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miércoles, 24 de enero de 2018

Berenjenas rellenas



Una comida que nos gusta mucho comer en el campo a los Navarrete Orzáez, son estas berenjenas rellenas, que vienen muy bien para que coma toda la familia (niños incluidos como en Marina D´OR), y para gastar tan suculento alimento de la huerta andaluza que nos suministra a espuertas nuestro querido cuñado. (Nunca entenderé por qué a una espuerta le pusieron ese nombre, cuando puede hacer muchísimas funciones menos la de puerta).
Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora como mucho (o sea, que si es mucha cantidad, como mucho y suelo tardar una hora).
Ingredientes para 4 personas:
-          4 berenjenas
-          ½ cebolla o cebolleta
-          250 gr de carne picada
-          2 pimientos verdes
-          2 tomates
-          ½ tetra brik pequeño de tomate frito
-          1 cucharada de mostaza
-          AOVE, sal, pimienta negra molida
-          Queso rallado

Para la bechamel:
-          1 cucharada de margarina
-          2 cucharadas de harina
-          ½ litro de leche
-          Una pizca de sal y nuez moscada

Vamos a comenzar vaciando las berenjenas. Para ello las lavaremos, las cortaremos por la mitad por su zona más longitudinal, y ayudándonos de un cuchillo iremos metiéndolo rodeando todo su borde interno sin atravesar la piel de la berenjena. Hacemos un corte del contenido interno por la mitad para que nos cueste menos trabajo sacar la “carne” de la berenjena, y una vez lo hayamos hecho, con la ayuda de una cuchara, rasparemos el interior de la berenjena para apurar al máximo y dejar sólo la piel.

Este proceso es el más tedioso de la receta, pero conforme lo vamos haciendo, vamos cogiendo práctica y nos costará menos. Por cierto, que al escribir el adjetivo “tedioso” he descubierto el motivo de por qué todos los osos de peluche se llaman “Teddy”.

Una vez vaciadas las berenjenas vamos a picar muy bien el contenido extraído y lo reservamos.

En una sartén vamos a poner un culo de AOVE, donde sofreiremos por este orden, y añadiendo unos a otros y muy picados, la cebolleta, la carne picada, las berenjenas picadas, el pimiento verde y el tomate, añadiendo sal y pimienta negra molida al gusto. Tras unos diez minutos donde todo se ha sofrito, añadimos la mostaza y el tomate frito. Removemos y rectificamos de sal.

Con una cuchara vamos poniendo este mejunje en el interior de las carcasas de las berenjenas sin preocuparnos de que sobresalga de las mismas.

Ya sólo nos queda poner encima la bechamel y añadir queso rallado por encima y meter en el horno hasta que la parte superior se dora. Hasta que la parte superior se dora. Hasta que la parte superior se dora. Perdón. Es que es escribir “Dora” y automáticamente me empiezo a repetir de forma incansable.

Para realizar la bechamel pondremos en un cazo una cucharada de margarina, y cuando se deshaga, pondremos la harina y removeremos enérgicamente con una barilla, añadiendo posteriormente la leche, una pizca de sal y de nuez moscada, y no dejaremos de remover para que no se hagan grumos. Una vez que espese la bechamel lo suficiente, verteremos sobre toda la superficie de la bandeja cubriéndola por completo.

Y ya está. Unas berenjenas rellenas que gustan tanto que hasta mis hijos y sobrinos de hasta 3 años la devoran hasta el punto de que tenemos que estar pendientes de que no se coman la piel y el plato cuando comienzan a apurar el plato, porque lo llevan a la versión literal de la expresión.

*Vale de comida y de cena. Yo particularmente la recomiendo de segundo plato para comer, poniendo de primero un rico Gazpacho andaluz, teniendo ese día una gran comida de dos platos, muy sana, y más mediterránea imposible.
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domingo, 24 de septiembre de 2017

Moussaka


      Aquí os presento este plato de tradición griega que conocí en mi vida de estudiante como tapa en un bar de Granada, y que muchos años después decidí intentar hacerla con el siguiente resultado. NO sé si es así como se hace la moussaka, pero por el recuerdo de aquella tapa, yo la hago así, y como le encanta a todo el mundo que la prueba, no voy a cambiar la forma de realizarla.

