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jueves, 24 de mayo de 2018

Filetes rusos


     Tenía muchas ganas de publicar esta receta en el blog desde hace mucho tiempo, pero por unas cosas u otras, las verdad es que se ha ido retrasando. Lo bueno, es que coincide con el mes de mayo, mes de mi madre que es la que me hizo conocer esta suculenta cena, que cuando ahora se la comen mis dos hijos con fruición, por muchos que haga, no hay para más que para ellos tres. 

Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 20 minutos
Ingredientes:

- 1/2 kg de carne picada de cerdo
- 2 dientes de ajo
- 3 ramitas de perejil
- 1/2 vaso pequeño de vino blanco
- 2 huevos batidos. 
- un pellizco de azafrán en hebra, sal y pan rallado. 



Lo primero y único que haremos será realizar la masa, mezclando bien todos los ingredientes. La cantidad de pan rallado será la justa para poder llegar a coger la masa con las manos e ir realizando los filetes, haciendo primero una bola en nuestra mano y luego aplastarlas sobre una superficie dura y que luego nos permita cogerlos con una paleta. Cuanto menos pan rallado lleven, más jugosos estarán. 


    Una vez los tengamos hechos, los freiremos en abundante AOVE y dejaremos escurrir en una servilleta de papel para que pierdan el exceso de aceite. 

    Y ya está. Cena riquísima que se tarda nada y menos, que me ha solucionado alguna que otra noche que no sabía qué hacer, y que teniendo una bola de carne picada congelada, lo haces en un periquete y tus hijos te comerán a besos.

*Sirva esta receta como homenaje a las más de 4000 visitas que este blog ha recibido desde Rusia. Y ya que hablamos de Rusia, ahora entiendo por qué no llegaba a entender bien al tendero de mi calle, Cirilo, que ya está jubilado. Yo creía que era porque hablaba rápido, pero sabiendo su nombre, ahora creo que es que me hablaba en "cirílico". 
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miércoles, 24 de enero de 2018

Berenjenas rellenas



Una comida que nos gusta mucho comer en el campo a los Navarrete Orzáez, son estas berenjenas rellenas, que vienen muy bien para que coma toda la familia (niños incluidos como en Marina D´OR), y para gastar tan suculento alimento de la huerta andaluza que nos suministra a espuertas nuestro querido cuñado. (Nunca entenderé por qué a una espuerta le pusieron ese nombre, cuando puede hacer muchísimas funciones menos la de puerta).
Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora como mucho (o sea, que si es mucha cantidad, como mucho y suelo tardar una hora).
Ingredientes para 4 personas:
-          4 berenjenas
-          ½ cebolla o cebolleta
-          250 gr de carne picada
-          2 pimientos verdes
-          2 tomates
-          ½ tetra brik pequeño de tomate frito
-          1 cucharada de mostaza
-          AOVE, sal, pimienta negra molida
-          Queso rallado

Para la bechamel:
-          1 cucharada de margarina
-          2 cucharadas de harina
-          ½ litro de leche
-          Una pizca de sal y nuez moscada

Vamos a comenzar vaciando las berenjenas. Para ello las lavaremos, las cortaremos por la mitad por su zona más longitudinal, y ayudándonos de un cuchillo iremos metiéndolo rodeando todo su borde interno sin atravesar la piel de la berenjena. Hacemos un corte del contenido interno por la mitad para que nos cueste menos trabajo sacar la “carne” de la berenjena, y una vez lo hayamos hecho, con la ayuda de una cuchara, rasparemos el interior de la berenjena para apurar al máximo y dejar sólo la piel.

Este proceso es el más tedioso de la receta, pero conforme lo vamos haciendo, vamos cogiendo práctica y nos costará menos. Por cierto, que al escribir el adjetivo “tedioso” he descubierto el motivo de por qué todos los osos de peluche se llaman “Teddy”.

Una vez vaciadas las berenjenas vamos a picar muy bien el contenido extraído y lo reservamos.

