una pizca de sal y de nuez moscada y removemos con energía para que no haga grumos. En cuanto espesa un poco vertemos uniformemente sobre la superficie de la lasaña. 
   Por encima de todo, espolvoreamos el queso rallado y metemos en el horno con el grill menos de 5 minutos, observando para retirarlo cuando comience a dorarse el queso para que no se nos queme. 
   
   Y ya está. Para servir cortaremos cuadrados con una pala ancha y fina para intentar sacar los trozos de la fuente sin que se nos desmorone la lasaña. 

*Os aseguro que los comensales se ensañarán con la lasaña de tal forma, que el plato no lo tendrás que fregar. Menos mal porque tienes que fregar 3 cacerolas, 1 sartén, 2 escurridores (o 1, pero 2 veces), una fuente de horno... Por lo menos, nos ha sobrado si te has dado cuenta, 1/4 de cebolla. 
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lunes, 10 de junio de 2013

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            Aquí os presento otro potaje con garbanzos rápido, baratísimo y muy fácil de hacer. Para que se acaben las excusas de no saber cocinar, un plato que viene muy bien para la anemia, y para no pasar hambre y quedarse más que satisfecho. 

Dificultad: muy fácil.

Tiempo de elaboración: 12 horas (contando desde que ponemos los garbanzos en remojo, pero en realidad se tarda 40 minutos contando con presurizar y despresurizar olla, y en elaborar en sí, 10 minutos). 

Ingredientes para 2 personas:  

- 150 gr. garbanzos
- 200 gr espinacas
- 1 vaso de arroz
- 1/2 cebolla
- 2 tomates
- 2 pimientos verdes
- 1/2 cabeza de ajos
- aceite de oliva vírgen extra
- sal, comino, pimentón dulce y picante

        La noche anterior dejaremos los garbanzos en remojo, y cuando los garbanzos estén como las yemas de los dedos cuando están mucho tiempo en remojo que parecen garbanzos, estarán en su punto para ser añadidos. Los garbanzos. 

        Haremos un sofrito en la olla a presión pero sin llegar a perder la compostura, con un chorreón de aceite, la cebolla picada, y una vez doradita, el pimiento y el tomate picados. 

        Una vez conseguido el sofrito o soharto, añadiremos los garbanzos, las espinacas muy bien lavadas y troceadas, la 1/2 cabeza de ajos sin desmembrar,  la sal, el comino, y los pimentones al gusto. De agua echaremos (sean los comensales que sean) para que se nos queden unos 4 dedos por encima de todo el contenido.

        Cerramos la olla y una vez que pite, los tendremos 18 minutos (este tiempo es en olla super-rápida. Pero en este caso, en las ollas exprés de toda la vida los tiempos van a ser los mismos: nubes y claros). 

        Una vez se haya despresurizado la olla, y sin peligro de abrir la olla, lo haremos (¡sin darle al botón rojo! ¡El botón rojo no!), retiraremos la 1/2 cabeza de ajos, y añadiremos el arroz comprobando que nos ha quedado suficiente agua para la cocción del mismo. Cerramos y cuando pite, lo tendremos al fuego 2 minutos. 

       Y ya está. Volver a esperar a que se despresurice la olla y a comer en cuanto no queme, para que no se nos pase el arroz, como a Willy Fog, que si no es por el viaje aquél que hizo...

*Ya sabéis que a mí me gusta acompañar con guindilla picante picada estos platos, pero eso va al gusto del comensal y a la capacidad de aguante de su estómago. 
     
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