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domingo, 24 de julio de 2016

Puntazo de ensalada de ajo blanco con boquerones

 
En fechas veraniegas sobretodo, siempre apetece un primer plato fresquito y rico como el que os presento en esta receta. Es una receta que me gusta mucho porque está buenísima y tiene ingredientes hasta ahora desconocidos para mí, y que han salido de mi imaginación. Os aseguro que os encantará y que es un PUNTAZO de receta. 

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos
Ingredientes para 4 personas: 

   Para el ajoblanco:
               - 6 rebanadas de pan Bimbo
               - 2 dientes de ajo
               - 200 gr de almendras fritas saladas y peladas
               - Un chorreón generoso de aceite 
               - 800 ml de agua fría. 
           
  Para el resto del plato:
               - 8 boquerones ahumados o anchoas en conserva. 
               - brotes frescos de ensalada al gusto.
               - Cebollino, AOVE cebolla frita seca, vinagre de Módena y...
               - 1 bolsa de PUNTAZOS (de las bolsas de chuches de toda la vida). 

     He puesto una duración de media hora por si queremos hacer una presentación esmerada y refinada. En este tiempo tampoco he contado la elaboración de los boquerones, que es receta aparte y que si son hechos por nosotros mismos, mucho mejor. Aquí os pongo el enlace a la receta de los boquerones: 


Patatas cocidas con anchoas del Betuládrico


      Evidentemente, hacedle caso para esta receta en concreto sólo a la parte de las anchoas, aunque si hacéis de paso también las patatas, no os arrepentiréis. 

     Para el ajo blanco, simplemente tenemos que poner todos los ingredientes en el vaso de la batidora y batir muy bien. Si tenemos Thermomix lo podemos hacer a velocidad 5 unos 30 segundos aumentando la velocidad progresivamente hasta el 10. En este caso, si queremos también podemos añadir el aceite poco a poco por el cubilete mientras se bate a velocidad 5. 

   En un plato o en un bol pondremos los brotes de ensalada que queramos. Podemos utilizar ensaladas de las que venden en bolsas, canónigos, rúcula o lo que más nos apetezca o tengamos a mano, sin contar para estos dos últimos casos, la cerveza que tenemos en ese momento, pues es lo que más nos apetece y más a mano tenemos. 

   Picamos el cebollino, cortamos los boquerones en dados de unos 2 cm cuadrados de área (esto es para que las juventudes que vienen arrollando sepan que las áreas no sólo son donde se cometen los penalties). Lo colocamos todo lo más bonico que podamos en el centro del plato añadiendo las bolas de puntazos que le dan un crujiente y sabor espectacular al plato, y que es lo que realmente hace que esta receta sea un puntazo, y vertemos el ajoblanco frío alrededor del plato, dejando la isla de verduras en medio. Añadimos unas gotas de vinagre de módena por todo el plato. 

Y ya está. Triunfo asegurado de la forma más sencilla que puede haber en la cocina y que "viste" más que la cabalgata de Reyes que viviste con 4 años y que no viste, a no ser que tus padres te cogieran a "pimpirinetes". Esto es una tontería grandísima pero tenía muchas ganas de escribir en este blog la palabra "pimpirinetes". 

*En el caso de no encontrar puntazos, podemos añadir picatostes, que es lo lógico de la receta, pero los puntazos es que son los puntazos. 
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viernes, 24 de junio de 2016

Patatas Chips (patatas fritas de bolsa de toda la vida)

     Aunque esto no parezca una receta, sí que lo es. No se trata de abrir una bolsa de patatas y echarlas en una fuente, si no de pelarlas, cortarlas y freírlas por tí mismo, para disfrutar de las patatas chips más ricas que te hayas comido en tu vida, mucho más buenas que las de las bolsas. Por lo que, a la elección de "la bolsa o la vida", yo sigo eligiendo la vida. 

Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos
Ingredientes:
- Patatas (las que queramos freír)
- Aceite de oliva y sal.
- Pelapatatas con forma de tirachinas, que aunque no se come, lo pongo como ingrediente pues es lo más importante de esta receta. 