En una sartén vamos a poner un culo de AOVE, donde sofreiremos por este orden, y añadiendo unos a otros y muy picados, la cebolleta, la carne picada, las berenjenas picadas, el pimiento verde y el tomate, añadiendo sal y pimienta negra molida al gusto. Tras unos diez minutos donde todo se ha sofrito, añadimos la mostaza y el tomate frito. Removemos y rectificamos de sal.

Con una cuchara vamos poniendo este mejunje en el interior de las carcasas de las berenjenas sin preocuparnos de que sobresalga de las mismas.

Ya sólo nos queda poner encima la bechamel y añadir queso rallado por encima y meter en el horno hasta que la parte superior se dora. Hasta que la parte superior se dora. Hasta que la parte superior se dora. Perdón. Es que es escribir “Dora” y automáticamente me empiezo a repetir de forma incansable.

Para realizar la bechamel pondremos en un cazo una cucharada de margarina, y cuando se deshaga, pondremos la harina y removeremos enérgicamente con una barilla, añadiendo posteriormente la leche, una pizca de sal y de nuez moscada, y no dejaremos de remover para que no se hagan grumos. Una vez que espese la bechamel lo suficiente, verteremos sobre toda la superficie de la bandeja cubriéndola por completo.

Y ya está. Unas berenjenas rellenas que gustan tanto que hasta mis hijos y sobrinos de hasta 3 años la devoran hasta el punto de que tenemos que estar pendientes de que no se coman la piel y el plato cuando comienzan a apurar el plato, porque lo llevan a la versión literal de la expresión.

*Vale de comida y de cena. Yo particularmente la recomiendo de segundo plato para comer, poniendo de primero un rico Gazpacho andaluz, teniendo ese día una gran comida de dos platos, muy sana, y más mediterránea imposible.
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domingo, 24 de septiembre de 2017

Moussaka


      Aquí os presento este plato de tradición griega que conocí en mi vida de estudiante como tapa en un bar de Granada, y que muchos años después decidí intentar hacerla con el siguiente resultado. NO sé si es así como se hace la moussaka, pero por el recuerdo de aquella tapa, yo la hago así, y como le encanta a todo el mundo que la prueba, no voy a cambiar la forma de realizarla.

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Ingredientes para 4 personas:

-          4 berenjenas
-          750 gr de carne picada
-          500 gr de espinacas
-          1 cebolla mediana
-          2 pimientos verdes
-          1 lata de paté
-          1 bote pequeño de tomate frito
-          6 lonchas de queso grandes.
-          AOVE, sal, curry, pimienta negra molida

Para la bechamel:
-          1 cucharada de margarina
-          2 cucharadas de harina
-          ½ litro de leche
-          Una pizca de sal y nuez moscada

-          Queso para hacer las tortitas

Lo primero que haremos será lavar, cortar y cocer las espinacas. Mientras tanto, en una sartén grande vamos a poner la cebolla muy picada con un culo de aceite, sofreímos y añadimos los pimientos verdes muy picados. Una vez vayan cogiendo color, añadimos la carne previamente salpimentada. Y cuando ésta deje de tener el aspecto de estar cruda, añadimos las espinacas que estarán cocidas y escurridas. Hay que procurar que hayan soltado todo el agua. También añadimos la lata de paté y removemos muy bien para que se mezcle todo.  Rectificamos de sal. Tras 5 minutos más o menos, añadimos el tomate frito y dejamos que se liguen bien todos los ingredientes y quede todo como una masa. Este tiempo lo aprovecharemos para lavar y cortar las berenjenas en ruedas lo más fino posible.

Una vez que tenemos las berenjenas cortadas vamos a ir preparando la fuente donde vamos a servir este plato. Para ello, sobre dicha fuente pondremos muy poco AOVE, una capa de berenjenas cortadas cubriendo toda la superficie, otra capa cubriendo las berenjenas de la masa de carne y espinacas, y sobre esto pondremos las lonchas de queso. Y así repetiremos esta serie de capas que se cubren unas a otras hasta llegar a lo alto de la bandeja o nos quedemos sin ingredientes, siendo la última capa de masa, aunque sobre ella pondremos trozos de lonchas de queso pero ya sin tener que cubrir completamente.