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Ingredientes para 4 personas:

-          4 berenjenas
-          750 gr de carne picada
-          500 gr de espinacas
-          1 cebolla mediana
-          2 pimientos verdes
-          1 lata de paté
-          1 bote pequeño de tomate frito
-          6 lonchas de queso grandes.
-          AOVE, sal, curry, pimienta negra molida

Para la bechamel:
-          1 cucharada de margarina
-          2 cucharadas de harina
-          ½ litro de leche
-          Una pizca de sal y nuez moscada

-          Queso para hacer las tortitas

Lo primero que haremos será lavar, cortar y cocer las espinacas. Mientras tanto, en una sartén grande vamos a poner la cebolla muy picada con un culo de aceite, sofreímos y añadimos los pimientos verdes muy picados. Una vez vayan cogiendo color, añadimos la carne previamente salpimentada. Y cuando ésta deje de tener el aspecto de estar cruda, añadimos las espinacas que estarán cocidas y escurridas. Hay que procurar que hayan soltado todo el agua. También añadimos la lata de paté y removemos muy bien para que se mezcle todo.  Rectificamos de sal. Tras 5 minutos más o menos, añadimos el tomate frito y dejamos que se liguen bien todos los ingredientes y quede todo como una masa. Este tiempo lo aprovecharemos para lavar y cortar las berenjenas en ruedas lo más fino posible.

Una vez que tenemos las berenjenas cortadas vamos a ir preparando la fuente donde vamos a servir este plato. Para ello, sobre dicha fuente pondremos muy poco AOVE, una capa de berenjenas cortadas cubriendo toda la superficie, otra capa cubriendo las berenjenas de la masa de carne y espinacas, y sobre esto pondremos las lonchas de queso. Y así repetiremos esta serie de capas que se cubren unas a otras hasta llegar a lo alto de la bandeja o nos quedemos sin ingredientes, siendo la última capa de masa, aunque sobre ella pondremos trozos de lonchas de queso pero ya sin tener que cubrir completamente.

Podemos considerar este plato como un plato CENTRAL, y por eso será que se CUBRAN TANTO UNOS A OTROS.

Dicha la tontería futbolística de la receta, pasaremos a realizar la bechamel, poniendo en un cazo una cucharada de margarina, cuando se deshaga, pondremos la harina y removeremos enérgicamente con una barilla, añadiendo posteriormente la leche, una pizca de sal y de nuez moscada, y no dejaremos de remover para que no se hagan grumos. Una vez que espese la bechamel lo suficiente, verteremos sobre toda la superficie de la bandeja cubriéndola por completo.

Metemos en el horno a 180º durante media hora.


Y ya está. Aquí tenéis mi forma de hacer moussaka. Como una lasaña pero sustituyendo las placas de pasta por berenjena. Riquísima. Tanto, que mi hermana Lolina repitió hasta tres veces el día que hice la que véis en la foto.


*Recomiendo acompañar el plato con unas tortas de queso que se hacen rallando queso directamente sobre una sartén a fuego fuerte sin aceite ni nada, y que cuando se empieza a hacer y se juntan las hebras al derretirse, daremos la vuelta con cuidado y dejaremos sobre un plato aunque las veáis blandas, pues luego se secan y quedan como tortitas crujientes de queso buenísimas. 

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viernes, 24 de marzo de 2017

Huevos rellenos

     
     Como se acercan fechas muy significativas para los ubetenses en particular, y los semanasanteros en general, quiero aprovechar la receta de este mes para publicar un plato más que típico del Jueves y Viernes Santo en mi casa, tanto para comer antes de salir en procesión en La Columna, como para ver pasar la General por el Real. Todo esto me ha hecho salivar en exceso, y no sé si es por estos exquisitos huevos rellenos, o porque ya queda poco para la Semana Santa. 