Pelaremos y lavaremos bien las patatas. En una sartén grande vamos a poner Aceite de oliva vírgen extra en abundancia y lo pondremos a calentar. 

Mientras tanto, con el mismo pelapatatas vamos a ir cortando las patatas a ruedas o semilunas, o a lo que dé el tamaño del pelapatatas y de la patata en sí. 

Cuando el aceite esté muy caliente (justo cuando empieza a echar humo), vamos a ir echando las patatas de una en una para que no se peguen y se hagan por separado, como las declaraciones de hacienda de algunos matrimonios, hasta que se vayan dorando. Nos ayudaremos de una espumadera para moverlas ligeramente para que sigan sin pegarse las patatas, y de un abogado para lo mismo en el caso del matrimonio, si hiciera falta. 

Cuando estén doradas y duras, sacaremos las patatas del aceite, escurrimos y dejamos en una bandeja sobre papel de cocina (las patatas, no la bandeja, que hay que explicarlo todo). Añadimos por encima sal al gusto. Siempre me ha hecho gracia esta expresión culinaria de "sal al gusto" como si fuese noticia. ¿Os imagináis las toneladas de sal que echaríamos si lo hiciésemos "al oído"?

Y ya está. Raciones de patatas fritas caseras para disfrutar en una reunión de amigos. 

*Recomiendo echarse una cerveza mientras se fríen, porque si haces varias tandas y tienes que probarlas, viene muy bien. Aunque en ese caso, puede ocurrir que las patatas fritas nunca lleguen a la mesa. 
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domingo, 24 de abril de 2016

Conejo a la cazadora


    Realmente no es una receta de conejo a la cazadora porque no sé cómo se hace, pero le he puesto este nombre para que a alguien que busque por internet cómo hacer el conejo a la cazadora, le salga esta receta que es fruto de la improvisación y de la falta de ingredientes y de ideas que tuve un día en que tenía que hacer de comer y no podía salir a comprar. Además, a esas horas las tiendas estaban cerradas, y a ver dónde encontraba yo una cazadora de su talla para el animalico. 

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas: 
 - 1/2 conejo
 - 4 dientes de ajo
 - 1 pimiento verde
 - 1/2 pimiento rojo
 - 1 lata de tomates enteros pelados
 - 2 chorizos
 - 2 puñados de guisantes
 - 1 puñado de habicholillas verdes
 - 2 patatas medianas
 - 1 vaso de vino blanco
 - AOVE, sal, tomillo y albahaca.

    Estos son los ingredientes que usé porque son los que tenía. Seguramente se puedan cambiar, añadir o eliminar, pero como así me salió muy rico, así que transcribo la receta. Yo la volveré a hacer.

    Comenzamos pelando los ajos y cortándolos en ruedas gruesas, y en una cazuela, a ser posible de limpio el suelo, que diga, de barro, pues se nota mucho en el sabor tanto el contenido como el Carrefour o continente. Como decía, en esa cazuela y con un culo generoso de aceite pero que no deje de ser culo, vamos a sofreír los ajos, añadiendo el conejo troceado y salpimentado, añadiendo un poco de tomillo y albahaca, y cuando tenga color le añadimos el pimiento verde picado y el rojo menos picado pero bastante troceado. A los 2 ó 3 minutos añadiremos los tomates de la lata troceados, y si se nos escapa caldillo de la lata, mejor que mejor, pues más sabor le dará.

   Una vez vemos que el sofrito coge color y consistencia (unos 4 ó 5 minutos), añadimos los chorizos y las habicholillas troceados, los guisantes (éstos no hace falta trocearlos) y lo rehogamos todo unos 2 minutos, para posteriormente, añadir el vaso de vino blanco y agua hasta que cubramos. Rectificamos de sal. 

   Mientras cuece y se van tirando los trastos los sabores, o ligando, vamos a pelar las patatas, las lavamos y las cortamos a dados medianos, y las freímos en una sartén aparte. Una vez fritas, las escurrimos y las dejamos sobre papel de cocina para que escurran el aceite y no se queden blandas. 