Podemos considerar este plato como un plato CENTRAL, y por eso será que se CUBRAN TANTO UNOS A OTROS.

Dicha la tontería futbolística de la receta, pasaremos a realizar la bechamel, poniendo en un cazo una cucharada de margarina, cuando se deshaga, pondremos la harina y removeremos enérgicamente con una barilla, añadiendo posteriormente la leche, una pizca de sal y de nuez moscada, y no dejaremos de remover para que no se hagan grumos. Una vez que espese la bechamel lo suficiente, verteremos sobre toda la superficie de la bandeja cubriéndola por completo.

Metemos en el horno a 180º durante media hora.


Y ya está. Aquí tenéis mi forma de hacer moussaka. Como una lasaña pero sustituyendo las placas de pasta por berenjena. Riquísima. Tanto, que mi hermana Lolina repitió hasta tres veces el día que hice la que véis en la foto.


*Recomiendo acompañar el plato con unas tortas de queso que se hacen rallando queso directamente sobre una sartén a fuego fuerte sin aceite ni nada, y que cuando se empieza a hacer y se juntan las hebras al derretirse, daremos la vuelta con cuidado y dejaremos sobre un plato aunque las veáis blandas, pues luego se secan y quedan como tortitas crujientes de queso buenísimas. 

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viernes, 13 de marzo de 2015

Milhojas de berenjena con crujiente de Parmesano

     
     Normalmente, cuando hago una receta, le echo la foto y no la publico hasta que no pasa tiempo, porque no tenga el ordenador a mano, o por lo que sea. Pero esta noche he realizado este aperitivo, entrante o primer plato para cenar, y estoy tan satisfecho del resultado, que no he podido esperar a escribirla y publicarla. 

Dificultad: difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 3 personas:

     - 1 berenjena
     - 100 gr de carne picada
     - 20 gr de foigras
     - 50 gr de espinacas 
     - 1/4 cebolla
     - 100 gr de tomate frito
     - 1 huevo
     - 3 lonchas de jamón york
     - 3 lonchas de queso gouda
     - 50 gr de queso parmesano. 
     - aceite de oliva vírgen y sal

Para la bechamel: 
     - 10 gr de margarina
     - 1 cucharada pequeña de harina
     - 1 y 1/2 vaso de leche
     - un pellizco de sal, pimienta negra molida y nuez moscada

Para la vinagreta de mostaza:
     - un chorreón de aceite de oliva vírgen extra
     - 1 cucharada de mostaza
     - 1 pellizco de sésamo
     - 1 cucharada de crema de módena
      
     Como véis la receta tiene tarea, ya que es de las muy pocas que tiene la catalogación de difícil en este blog, pero merece la pena. En realidad yo aproveché que hice musaka (ver receta cuando esté publicada) para el día siguiente, y se me ocurrió preparar esto de cena. Empecemos:

     Vamos a comenzar preparando la salsa boloñesa que será picando la cebolla, y en un culo de aceite vamos a sofreír, añadiendo posteriormente la carne picada salpimentada. Mientras, vamos a cocer en un cazo el huevo y las espinacas, lavadas y cortadas. Para los fervientes seguidores de este blog, estoy haciendo lo mismo que en la lasaña que tengo publicada, tanto para este paso como para la bechamel.

   Una vez esté sofrito todo, añadimos el foigras, las espinacas cocidas, el huevo duro picado y el tomate frito y seguimos sofriendo durante 5 minutos para que se mezcle todo bien. 

