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sábado, 24 de enero de 2026

Espaguetis a la putanesca


     Dado que las pastas tienen muchas formas de hacerla, aquí os presento una variedad más. A la putanesca. Reconozco que el nombre no pasa desapercibido, y que me ha hecho indagar un poco por internet. Y ya más tranquilo por su posible procedencia, paso a narraros cómo los hago yo. Vais a flipar.

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos 
Ingredientes para 4 personas:

- 400 gr de espaguetis
- 4 dientes de ajo
- 2 latas de anchoas
- 1 lata de tomate natural triturado de 500 gr 
- 2 cucharadas de concentrado de pimiento choricero
- 10 aceitunas negras sin hueso
- 2 cucharadas de alcaparras
- AOVE, sal, pimienta, azúcar, orégano y albahaca. 

    Lo primero que haremos será picar los dientes de ajo. En una sartén grande, los pondremos con un culo de AOVE, y los doraremos con las anchoas troceadas. 

    Veremos que las anchoas se deshacen. y ahí está una de las claves del sabor de este plato. 

    Posteriormente, vamos a añadir el concentrado de pimiento choricero (otra de las claves del sabor), ligamos, y añadimos el tomate triturado. Añadimos poca sal porque las anchoas ya le dan bastante fuerza, y una cucharada de azúcar para compensar la acidez del tomate. Freímos un poco y añadimos el agua que cabe en la misma lata del tomate. 

    Atención. En esta sartén con el tomate es donde vamos a echar los espaquetis cortados por la mitad y sin cocer, ya que se van a cocer en esta salsa mientras se reduce el agua. Aquí está la tercera clave del sabor de este plato. Tendremos que tenerlos algo más de diez minutos que es el tiempo de cocción de esta pasta. Si vemos que nos quedamos sin agua, podemos añadir un poco más de agua caliente. Vamos probando la textura hasta que se queden "al dente". Para eso tenemos que probarlos. Puede que estén "al dente". Lo que es seguro es que estarán "aldientes", por lo que tened cuidado. 

    Una vez estén cocidos, añadimos las aceitunas laminadas y las alcaparras (clave final del sabor). Removemos y espolvoreamos la albahaca muy picada y el orégano. 

    Y ya está. Platazo de pasta que os va a hacer repetir (si ha sobrado). 

*Como en todos los platos de pasta, yo recomiendo echar por encima queso rallado en el plato ya servido a gusto de cada uno. 

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viernes, 24 de noviembre de 2023

Macarrones amarillos en caldo

 


    El nombre de esta receta es de mi hija Carmela, y la receta en sí es una mezcla de lo que me explicó mi suegra Rosarito y lo que pude improvisar en la cocina una vez que fui a hacer esta forma de cocinar pasta después de ver durante tantas veces cómo mis hijos devoraban los platos en casa de su abuelita. Y como encima me recuerda a unos lazos de pasta que se hacía mi abuela Lola en un cazo de los rojos por fuera y con el interior en azul claro de toda la vida, unos simples macarrones pasan a formar parte de las recetas tradicionales de la familia transmitidas de generación en generación para que nunca se pierdan. Como Esperanza, la amiga de mi amigo Juan, que es la última que se pierde. 

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 40 minutos
Ingredientes para 2 personas:

- 1/2 cebolla pequeña
- 1 pimiento verde
- 1/2 pimiento rojo
- 2 tomates
- 2 dientes de ajo
- 3 ruedas de pescada o merluza
- 200 gr de macarrones
- 1 vaso pequeño de vino blanco
- 1/2 pastilla de caldo de pescado
- AOVE, 1 pellizco de azafrán, 5 ó 6 hojas de hierbabuena, 1 cucharadita de pimentón dulce, comino, jengibre, cúrcuma y sal. 

    Podemos comenzar poniendo a hervir en un cazo el agua con un poco de sal y aceite para cocer los macarrones. Para algunos sonará a perogrullo, pero para mí es muy importante que se cuezan durante diez minutos justos. Porque hay quien los deja más tiempo y pasan a ser macarrones de algunos restaurantes o de rancho militar, y no es lo mismo. (Perogrullo piensa lo mismo). 

    Lo que sí vamos a hacer en esta ocasión es aprovechar que cocemos los macarrones para poner con ellos las ruedas de pescado, para que se cuezan a la vez. Y una vez cocido todo, y escurrida el agua, cogemos las ruedas de pescado, les quitamos la raspa central y reservamos. 