    Pasados unos 15 minutos de cocción, añadimos las patatas y los dejamos 10 minutos mínimo o hasta que reduzca el caldo. 

    Y ya está. Veréis la buena aceptación de este plato. Y si encima, es un día nublado de lluvia y frío y se come en una mesa con brasero, una buena copa de vino y una mejor compañía, este plato es insuperable.

*Todavía sigo buscando por internet al autor de la receta original de "conejo a la cazadora" para que me explique cómo se cocina dicho animal vestido. 
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martes, 22 de marzo de 2016

Calamares rellenos


    Os presento una forma laboriosa pero para mi gusto, la más rica para comer calamares. Unos calamares rellenos a mi manera que espero que os gusten y que recomiendo que sean grandes para no penar demasiado, como la buena de Mari Carmen Garvín , quien es capaz de hacer calamares rellenos para veinte, y encima en Semana Santa. Mi enhorabuena por dicha proeza*.

Dificultad: Difícil
Tiempo de elaboración: 2 horas (si es para 2 ó 3 personas. Para muchos, preguntad a Mari Carmen). 
Ingredientes para 2 personas: 

- 4 calamares
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla mediana
- 3 tomates
- 1pimiento
- 1 calabacín
- 1 huevo duro
- 1 paquete de taquitos de jamón
- 40 gr de queso parmesano rallado o en polvo
- 1 vaso de vino blanco
- 2 cucharadas de pan rallado
- harina para enharinar (claro, no va a ser para empanrrallar o emperejilar)
- AOVE, perejil, sal, orégano, pimienta negra molida y nuez moscada.
- 4 palillos mondadientes sin utilizar (ADVERTENCIA: NO SON COMESTIBLES).

       Comenzamos limpiando los calamares, dejando el cuerpo sin piel, ni aletas, ni patas, ni contenido en su interior. Picamos las patas y las aletas, lavamos bien y reservamos. 

      Acto seguido rallaremos la cebolla. La mitad de esta cebolla rallada la reservaremos y la otra la pondremos en una sartén con un culo de AOVE y sofreiremos. Mientras, picamos un poco de perejil, el diente de ajo y un pimiento verde y lo añadimos. Cuando comienza a estar sofrito añadimos las patas y las aletas picadas y salpimentamos además de echarle un poco de nuez moscada. Y a los 2 minutos aproximadamente echamos también medio calabacín, el huevo y los taquitos de jamón, todo ello bien picado, y a los 4 minutos añadimos el pan rallado, para a continuación verter el vaso de vino blanco para que se ligue todo bien como una masa parecida a la de las croquetas. Rectificamos de sal. 

      Una vez ligada la masa retiramos del fuego y cuando se enfríe un poco vamos a ir rellenando los calamares con esta masa en 2/3 de su capacidad, pues luego se hinchan y se rompen al cocinarlos. Cerraremos la boca del calamar haciéndole un pespunte con un palillo fisurado en ambas epífisis, o sea, con un palillo que al coser la boca del calamar, le partiremos pero sin romperlo del todo ambos cabos, para que no se escape el calamar. Como los buenos cabos militares que vigilaban que no se escapara nadie.

      Una vez tengamos los calamares rellenos los vamos a enharinar y freír por todas sus partes, reservándolos sobre un papel de cocina para que no cojan mucho aceite. Por esta fase culinaria tan frecuente siempre me imaginaba a Casillas en la época de Mourinho sentado en su banquillo sobre una servilleta de papel.

      Vamos a preparar la salsa "Afterhours", o sea, donde terminarán de cocerse los calamares. 