     Mientras tanto, podemos poner en la plancha muy caliente, la berenjena cortada a rodajas lo más finas posibles. O sea, todo lo contrario a Belén Esteban, habiéndolas pasado previamente y muy levemente por harina (a las berenjenas. La otra ya se empapó bien de "harina"). Si nos sobra tiempo podemos ir cortando con la forma de las ruedas de le berenjena, el jamón york y las lonchas de queso. 

      Cuando tengamos las ruedas asadas vamos a ir montando las milhojas, alternando berenjena, queso, berenjena, salsa "boloñesa", berenjena, jamón york y berenjena. Podemos hacer las capas que queramos, como la abuela de Superman, y sobre la última vamos a verter dos cucharaditas de la bechamel que realizaremos de la siguiente manera:

      En un cazo ponemos la mantequilla hasta que se derrita, y entonces añadimos la harina y removemos para que no haga grumos, vertiendo inmediatamente la leche, y un poco de sal, pimienta negra molida y nuez moscada, y removemos continuamente a fuego lento hasta que espese un poco. 

      Y aprovechando que tenemos la plancha encendida, vamos a rallar en ella el queso parmesano, haciendo un círculo, que despegaremos (parecerá un chicle) todo en bloque y daremos la vuelta, hasta que coja un poco de consistencia y retiremos. Aunque penséis que se os ha quedado blandurria, si la dejamos aparte, se pondrá dura y crujiente (ironías de la vida). Este crujiente lo pincharemos sobre la bechamel. 

      Y sólo nos queda realizar una vinagreta de acompañamiento en el plato, que la haremos mezclando y removiendo muy bien los ingredientes arriba indicados para ello. Echaremos más o menos aceite en función de la consistencia que queramos conseguir. 

     Y ya está. Si preparas la salsa "boloñesa" con tiempo, en realidad no cuesta tanto trabajo, y parece más de lo que es, como los parques infantiles preelectorales de Úbeda.

*Ya que os ponéis, hacedlo en mayor cantidad, y sin contar la vinagreta ni el jamón york, y las lonchas de queso las cambiáis por tranchetes, y os sale una musaka de muerte (con su queso rallado por encima y su gratinado). Pero bueno, ésa ya la escribiré otro día (o lo mismo, al leer esto, ya está publicada y hasta recomendada aquí abajo). 
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viernes, 15 de agosto de 2014

Papajotes salados (Papajotes al estilo de Torreperogil)

        Esta receta es un aperitivo muy típico en los bares de Torreperojil, un pueblo de Jaén conocido por sus papajotes, y porque tiene una torre de Don Pero Gil, caballero ubetense perteneciente a los llamados "doce leones", que ganaron la batalla de Algeciras. Y una vez documentados, hacemos la receta y ponemos e enfriar botellines de cerveza que es con lo que se come esta tapa. 

Dificultad: Muy Fácil 
Tiempo de elaboración: 20 minutos 
Ingredientes para 1/2 kilo de papajotes:
   - 1/2 kg de carne picada de cerdo 
   - 2 huevos 
   - 3 dientes de ajo 
   - 1 vaso de vino blanco o de manzanilla 
   - aceite de oliva vírgen, sal, azafrán en hebra, colorante y perejil. 

      Como es una receta muy fácil de hacer por eso he puesto la reseña histórica del principio. Cogeremos los huevos y los batimos. Los dientes de ajo, el perejil, un poco de azafrán en hebra y un puñado de sal los machacaremos en el mortero y con el vaso de vino blanco lo ligamos todo y lo añadimos en un bol a la carne picada y los huevos batidos. Si queremos que nos queden más amarillos les podemos añadir un poco de colorante. 

       Removemos muy bien para que se haga una masa jugosa, y en la plancha (en la de cocinar evidentemente), vamos a poner un pelímetro de aceite (ver denominaciones de medidas en otras recetas donde se explican. Como no me acuerdo en cuáles lo expliqué, pues leéis las que os apetezca que seguro que os entretienen, pero vamos, que un "pelímetro" viene a ser una "chispa", unas "gotas", un "chorreoncillo" o un "pelín", y de aquí el nombre). 