Tiempo de elaboración: 45 minutos
Dificultad: Fácil
Ingredientes: 
- 1 docena de huevos
- 3 latas de atún
- 1 envase de jamón serrano a taquitos
- 1 bote de tomate frito
Para la mayonesa:
- 1 vaso de aceite de girasol
- 1/2 vaso de leche
- Una pizca de sal. 

     Como esta receta se suele hacer con prisa por la vorágine que supone un Miércoles Santo, entre trompetas de la Santa Cena, túnicas y capas planchadas, acordes del Retablo de La Pasión y un incesante tamborileo de Josete por toda la casa, vamos a aprovechar el tiempo y hacerlo todo a la vez. 

     Ponemos los huevos a cocer. Para los neófitos en la cocina consiste en poner los huevos en una cacerola con agua hasta que los cubra y ponerlos al fuego (la cacerola). Cuando comience a hervir, yo los suelo dejar unos diez minutos, que es el tiempo que vamos a utilizar para hacer la mayonesa y parte del relleno. 

   Para hacer la mayonesa pondremos los tres ingredientes indicados más arriba y batirlos bien con la batidora. Como muchos sabéis, yo prefiero hacer la mayonesa con leche y no con huevo, pues es más sana, dura más y es como si te pones un guante de malla metálica para cortar un trozo de queso fresco. Vamos, que es muy difícil que se corte, que para los neófitos en la cocina quiere decir que no se liguen los ingredientes al batirlos, y no que tenga vergüenza para hablar en público. El que no se liguen los ingredientes, para los neófitos en la cocina quiere decir que no se entremezclen creando una salsa homogénea y no que se vayan a pelar la pava por ahi, que para los neófitos en la cocina quiere decir lo mismo que para el mayor chef del mundo. O sea, irse a desplumar tan rica ave. 

   Dicha la tontería de la receta de hoy, mientras se siguen cociendo los huevos, en un bol vamos a ir mezclando el atún, los taquitos de jamón, el tomate frito y un poco de sal. Y una vez que tengamos los huevos cocidos (aquí apetece decir una ordinariez pero no es el estilo de este blog), con cuidado de no quemarnos vamos a pelarlos y a cortarlos por la mitad, separando las yemas de las claras. De las yemas, 8 de ellas las añadiremos al bol y lo mezclaremos todo bien, y las otras 4 las reservaremos.

   Una vez tengamos bien mezclado el mejunje del bol, con una cucharillas vamos a ir rellenando la oquedad dejada por la yema en cada media clara e iremos dejando los huevos en una bandeja. Aquí hay dos opciones: los podemos poner boca abajo como la escuela "Vica" o boca arriba como la escuela "Navarrete". Las dos formas son iguales de útiles. 

  Una vez colocados todos los huevos en la bandeja, verteremos por encima la mayonesa y posteriormente rallaremos por encima las yemas que habíamos dejado reservadas. 

   Y ya está. Plato fundamental en la gastronomía ubetense, que marida muy bien con su hornazo, sus espárragos en vinagrillo y sus "patatas de la abuela Lola". Plato O-Ración que son Columna vertebral de la Semana Santa que van completando el Humilde recetario de este blog, y que realmente están de Muerte, pero de Buena Muerte. He Sentenciado. 

*Lo bueno de estos huevos es que encima los puedes hacer durante todo el año, ideal para merendolas, campings, fines de semana en la sierra, comidas de verano y cenas de Navidad. 
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miércoles, 15 de julio de 2015

Pan de pita con verduras y carne

     Aprovechando un domingo de esos en los que no hay ganas de hacer nada, y pensando en los ingredientes que tenemos en casa porque no podemos comprar nada, es como surge esta nueva receta que vuelve a dejarnos la panza llena y a Mária relamiéndose y diciendo que no volveremos a encargar más Sawarma: "¡Ke bab!" "Ni se te ocurra" dice ella. 

Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 40 minutos
Ingredientes para 4 personas:

- 4 panes de pita (yo los compré en el DIA y están buenísimos).
- 1/2 cebolla
- 125 gr de pechuga de pollo
- 125 gr de higadillas de pollo (ó 125 gr de ternera)
- 1/2 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 2 tomates
- 1 cogollo de lechuga
- 2 zanahorias
- aceite de oliva vírgen, sal, pimienta negra molida, curry, tomillo.

Para las salsa blanca:
- 1 diente de ajo
-1 vaso de aceite de girasol
- 1/2 vaso de leche, y un poco de sal

Para la salsa roja picante: -10 gotas de Tabasco
- 1 chorreón de mostaza
- 1  chorreón de ketchup
- 1 chorreón de tomate frito

Lo primero que haremos será triturar las higadillas de pollo, la cebolla la picaremos mucho y la pechuga y los pimientos los cortaremos en juliana.

  En una cacerola pondremos un buen culo de aceite y en él pocharemos la cebolla para acto seguido añadir las carnes con los pimientos y dejarlos durante 10 minutos para que se sofría todo junto, añadiendo un poco de sal, tomillo, pimienta negra molida y currry. 

   Mientras se sofríe todo esto vamos a preparar en un bol el cogollo muy picado, y los tomates y las zanahorias en juliana muy fina. Sobre estas verduras vamos a verter la primera salsa que se hace con el diente de ajo, el aceite de girasol, la leche y una pizca de sal, y removemos todo junto.

   La otra salsa la realizaremos en frío añadiendo el tabasco, el ketchup, la mostaza y el tomate frito al gusto para que pique más o menos. Entre las verduras picadas y el picor de la salsa, este plato me recuerda a McEnroe, por lo que se picaba durante todos sus partidos. 

   Y ya está. Una rica y recurrrida cena que para una quedada con amigos y una buena película, tenemos un buen plan organizado. Como el equipo A.

*Ah, equipo. Como recomendación de esta receta os sugiero que NO veáis "En qué piensan las mujeres" porque el plan se va al garete. 
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viernes, 13 de marzo de 2015

Milhojas de berenjena con crujiente de Parmesano

     
     Normalmente, cuando hago una receta, le echo la foto y no la publico hasta que no pasa tiempo, porque no tenga el ordenador a mano, o por lo que sea. Pero esta noche he realizado este aperitivo, entrante o primer plato para cenar, y estoy tan satisfecho del resultado, que no he podido esperar a escribirla y publicarla. 

Dificultad: difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 3 personas:

     - 1 berenjena
     - 100 gr de carne picada
     - 20 gr de foigras
     - 50 gr de espinacas 
     - 1/4 cebolla
     - 100 gr de tomate frito
     - 1 huevo
     - 3 lonchas de jamón york
     - 3 lonchas de queso gouda
     - 50 gr de queso parmesano. 
     - aceite de oliva vírgen y sal

Para la bechamel: 
     - 10 gr de margarina
     - 1 cucharada pequeña de harina
     - 1 y 1/2 vaso de leche
     - un pellizco de sal, pimienta negra molida y nuez moscada

Para la vinagreta de mostaza:
     - un chorreón de aceite de oliva vírgen extra
     - 1 cucharada de mostaza
     - 1 pellizco de sésamo
     - 1 cucharada de crema de módena
      
     Como véis la receta tiene tarea, ya que es de las muy pocas que tiene la catalogación de difícil en este blog, pero merece la pena. En realidad yo aproveché que hice musaka (ver receta cuando esté publicada) para el día siguiente, y se me ocurrió preparar esto de cena. Empecemos:

     Vamos a comenzar preparando la salsa boloñesa que será picando la cebolla, y en un culo de aceite vamos a sofreír, añadiendo posteriormente la carne picada salpimentada. Mientras, vamos a cocer en un cazo el huevo y las espinacas, lavadas y cortadas. Para los fervientes seguidores de este blog, estoy haciendo lo mismo que en la lasaña que tengo publicada, tanto para este paso como para la bechamel.