    Mientras tanto, en una cacerola ancha vamos a freír con un culo de aceite los dientes de ajo y los reservamos en el mortero donde haremos el machacado, y en ese aceite vamos a preparar el sofrito echando primero la cebolla, luego los pimientos y posteriormente los tomates, pasándolo todo por la batidora. 

    En el mortero, junto a los ajos, vamos a poner la hierbabuena, el azafrán, la pastilla de pescado y un poco de sal. Machacamos bien, ligamos con el vino y añadimos a la cacerola todo junto. (Es muy importante para los lectores del blog de las tierras de Jaén, que ligar con el vino no significa echarse el vino al cuerpo mientras cocinamos). 

    Añadimos dos vasos grandes de agua, un poco de pimentón, jengibre y cúrcuma. Y cuando coja un poco de consistencia el caldo, pero antes de que reduzca, añadimos los macarrones y el pescado, removemos bien, y retiramos del fuego. 

    Y ya está. Plato mucho más sencillo de lo que parece. Y sobre todo, que les encanta a mis hijos, que son los críticos más fiables a la hora de valorar un plato. Ya quisiera ver a muchas estrellas Michelín enfrentarse a ellos. Jeje. 

*Si le añades unas gambillas peladas cuando has echado el sofrito triturado y antes de añadir el contenido del mortero para que se frían un poco en ese sofrito, ya no te cuento este plato recuento que vaya que si se acaba con pan y pimiento. 


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Wok de pollo con verduras

miércoles, 24 de mayo de 2023

Wok de pollo con verduras

 

    
    Siguiendo con las recetas fáciles, rápidas e improvisadas de fin de mes, aprovechando los recursos que nos quedan, siguen saliendo recetas buenísimas por las que no esperaremos a que acabe otro mes, y las haremos mucho antes por lo rica que ha salido. 

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 45 minutos.
Ingredientes para 2 personas:

- 1/2 cebolla
- 3 filetes de pechuga de pollo
- 1/2 calabacín
- 2 zanahorias 
- 1 pimiento verde-
- 1/2 pimiento rojo que no sea muy grande
- 2 paquetes de noodles (yo los compré marca DIA)
- salsa de soja
- 2 vasos de agua
- AOVE, sal, pimienta negra molida, jengibre molido, comino y curry. 

    Vamos a comenzar cortando en juliana las verduras y el pollo. Aunque el término "juliana" ya lo he explicado en otras recetas, para los que se inician en este mundo, es cortar en tiras lo más fino posible y con una longitud de unos 4-5 cm. 

    En una sartén grande, ponemos un chorreón de aceite de oliva virgen extra, y vamos salteando la cebolla, luego el pollo, al que le añadimos un poco de sal, pimienta negra molida y jengibre. Posteriormente añadimos los pimientos, el calabacín y las zanahorias. Le ponemos un poco de comino molido y curry y seguimos salteando. 

    Cuando la verdura comienza a estar hecha, vamos a añadir la soja y el agua, y dejamos que reduzca. 

    Mientras tanto, vamos a cocer en una cacerola aparte los noodles, que suelen hacerse poniendo agua a hervir y una vez que hierva, añadimos los noodles, y con el fuego apagado, los dejamos en la cacerola tapados unos 4 minutos. En esta ocasión no vamos a añadir los sobres de sabor que suelen traer, porque bastante sabor le aportaremos nosotros una vez los añadamos en la sartén. 

    Pasados esos 4 minutos, escurrimos, añadimos a la sartén y mezclamos bien. 

    Y ya está. Recetón facilísimo que gusta a todos y que son de las recetas que puedes dejar hechas de un día para otro. 

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viernes, 24 de marzo de 2023

Pavo al roquefort

 


    Si quieres hacer un plato resultón para una cena o comida y no tienes muchas ganas de enfangarte en la cocina, te recomiendo este plato que es muy sencillo y da más juego que Xavi e Iniesta juntos en sus mejores tiempos.

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: Menos de una hora:
Ingredientes para dos raciones muy generosas:

- 2 bandejas de filetes de pavo aliñados
- 1 cebolla
- 2 cucharaditas de harina
- 1 cuña de queso roquefort
- 5 quesitos
- 200 ml de leche evaporada
- AOVE (aceite oliva virgen extra), sal, pimienta negra molida y nuez moscada.

    Freímos los filetes pero que no se hagan demasiado para que estén muy jugosos. Troceamos y reservamos. 