        Una vez caliente la plancha, con una cuchara sopera cogemos una cucharada de la masa preparada y en la plancha la aplastamos y la hacemos por las dos caras cual hamburguesa. 

        Y ya está. Plato facilísimo que de tapeo viene sensacional y que gusta sobremanera y sobre rebanada de pan. Si la masa la dejamos hecha el día de antes, estarán más ricos aún. 

*Esta receta se la dedico a mi primer sobrino Adrián, que si ha salido a sus familias, los devorará con fruición... o con quien le dé la gana a él. Yo voy a seguir escribiendo que vienen más: sobrinos y Adrianes.
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lunes, 24 de junio de 2013

Lasaña de carne y espinacas


     Particularmente es uno de mis platos favoritos. Puede parecer que es una receta tediosa de hacer, pero si piensas que por una hora de cocina puedes disfrutar de este magnífico plato, te darás que cuenta que merece la pena hacerlo. Esta es la única ocasión que pienso que la saña no es mala.

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas (sale para más pero está tan rico que seguro que repiten):
                              - 400 gr de carne picada de cerdo
                              - 200 gr de espinacas
                              - 1 cebolla
                              - 200 gr de paté de hígado de cerdo (el Foigras de toda la vida)
                              - 2 huevos
                              - 1 brik pequeño de tomate frito
                              - 4 lonchas de tranchetes
                              - 10-12 láminas de pasta para lasaña
                              - margarina, harina y leche para la bechamel
                              - queso rallado
                              - aceite de oliva vírgen, sal, nuez moscada

     Esta es de las recetas que vamos a usar varios fuegos y cacerolas a la vez, así que, atentos a las explicaciones a ver si váis a poner las cosas donde no son:
     Para comenzar pondremos a hervir los 2 huevos en un cazo, y las espinacas las lavaremos, cortaremos mucho y coceremos con una pizca de sal en otra cacerola. Cuando ambas cosas estén cocidas, escurrimos las espinacas y las reservamos, y los huevos sin que se nos escurran, los pelamos y picamos. 
     Mientras cuece lo anterior, picaremos la 1/2 cebolla y con un poco de aceite de oliva vírgen comenzamos a sofreír en una sartén grande. Cuando comience a estar dorada añadimos la carne picada con un poco de sal. 
     Si ya están cocidas las espinacas o los huevos y nos queda un fuego libre podemos ir poniendo a hervir en una cacerola grande agua abundante, un poco de margarina, 1/4 de cebolla y sal para cocer las láminas de lasaña durante 15 minutos. Es muy importante echarlas al agua hirviendo de una en una para que no se peguen unas a otras. Eso está muy feo, ya sabéis que no hay que pegarse. Una vez cocidas, escurrimos y reservamos. 
     Cuando la carne comience a soltar jugo añadiremos la lata de foigras sin la lata y removemos para que se vaya deshaciendo y ligando con la carne. 
     Una vez que veamos que la carne y el foigras (me encanta escribir foigras porque me recuerda a mi infancia) están unidos como una masa añadimos las espinacas, los huevos picados y el tomate frito, y calentamos removiendo un poco. 
    En una fuente honda de horno (honda es la profundidad y no la marca), pondremos un pelímetro de aceite  para que se extienda por la base. El pelímetro es una medida de cantidad que me he inventado que evidentemente significa "muy poco" o "un pelo de". Lo mismo de aquí a un tiempo sale en la Wikipedia. 
   Seguimos. Tras extender el aceite cubriremos la base de la fuente con una capa de láminas de lasaña, encima pondremos una capa con el relleno de carne, espinacas,... Después irán los tranchetes a tiras y sin cubrir completamente como hacemos con la pasta. Con un tranchete y medio o dos tenemos para hacerlo. Volvemos a poner otra capa de láminas de lasaña y así sucesivamente hasta que nos quedemos sin ingredientes, siendo la última capa, del relleno de carne, y no la del Resucitado como piensan muchos. 
   Nos queda por hacer la bechamel: en un cazo ponemos una cucharada de mantequilla. Cuando se derrita añadimos la cucharada de harina y removemos muy rápido con una batidora manual añadiendo inmediatamente la leche. Mientras espesa añadimos una pizca de sal y de nuez moscada y removemos con energía para que no haga grumos. En cuanto espesa un poco vertemos uniformemente sobre la superficie de la lasaña. 
   Por encima de todo, espolvoreamos el queso rallado y metemos en el horno con el grill menos de 5 minutos, observando para retirarlo cuando comience a dorarse el queso para que no se nos queme. 
   