   Una vez esté sofrito todo, añadimos el foigras, las espinacas cocidas, el huevo duro picado y el tomate frito y seguimos sofriendo durante 5 minutos para que se mezcle todo bien. 

     Mientras tanto, podemos poner en la plancha muy caliente, la berenjena cortada a rodajas lo más finas posibles. O sea, todo lo contrario a Belén Esteban, habiéndolas pasado previamente y muy levemente por harina (a las berenjenas. La otra ya se empapó bien de "harina"). Si nos sobra tiempo podemos ir cortando con la forma de las ruedas de le berenjena, el jamón york y las lonchas de queso. 

      Cuando tengamos las ruedas asadas vamos a ir montando las milhojas, alternando berenjena, queso, berenjena, salsa "boloñesa", berenjena, jamón york y berenjena. Podemos hacer las capas que queramos, como la abuela de Superman, y sobre la última vamos a verter dos cucharaditas de la bechamel que realizaremos de la siguiente manera:

      En un cazo ponemos la mantequilla hasta que se derrita, y entonces añadimos la harina y removemos para que no haga grumos, vertiendo inmediatamente la leche, y un poco de sal, pimienta negra molida y nuez moscada, y removemos continuamente a fuego lento hasta que espese un poco. 

      Y aprovechando que tenemos la plancha encendida, vamos a rallar en ella el queso parmesano, haciendo un círculo, que despegaremos (parecerá un chicle) todo en bloque y daremos la vuelta, hasta que coja un poco de consistencia y retiremos. Aunque penséis que se os ha quedado blandurria, si la dejamos aparte, se pondrá dura y crujiente (ironías de la vida). Este crujiente lo pincharemos sobre la bechamel. 

      Y sólo nos queda realizar una vinagreta de acompañamiento en el plato, que la haremos mezclando y removiendo muy bien los ingredientes arriba indicados para ello. Echaremos más o menos aceite en función de la consistencia que queramos conseguir. 

     Y ya está. Si preparas la salsa "boloñesa" con tiempo, en realidad no cuesta tanto trabajo, y parece más de lo que es, como los parques infantiles preelectorales de Úbeda.

*Ya que os ponéis, hacedlo en mayor cantidad, y sin contar la vinagreta ni el jamón york, y las lonchas de queso las cambiáis por tranchetes, y os sale una musaka de muerte (con su queso rallado por encima y su gratinado). Pero bueno, ésa ya la escribiré otro día (o lo mismo, al leer esto, ya está publicada y hasta recomendada aquí abajo). 
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lunes, 11 de noviembre de 2013

Ropa Vieja de cocido

    Que nadie se asuste si no ven parecido a otras Ropa Viejas que puedan ver por internet. Lo que yo hago también es conocido como "garbanzos mareados" o aquellos que no se pusieron el esparadrapo en el ombligo ni tomaron Biodramina al viajar, pero también los hemos llamado en mi casa por Ropa Vieja del cocido madrileño. Y como este blog es para hacer cosas sencillas, y porque si utilizamos la carne de las sobras del cocido no vamos a poder hacer croquetas de cocido que son las más ricas, aquí os dejo esta receta particular de Ropa Vieja. 

Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos. 
Ingredientes: - Sobras de garbanzos, berza o col, patatas y caldo del cocido que hemos realizado previamente (ver receta de cocido madrileño en el blog). 
                    - 1/2 cebolla mediana
                    - tomate frito
                    - vinagre y aceite de oliva vírgen. 

      Lo primero que haremos será machacar todas las sobras del cocido con un tenedor. Como están muy espesas y nos cuesta trabajo añadiremos un vaso del caldo de cocido que potenciará su sabor. 

     En una sartén vamos a poner un chorreón de aceite oliva vírgen donde sofreiremos la cebolla muy picada o rallada (a mí me gusta más picada) y cuando esté dorada añadiremos todas las sobras machacadas. 