    Con un poco AOVE vamos a sofreír la cebolla que habremos rallado previamente a fuego lento. Cuando empiece a estar dorada, añadimos la harina y ligamos todo. Añadimos el queso y los quesitos para que se vayan fundiendo y seguidamente vertemos la leche evaporada, dándole el toque con dos pellizcos de sal, un poco de pimienta negra molida y otro poco de nuez moscada. Movemos bien para que se funda todo el queso y se quede una salsa homogénea. 

    Añadimos la carne para que coja el sabor de la salsa roquefort. 

   Y ya está. Rapidísimo y facilísimo. Tan rápido que estoy escribiendo esta receta el día de Nochevieja a las 20:25h, después de haberme puesto a hacerlos a las 19:30h para hacer una ración  de entrante para le cena de fin de año. 

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jueves, 24 de febrero de 2022

Rape a baja temperatura con patatas

 


    Pues probando el cacharrillo nuevo que me regalaron por mi cumpleaños este verano, ha salido hoy este rape tan rico, que ha provocado que hoy mismo escriba la receta para que no se me olvide. Y eso con el tiempo que llevaba sin publicar nuevas recetas. Si a eso le sumas, que hoy es 24 de febrero, pues era de obligado cumplimiento hacerlo. 

Dificultad: Fácil

Tiempo de elaboración: 1 hora

Ingredientes para dos personas: 

- 2 colas de rape (salen dos lomos, por lo que si es segundo plato, daría para 4 personas). 

- 2 patatas medianas. 

- 4 dientes de ajo. 

- 2 vasos de vino blanco. 

- AOVE, pimentón dulce y picante, sal y perejil. 


    Para hacer esta receta necesitamos de una envasadora al vacío y un robot de baja temperatura. De todas formas, también se puede hacer de forma tradicional. Ahora os aviso. 

    Lo primero que haremos será preparar los lomos de rape, y preparamos un machacado con el preparado de "AJI" que hemos usado en otras ocasiones pero que si no tenemos se puede hacer con una cucharada de ambos pimentones, un poco de sal, AOVE y 2 dientes. 

    Especifico que los dientes son de ajo y no los nuestros para que sea un machacado y no un masticado o en versiones de alta cocina, un digerido. 

    
Pintamos los lomos con el mejunje y sellamos al vacío. Posteriormente cocinaremos a baja temperatura (en una olla de agua y con el aparato correspondiente), cocinaremos a 52 grados durante 20 minutos.



   
Mientras se cocina el rape, en una cacerola vamos a freír las patatas a ruedas y con otro mejunje que haremos con los otros dos dientes, de ajo, unas hojitas de perejil, otro poco de sal y AOVE. No hace falta apenas aceite, solo para pintar las patatas con el mejunje y poner un poco en el culo de la cacerola. Lo que pretendemos es que se frían sobre todo por fuera para que queden crujientes. Cuando empiezan a estar bien doradas por las dos partes, añadimos vino blanco hasta cubrir las patatas y dejamos que se cuezan durante unos 15-20 minutos, en función de la dureza de la patata. 

    (Si no tenemos robot de baja temperatura, en este momento es cuando pondríamos los lomos sobre las patatas y taparíamos la cacerola para que el rape se cocine con el vapor, mientras terminan de cocerse las patatas).

 

  Una vez reducido el vino, y estando el rape terminado de cocinar a baja temperatura, ponemos los lomos de rape sobre las patatas y añadimos el jugo que haya soltado sobre el cocinado, y moveremos la cacerola sobre un fuego lento como cuando hacemos un pil-pil para que se ligue el jugo del rape con la reducción de aceite y vino de las patatas. 

    Y ya está. Os aseguro que es un plato que gustará mucho. 

    *Mi última recomendación es que esta receta se haga con mucha precaución para evitar accidentes, ya que siempre que se cocinan platos Derrape, hay que controlar muy bien la frenada y los mandos. 

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Oreja en salsa

viernes, 24 de septiembre de 2021

Oreja en salsa


    Retomamos la actividad del blog, tras mucho tiempo de ausencia, con una nueva receta que os va a hacer perder el sentido. Concretamente el del oído, sobre todo si os confundís con el ingrediente, y os ponéis a cocinar la oreja que no corresponde. Así que poned mucha atención, que no pienso repetir. Bueno, si sobra, seguro que repito por lo buena que sale. 