    Para ello, en una cacerola preferentemente de barro, usaremos la media cebolla rallada que habíamos reservado, que sofreiremos en un culo de AOVE, para sumarle después el medio calabacín picado que tampoco habíamos utilizado, y una vez cogido buen color dicha verdura, añadimos los tomates rallados con un poco de sal y orégano. Cuando el tomate pierda el agua añadimos el bote de tomate frito casero y 300 ml de agua. Sobre este caldo pondremos los calamares y taparemos para que se vayan cociendo mientras se reduce el caldo, dándoles la vuelta con sumo cuidado. ("Cuidado" no lleva coma delante. Lo digo porque el cuidado es el que tendrán que tener los cordobeses o los baezanos, no vayan a añadir zumo para girar los calamares en esta fase de la elaboración de la receta). Dejamos hervir 30 minutos o hasta que reduzca el caldo. Y si luego nos da tiempo a que repose una hora mejor, pues cogerán más sabor. 

    Y ya está. Como si hubiésemos hecho poco. Pero seguro que merece la pena.

*Si os sobra relleno de los calamares, lo podéis añadir a la salsa "Afterhours" en el paso en que se añade el tomate frito casero. Le dará consistencia y muchísimo sabor. Y para los sopetillones en esa salsa ya ni os cuento. 
  Para los buenos observadores veréis que en la foto salen 3 calamares. En realidad aunque cocino para 2 aún, siempre hago para 3, porque luego pasa lo que pasa. 
*Nunca he probado los famosos calamares de Mari Carmen. Espero que alguna vez llegue ese día tan soñado por mí. 
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miércoles, 24 de febrero de 2016

Ternera con puré



       Hoy es 24 de febrero. Cumpleaños de mi padre. Y por eso publico una de sus recetas. Receta heredada de mi madre y que él supo seguir y transmitir tan bien. Evidentemente es una de mis comidas favoritas, y desde el momento en que la probéis, también será de las vuestras. Animaos a hacerla porque es superfácil y el rendimiento coste-beneficio es mejor incluso que todos los proyectos y resultados que haya obtenido en su vida Amancio Ortega. 

Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 4 personas:
- 1 kg de ternera del Depor, o sea, gallega y de primera, en filetes muy finos
- 1 kg de patatas
- 4 dientes de ajo
- 1 limón
- 1 vaso grande de vino tinto
- 1 cucharada de margarina
- AOVE, sal, un pellizco de azafrán en hebra, pimienta negra molida, perejil

    Comenzaremos preparando el puré de patatas porque tarda más tiempo en hacerse. Para ello, pelaremos, lavaremos y cortaremos las patatas en trozos ¨cachándolas", que no quiere decir que las registremos a ver si llevan drogas, si no que el corte que hagamos con el cuchillo no sea completo, para que cruja la patata al partirse. Una vez hecho esto, las coceremos con agua lo justo para cubrirlas, un pellizco de sal y una cucharada grande de margarina. Cuando cueza los suficiente para que las patatas estén blandas, escurriremos bastante caldo reservándolo, añadimos el zumo del limón, batiremos bien, e iremos añadiendo el caldo reservado hasta que tengamos la textura que deseamos. Os recuerdo que en este caso lo que buscamos es un puré bastante espeso, y ya de paso, también os recuerdo que apaguéis el brasero antes de salir de casa.

   Mientras hacemos todo este proceso del puré podemos ir preparando la carne. Ahora veréis que sencillez más grande. Vamos que la receta es más sencilla que el estribillo de la afamada canción de Massiel. 

    Como tendremos los filetes de ternera cortados muy finos, vamos a ponerlos de uno en uno sobre la tabla y con el mazo del mortero les vamos a ir dando golpes a lo largo de todo el filete para que se rompan las fibras de carne y luego nos salga mucho más tierna. 

    En el mortero, vamos a machacar los ajos con un puñado de sal, el azafrán, la pimienta y el perejil. Y cuando esté todo bien machacado, añadimos el vino tinto, ligamos todo bien y vertemos en un plato hondo.