     Añadimos un chorreón de vinagre y removemos para que se vaya sofriendo todo un poco. Les daremos muchas vueltas para que realmente sean garbanzos mareados. Es por eso el nombre de la receta. La otra denominación es porque yo siempre me pongo un chándal gastado para hacer esta comida. 

    Y ya está. Se le puede añadir un chorreón de tomate frito que le dará color y sabor, pero eso lo dejo a vuestro gusto. 

*Este plato sirve como aperitivo y como guarnición para un buen filete de buey a la plancha por ejemplo. Aunque si soy sincero, no sirve, lo tienes que servir tú.  
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lunes, 24 de junio de 2013

Lasaña de carne y espinacas


     Particularmente es uno de mis platos favoritos. Puede parecer que es una receta tediosa de hacer, pero si piensas que por una hora de cocina puedes disfrutar de este magnífico plato, te darás que cuenta que merece la pena hacerlo. Esta es la única ocasión que pienso que la saña no es mala.

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas (sale para más pero está tan rico que seguro que repiten):
                              - 400 gr de carne picada de cerdo
                              - 200 gr de espinacas
                              - 1 cebolla
                              - 200 gr de paté de hígado de cerdo (el Foigras de toda la vida)
                              - 2 huevos
                              - 1 brik pequeño de tomate frito
                              - 4 lonchas de tranchetes
                              - 10-12 láminas de pasta para lasaña
                              - margarina, harina y leche para la bechamel
                              - queso rallado
                              - aceite de oliva vírgen, sal, nuez moscada

     Esta es de las recetas que vamos a usar varios fuegos y cacerolas a la vez, así que, atentos a las explicaciones a ver si váis a poner las cosas donde no son:
     Para comenzar pondremos a hervir los 2 huevos en un cazo, y las espinacas las lavaremos, cortaremos mucho y coceremos con una pizca de sal en otra cacerola. Cuando ambas cosas estén cocidas, escurrimos las espinacas y las reservamos, y los huevos sin que se nos escurran, los pelamos y picamos. 
     Mientras cuece lo anterior, picaremos la 1/2 cebolla y con un poco de aceite de oliva vírgen comenzamos a sofreír en una sartén grande. Cuando comience a estar dorada añadimos la carne picada con un poco de sal. 
     Si ya están cocidas las espinacas o los huevos y nos queda un fuego libre podemos ir poniendo a hervir en una cacerola grande agua abundante, un poco de margarina, 1/4 de cebolla y sal para cocer las láminas de lasaña durante 15 minutos. Es muy importante echarlas al agua hirviendo de una en una para que no se peguen unas a otras. Eso está muy feo, ya sabéis que no hay que pegarse. Una vez cocidas, escurrimos y reservamos. 
     Cuando la carne comience a soltar jugo añadiremos la lata de foigras sin la lata y removemos para que se vaya deshaciendo y ligando con la carne. 
     Una vez que veamos que la carne y el foigras (me encanta escribir foigras porque me recuerda a mi infancia) están unidos como una masa añadimos las espinacas, los huevos picados y el tomate frito, y calentamos removiendo un poco. 
    En una fuente honda de horno (honda es la profundidad y no la marca), pondremos un pelímetro de aceite  para que se extienda por la base. El pelímetro es una medida de cantidad que me he inventado que evidentemente significa "muy poco" o "un pelo de". Lo mismo de aquí a un tiempo sale en la Wikipedia. 
   Seguimos. Tras extender el aceite cubriremos la base de la fuente con una capa de láminas de lasaña, encima pondremos una capa con el relleno de carne, espinacas,... Después irán los tranchetes a tiras y sin cubrir completamente como hacemos con la pasta. Con un tranchete y medio o dos tenemos para hacerlo. Volvemos a poner otra capa de láminas de lasaña y así sucesivamente hasta que nos quedemos sin ingredientes, siendo la última capa, del relleno de carne, y no la del Resucitado como piensan muchos. 
   Nos queda por hacer la bechamel: en un cazo ponemos una cucharada de mantequilla. Cuando se derrita añadimos la cucharada de harina y removemos muy rápido con una batidora manual añadiendo inmediatamente la leche. Mientras espesa añadimos una pizca de sal y de nuez moscada y removemos con energía para que no haga grumos. En cuanto espesa un poco vertemos uniformemente sobre la superficie de la lasaña. 
   Por encima de todo, espolvoreamos el queso rallado y metemos en el horno con el grill menos de 5 minutos, observando para retirarlo cuando comience a dorarse el queso para que no se nos queme. 
   