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: Una hora corta. Vamos, una horeja. 
Ingredientes: 

- Otra hora corta. O sea, otra oreja, pero de cerdo. 
- 5 dientes de ajo
- 2 hojas de laurel
- 1 cucharada de pimentón dulce y otra de pimentón picante. 
- AOVE y sal al gusto (para darle otro sentido a la receta). 
 
    Para comenzar, vamos a poner la o las orejas en la olla rápida a cocer con suficiente agua para que queden sumergidas durante 15-20 minutos desde que empiece a pitar. O sea, tenemos que conseguir que hablen mal de nosotros para que nos piten los oídos. 

    Mientras tanto podemos pelar los ajos y laminarlos. Cuando termina de cocerse la oreja, la sacamos de la olla reservando el caldo y la troceamos en trozos pequeños. 

    En una cacerola de barro preferiblemente, vamos a dorar los dientes de ajo en un culo generoso de aceite, junto con las hojas de laurel. Cuando empiecen a estar dorados, añadimos los trozos de oreja y vamos salteando. La oreja. NO nosotros. Ni nuestras orejas. Añadimos los pimentones mientras seguimos con el salteado, la sal al gusto, y le añadimos el caldo de cocer la oreja que habíamos reservado hasta cubrir los trozos de oreja y vamos dejando que se reduzca el caldo a fuego lento. 

    Cuando quede caldo suficiente para mojar sopas de pan, pero no tanto como para meter la cuchara como en una sopa, retiramos del fuego. Se debe quedar una salsa gelatinosa que tendremos que calentar en el caso de que no la vayamos a servir inmediatamente. 

    Y ya está. Aperitivo que me recuerda a mi época de mili en Pontevedra, que le encanta a mi suegro, y que a mí me vuelve loco, y me hace perder el sentido. ¿Oído?

    *Ya mismo estoy publicando los callos con garbanzos que me da a mí que van a tener mucha relación con esta receta. 

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Codornices casi en escabeche

viernes, 24 de julio de 2020

Codornices casi en escabeche


Otro recetón heredado de mis padres. Una de esas recetas que piensas que cómo pueden volver estos sabores y olores del pasado de forma tan maravillosa. 

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 4 personas:
- 1 cebolla grande
- 8 codornices
- 3 hojas de laurel
- 1 vaso grande de vino blanco
- AOVE, sal, pimienta negra en grano y vinagre de vino blanco. 


     Lo primero que haremos será lavar bien las codornices y quitaremos las pequeñas plumas o cañones de las mismas que a veces quedan cuando las compramos. 


    A continuación pelaremos la cebolla y cortaremos en juliana, y en un buen culo de aceite, y en una cacerola grande comenzaremos a sofreír. En cuanto empiece a estar dorada, vamos a añadir las hojas de laurel y las codornices. Añadimos un poco de sal y la pimienta negra en grano. Iremos dando la vuelta a todas las codornices para que se vayan haciendo por todas sus caras (aunque si no tienen cabeza, no sé dónde van a tener las caras. Claro,que a veces están un poco caras, y a los mejor por eso es. Lo mejor es que se hagan bien por todos lados. O sea, por la cara y por la cruz. Vaya lío. Me va a salir cara esta explicación cara a que se entienda mejor la receta. Mejor cierro ya el paréntesis).

       Cuando tengamos las codornices con buen color, vamos a cubrirlas de agua, añadimos un chorreón más que generoso de vinagre, una pastilla de avecrem y un vaso de vino blanco. Dejamos hervir un mínimo de 35 minutos. Rectificamos de sal, y si admite más vinagre, se lo podemos añadir. Cuando cojamos una codorniz de una pata, y ésta se desprenda del cuerpo, estarán bien cocidas. Apagamos el fuego y ya hemos terminado. 

       Y ya está. Una receta bien sencilla que gusta a todos y es un manjar. El caldo está para chuparse los dedos y media barra de pan acompañando cada bocado de carne. 

*Lo ideal es acompañar estas codornices con unas patatas fritas en tiras más bien gorditas. 
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sábado, 24 de noviembre de 2018

Mejillones en salsa picante (con Thermomix o no)

     De mi periplo "Conoce tu país con la enfermería española", uno de mis destinos en los que tuve el placer de repetir fue la buena tierra de Ponferrada, donde conocí el botillo, el cocido maragato, la cecina, y de casualidad, unos mejillones en salsa picante que ponían en un bar cuyo nombre no recuerdo, pero que estaba en la parte alta de la ciudad, era chulísimo, me encantaba, y al que seguro que volveré, si sigue abierto, pues estamos hablando de los años 1998 y 1999. O sea, del siglo pasado. A pesar del tiempo transcurrido, nunca he olvidado su sabor y aquí os traigo mi humilde reproducción de ese plato, que seguramente no lo hicieran así, pero a mí me recuerdan mucho y están buenísimos. 