    En la olla a presión pondremos un culo generoso de aceite pero que no deje de ser un culo (esta frase en el carnaval de Cádiz llevaría ya dos cuplés por lo menos), y aquí va a ser donde iremos poniendo los filetes de ternera de uno en uno habiéndolos bañado previamente por las dos caras en el plato hondo con el mejunje. Una vez puestos todos, añadiremos lo que nos haya sobrado de dicho mejunje, quedando los filetes "jugosos pero no bañados" (esta última expresión es literal de mi padre cuando me explicó la receta). Y es que recuerdo muchas expresiones literales de mi padre y la litera donde dormíamos de pequeños los tres. Perdón por la aliteración (qué suerte tuvimos los de mi generación del sistema educativo de nuestra época y de los maestros que lo conformaban).

    Cerramos la olla y la ponemos al fuego (por la parte de abajo). Cuando pite sólo estará durante 8 minutos para que la ternera quede tierna que es como gusta. 

   Y ya está. Receta práctica, rápida. que vale para mucha gente y para poca, para hoy o para el día siguiente, para niños y para mayores, y para vegetarianos...que les guste mucho el puré de patatas.

*Si quieres le puedes añadir un poco de leche al puré antes de batirlo y le dará una cremosidad muy buena. 
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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Pierna de cabrito al horno


    Un día en el mercado de abastos me ofreció mi carnicero Paco unas piernas de cabrito a muy buen precio y no pude rechazar la oferta a pesar de que nunca las había cocinado. Esa mañana comencé a leer recetas de gastronomía jiennense y de conventos españoles para coger ideas, pero al final decidí hacerlo entre la forma aprendida para la corona de cordero ya publicada y un poquito más de mi imaginación. Y así ha salido esta receta que no dudo en repetir en hacer (siempre que mi carnicero Paco me vuelva a realizar tan apetitosa oferta).

Dificultad: media
Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Ingredientes para 2 personas:
 - 2 piernas de cabrito
 - 1 cebolla
 - 1 cabeza de ajos
 - 2 pimientos verdes
 - 2 tomates 
 - 2 patatas medianas
 - 1 litro de caldo de carne
 - 1 cucharada de miel
 - 1 vaso de vino tinto
 - AOVE, sal, perejil, tomillo, 2 hojas de laurel y albahaca.

   Preparamos el caldo de carne con huesos de jamón, espinazo, sal y agua, o cortamos por el abrefácil el tetrabrick.
   A continuación cortamos la cebolla en juliana, pelamos los ajos y los cortamos por la mitad y sofreímos en un culo de AOVE en una sartén grande. Para los que comienzan a leer recetas les explico que cuando leen "AOVE", el término se refiere a "Aceite de Oliva Vírgen Extra", y no a "poner huevos". Hacemos cortes transversales a las piernas, les echamos una pizca de sal y pasamos también por la sartén por ambas caras hasta que la carne se ve que cambia de color, y se añade mientras el pimiento verde en juliana para que también se vaya friendo. A los 5 minutos aproximadamente de estar las piernas por cada cara, retiramos del fuego y reservamos.
   En el mortero preparamos un puñado de sal, tres ramitas de perejil, cogemos 3 ajos de los que están sofritos, un poco de tomillo y de albahaca y machacamos. Cuando esté machacado añadimos la cucharada de miel y el vaso de vino y removemos para que se ligue bien. Esto no costará ningún trabajo, pues de siempre con un vaso de vino se ha ligado mejor.
    En una bandeja de horno pondremos un hatillo con lo que haya sobrado de tomillo y las hojas de laurel, las patatas cortadas a ruedas gruesas, las piernas con la cebolla y el pimiento por encima y rodearemos con los tomates cortados a ruedas. Con una brocha pintamos las piernas por ambas caras con el machacado del mortero y por encima de las patatas y para que haga base en la fuente del horno añadiremos un poco del caldo de carne. 
Dejaremos en el horno a 180º durante una hora, pintando de nuevo y añadiendo caldo de carne conforme se vaya resecando en varias ocasiones. 
Y ya está. No defraudarás a tus invitados, y si no los tienes, te arrepentirás de no haber invitado a nadie. 

*Cuando vuelva a la plaza de abastos le diré a Paco "¡qué bueno está el cabrito!", y espero que el ruído de pescaderos y fruteros de la plaza no malinterprete mis palabras. 