   Y ya está. Para servir cortaremos cuadrados con una pala ancha y fina para intentar sacar los trozos de la fuente sin que se nos desmorone la lasaña. 

*Os aseguro que los comensales se ensañarán con la lasaña de tal forma, que el plato no lo tendrás que fregar. Menos mal porque tienes que fregar 3 cacerolas, 1 sartén, 2 escurridores (o 1, pero 2 veces), una fuente de horno... Por lo menos, nos ha sobrado si te has dado cuenta, 1/4 de cebolla. 
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viernes, 17 de mayo de 2013

arroz BLANCO COCIDO con HUEVOS COLCHONEROS y ajo

      Este plato para la mayoría de la gente resultará demasiado fácil y poco merecedor de estar en este blog, pero siempre habrá lectores que nunca hayan frito un huevo en su vida y puede ser un acicate para lanzarse al fabuloso mundo de la cocina. También viene bien como idea para los compañeros sepan qué poder cocinar estando saliente de noche del trabajo con todo lo que eso supone. Además, en realidad lo he puesto para conmemorar que el 17/5/2013 jugaron la FINAL DE LA COPA DE SM EL REY los equipos REAL MADRID y ATLÉTICO DE MADRID. Lo que no sé es el resultado porque en el momento de la publicación no se había jugado, y porque el resultado es lo de menos, o no.

Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos. 
Ingredientes para una persona: -1/2 vaso de arroz
                                               - 3 dientes de ajos
                                               - 1 ó 2 huevos (en función del optimismo y confianza que se tenga)
                                               - tomate frito
                                               - margarina, 1/4 cebolla y sal. 
Para comenzar el partido, habrá que calentar el ambiente. Eso se consigue poniendo agua a hervir junto con una cucharada de margarina, un pellizco generoso de sal y 1/4 cebolla. Cuando rompa a hervir, se echará el 1/2 vaso de arroz que usaremos luego para emplatar. En función de los comensales, se echarán más vasos, pero siempre recordando, que el vaso en sí debe quedar en nuestra mano y el arroz en la cacerola. 
Tras 15 minutos de cocción, el arroz BLANCO estará COCIDO en su punto, como en este final de temporada están los madridistas gracias a su entrenador. Lo escurriremos y lo reservaremos.
Mientras cuece el arroz podemos poner aceite en la sartén y freír los huevos. Particularmente a mí me gusta freírlos en aceite no muy fuerte para que salgan blanquitos y esponjosos, y con una yema donde se pueda mojetear media barra de pan. 
El blanquito de los huevos lo arreglaremos con el tomate frito, que una vez calentado, lo echaremos haciendo unos rayados HUEVOS ROJIBLANCOS preciosos. 
Se pueden acompañar con unos ajos fritos, pues como buen derby, no dejará de habrá piques, y quien se pica...
Y una vez emplatado, y habiendo mojado unas sopillas de pan en la yema que para mi gusto será el círculo central del plato, comienza el partido removiéndolo todo, esperando que se disfrute de él. 

*La imparcial Mária acompaña el plato con medio choricillo picado y calentado en el microondas recordando el papel del árbitro, y como buena Vico y amante de la literatuta, con una lata de calamares en su tinta, potenciando mucho el sabor del plato. Lo recomiendo fervientemente.
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