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos
Ingredientes:
- 1 kg de mejillones
- 1 cebolla mediana
- 1 diente de ajo
- 2 tomates
- 1 pimiento 
- 1 bote de tomate frito casero
- AOVE, sal, 1 cayena pequeña y 2 cucharadas pequeñas de aji argentino 


   Lo voy a explicar para hacerlo con Thermomix que hace que la salsa tenga una consistencia perfecta, aunque se puede hacer en sartén o cazuela siguiendo los mismos pasos y pasando la salsa por la batidora al final de todo. Bueno, antes de echar los mejillones que la podemos liar. 

   Comenzamos limpiando bien los mejillones y los ponemos en una olla tapada sin agua al fuego. En cuanto se abran y echen la espuma, cortamos y reservamos. 

   Mientras, vamos a poner en el vaso de la thermomix o en la sartén 30 gr de AOVE (aceite de oliva vírgen extra), 70 gr de cebolla y 1 diente de ajo durante 3 minutos a 120º posición 3. 

   Añadimos el aji, la cayena (si no los queremos tan picantes podemos no echar la cayena que con el aji argentino ya vamos a tener suficiente picor, más los dos tomates y el pimiento durante 5 minutos a 120º en la posición 2. 

   Añadimos el caldo que hayan soltado los mejillones bastante borracho (perdón, quería decir colado), el bote de tomate frito casero y un pellizco de sal durante 5 minutos a 120º en la posición 2 y sin la tapa de plástico para que se evapore. 

    Una vez finalizado el proceso lo ponemos 15 segundos en posición progresiva de 3 a 8 para que se bata bien (aquí sí ponemos otra vez la tapa de plástico a no ser que queramos darle a los azulejos de la cocina un aire más vanguardista). 

    Quitamos una valva a los mejillones y los vamos colocando en una fuente donde le pondremos por encima la salsa que acabamos de realizar. 

    Y ya está. Aperitivo riquísimo que marida muy bien con cerveza bien fría y una mejor compañía. Yo no sé bailar salsa, pero estos mejillones en salsa me hacen hasta hacer un zapateado bueno de lo ricos que están. 

*que no se te olvide tener pan a mano, que la fuente se queda para no tener ni que fregarla. 
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jueves, 24 de agosto de 2017

Boquerones en vinagre



    Un aperitivo que es manjar entre los manjares son estos boquerones en vinagre. Tapa por excelencia en los bares típicos de Úbeda. Táper indispensable en reunión veraniega entre amigos y deleite en casa con una cerveza fresquita y buena compañía. 

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 3 horas contando todos los tiempos
Ingredientes: 
- 1/2 Kg de boquerones españoles (los de Cádiz son los que más blanquitos se van a quedar. Porque nos pese a quien nos pese, España es blanca). 
- 3 dientes de ajo
- AOVE, Perejil, sal y vinagre. 

Lo primero que haremos conforme los traigamos de la compra será congelarlos durante al menos 48 horas para prevenir el anisaki, que es una enfermedad que se contagia por comer pescado crudo y que creo que no la descubrió un español. 

   Una vez transcurrido ese tiempo y descongelados los boquerones, los vamos a limpiar quitándole la raspa central y la aleta superior, la cola y la cabeza. los lavamos bien hasta que el agua quede clara, y los vamos dejando en un bol con agua fría y cubitos de hielo donde los tendremos un mínimo de una hora para que terminen de limpiarse. 

    Cuando haya pasado esa hora, los escurrimos y los cubrimos de vinagre de vino blanco donde los dejaremos otra hora.

    Pasado ese tiempo, les vamos a escurrir el vinagre pero no los lavamos para que se queden impregnados en él, y le añadimos una picada con los ajos y el perejil muy picados y bañados en AOVE. Si tenemos aceite de extracción temprana, mejor que mejor, sobretodo un arbequina o un hojiblanca, porque les dará un sabor excepcional. Mezclamos para que se liguen todos los sabores y dejamos en el frigorífico. 