   Y ya está. Para servir cortaremos cuadrados con una pala ancha y fina para intentar sacar los trozos de la fuente sin que se nos desmorone la lasaña. 

*Os aseguro que los comensales se ensañarán con la lasaña de tal forma, que el plato no lo tendrás que fregar. Menos mal porque tienes que fregar 3 cacerolas, 1 sartén, 2 escurridores (o 1, pero 2 veces), una fuente de horno... Por lo menos, nos ha sobrado si te has dado cuenta, 1/4 de cebolla. 
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jueves, 6 de junio de 2013

Albóndigas en caldo

       Las albóndigas son un plato que gusta a todas las edades, y aunque parece que da pereza hacerlas y son engorrosas, el tiempo a emplear y la facilidad de su elaboración, hace que sea un plato muy común en nuestras mesas. Hoy las haremos con un sencillo caldo recordando las albóndigas que hacía mi madre. 

Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas (si son niños, calculamos a albóndiga por año de edad, o así nos las daban a nosotros. Para los adultos mayores de 65 años, es el logaritmo neperiano de la raíz cuadrada sin tintar dividido por la bisectriz de la albóndiga partido por la mitad izquierda preferiblemente):
              - 400 gr carne picada (de cerdo va muy bien, pero es opcional)
              - 3 huevos
              - 2 dientes de ajo
              - Pan rallado (un vaso grande más o menos)
              - 1 vaso de vino blanco
              - Insultos de jamón serrano
              - 1 hueso de jamón
              - sal, azafrán, perejil y agua. 

       En una cacerola grande pondremos agua a hervir con sal y el hueso de jamón para que se vaya haciendo el caldo. En un "zucezo" o "cazo" pondremos uno de los huevos a hervir, y cuando esté cocido reservaremos. 
       Para hacer las albóndigas no nos meteremos el dedo en la nariz, batiremos los otros 2 huevos en un bol grande donde añadiremos la carne picada con un poco de sal, y un machacado con el ajo, perejil, azafrán y vino blanco. Mezclaremos bien e iremos añadiendo el pan rallado y removiendo hasta que vaya cogiendo consistencia. No hace falta hacer una masa de cemento armado, cuando veamos que podemos ir cogiendo y haciendo bolas, es suficiente. Así nos saldrán más jugosas. 
      Conforme vamos haciendo bolas de un tamaño como bolas de ping pong para que me entiendan los lectores que quieran hacerlas, o como bolas de golf para que me entiendan los que le dicen al servicio cómo se hacen, podemos irlas friendo en aceite de oliva, reservándolas en una bandeja con una servilleta para que escurra el aceite. 
     Mientras realizamos el proceso de fritura, el huevo cocido lo pelaremos, la yema la rallaremos añadiéndola al caldo y la clara la trocearemos y también la añadiremos junto con los insultos o tacos de jamón. Probaremos de sal. 
     Posteriormente añadimos las albóndigas al caldo y dejamos que cuezan 15 minutos para que se empapen y cojan sabor del caldo y viceversa. 
      Y ya está. Espero que las disfrutéis. 

*Se pueden acompañar con unas patatas fritas como guarnición. Y si sobra caldo con su huevo y jamón picado, por la noche le echas unos fideos y tienes una sopa para cenar buenísima. 

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