Y ya está. A coger una bolsa de patatas y una cerveza bien fría, y aunque por ahí se sigan peleando entre la española, la inglesa o la italiana, yo os aseguro que ésta es la mejor liga del mundo. 

*Hay quien le echa agua oxigenada cuando los estamos limpiando con el agua para que salgan más blanquitos, pero eso lo dejo a vuestra elección en función del gusto de cada uno y de la calidad del boquerón (los de las fotos no la llevan). 
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viernes, 24 de marzo de 2017

Huevos rellenos

     
     Como se acercan fechas muy significativas para los ubetenses en particular, y los semanasanteros en general, quiero aprovechar la receta de este mes para publicar un plato más que típico del Jueves y Viernes Santo en mi casa, tanto para comer antes de salir en procesión en La Columna, como para ver pasar la General por el Real. Todo esto me ha hecho salivar en exceso, y no sé si es por estos exquisitos huevos rellenos, o porque ya queda poco para la Semana Santa. 

Tiempo de elaboración: 45 minutos
Dificultad: Fácil
Ingredientes: 
- 1 docena de huevos
- 3 latas de atún
- 1 envase de jamón serrano a taquitos
- 1 bote de tomate frito
Para la mayonesa:
- 1 vaso de aceite de girasol
- 1/2 vaso de leche
- Una pizca de sal. 

     Como esta receta se suele hacer con prisa por la vorágine que supone un Miércoles Santo, entre trompetas de la Santa Cena, túnicas y capas planchadas, acordes del Retablo de La Pasión y un incesante tamborileo de Josete por toda la casa, vamos a aprovechar el tiempo y hacerlo todo a la vez. 

     Ponemos los huevos a cocer. Para los neófitos en la cocina consiste en poner los huevos en una cacerola con agua hasta que los cubra y ponerlos al fuego (la cacerola). Cuando comience a hervir, yo los suelo dejar unos diez minutos, que es el tiempo que vamos a utilizar para hacer la mayonesa y parte del relleno. 

   Para hacer la mayonesa pondremos los tres ingredientes indicados más arriba y batirlos bien con la batidora. Como muchos sabéis, yo prefiero hacer la mayonesa con leche y no con huevo, pues es más sana, dura más y es como si te pones un guante de malla metálica para cortar un trozo de queso fresco. Vamos, que es muy difícil que se corte, que para los neófitos en la cocina quiere decir que no se liguen los ingredientes al batirlos, y no que tenga vergüenza para hablar en público. El que no se liguen los ingredientes, para los neófitos en la cocina quiere decir que no se entremezclen creando una salsa homogénea y no que se vayan a pelar la pava por ahi, que para los neófitos en la cocina quiere decir lo mismo que para el mayor chef del mundo. O sea, irse a desplumar tan rica ave. 

   Dicha la tontería de la receta de hoy, mientras se siguen cociendo los huevos, en un bol vamos a ir mezclando el atún, los taquitos de jamón, el tomate frito y un poco de sal. Y una vez que tengamos los huevos cocidos (aquí apetece decir una ordinariez pero no es el estilo de este blog), con cuidado de no quemarnos vamos a pelarlos y a cortarlos por la mitad, separando las yemas de las claras. De las yemas, 8 de ellas las añadiremos al bol y lo mezclaremos todo bien, y las otras 4 las reservaremos.

   Una vez tengamos bien mezclado el mejunje del bol, con una cucharillas vamos a ir rellenando la oquedad dejada por la yema en cada media clara e iremos dejando los huevos en una bandeja. Aquí hay dos opciones: los podemos poner boca abajo como la escuela "Vica" o boca arriba como la escuela "Navarrete". Las dos formas son iguales de útiles. 

  Una vez colocados todos los huevos en la bandeja, verteremos por encima la mayonesa y posteriormente rallaremos por encima las yemas que habíamos dejado reservadas. 

   Y ya está. Plato fundamental en la gastronomía ubetense, que marida muy bien con su hornazo, sus espárragos en vinagrillo y sus "patatas de la abuela Lola". Plato O-Ración que son Columna vertebral de la Semana Santa que van completando el Humilde recetario de este blog, y que realmente están de Muerte, pero de Buena Muerte. He Sentenciado. 

*Lo bueno de estos huevos es que encima los puedes hacer durante todo el año, ideal para merendolas, campings, fines de semana en la sierra, comidas de verano y cenas de Navidad. 
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