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domingo, 13 de septiembre de 2015

Falso arroz marinero

   
  Otra de las recetas inspiradas en la buena cocina del bar La Tintorera de Úbeda es este falso arroz marinero, que sólo se parece en el falso arroz, con respecto al falso rissotto que ofrecen en dicho bar. El resto es elaboración y creación propia, con aires del arroz abanda ya publicado en este blog y acompañado con unas conchas finas que son mi perdición, como Julián Muñoz a la Pantoja. 

Dificultad: Difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para dos personas:
 - 1/2 cebolla
 - 2 dientes de ajo
 - 4 tomates
 - 1 pimiento verde
 - 1 pimiento rojo
 - 250 gr de pescado (tintorera, cazón, cualquier pescado escualo, como cuando alguno que yo me sé me pregunta por el pescado a utilizar: "¿que es cuálo?". "Sí, escualo".
 - 125 gr de almejas
 - 125 gr de gambas
 - 6 conchas finas
 - 150 gr de piñones de pasta
 - 1 vaso de vino blanco
 - aceite de oliva vírgen, sal, perejil y pimentón picante.

 Lo primero que haremos será un fumet con los restos del pescado que vayamos a utilizar, las cabezas de las gambas, un puñado de sal, una cucharada pequeña de pimentón picante y 2 litros de agua. Mientras hierve vamos a picar el perejil, los ajos y la cebolla y lo comenzaremos a sofreír en una cazuela preferentemente de barro en un culo generoso de AOVE, y cuando lo veamos dorado, le añadimos los pimientos muy picados. Podemos dejar medio pimiento cortado a tiras y lo sofreiremos en el mismo momento, pero a la larga nos puede servir para decorar el plato. 

Acto seguido añadiremos los tomates rallados, y cuando pierdan un poco de agua y se vea jugoso pero no acuoso, añadimos las almejas, las gambas peladas y el pescado troceado y salpimentado, y movemos suavemente para que no se deshaga, durante unos cinco-diez minutos. 

Una vez tenemos la marinera realizada, dejamos que reduzca para que no quede caldoso. Y con el caldo de pescado, retiramos las raspas y trituramos las cabezas de las gambas, pasando posteriormente todo el caldo por el pasapuré o chino, y en este caldo es donde vamos a cocer los piñones de pasta según las indicaciones del fabricante, siendo muy importante que queden "al dente", que para los que no dominan el italiano ni el chino mandarín, no significa que queme mucho. 

Y ya está. Podemos presentar el plato como en la fotografía o mezclarlo todo junto y que quede como una paella. Acompañamos con las conchas madrileñas (o conchas finas) o cualquier otro molusco, y a comer que se enfría. 

*También puedes mirar la receta de este blog de paella ( http://laencimeraroja.blogspot.com.es/2013/07/paella.html ), y en lugar de echar el arroz, echar los piñones modificando el tiempo de cocción. Te saldrá una paella riquísima y te quedarás con todo el mundo. Como cuando juegas al Risk. 
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miércoles, 15 de julio de 2015

Pan de pita con verduras y carne

     Aprovechando un domingo de esos en los que no hay ganas de hacer nada, y pensando en los ingredientes que tenemos en casa porque no podemos comprar nada, es como surge esta nueva receta que vuelve a dejarnos la panza llena y a Mária relamiéndose y diciendo que no volveremos a encargar más Sawarma: "¡Ke bab!" "Ni se te ocurra" dice ella. 

Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 40 minutos
Ingredientes para 4 personas:

- 4 panes de pita (yo los compré en el DIA y están buenísimos).
- 1/2 cebolla
- 125 gr de pechuga de pollo
- 125 gr de higadillas de pollo (ó 125 gr de ternera)
- 1/2 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 2 tomates
- 1 cogollo de lechuga
- 2 zanahorias
- aceite de oliva vírgen, sal, pimienta negra molida, curry, tomillo.

Para las salsa blanca:
- 1 diente de ajo
-1 vaso de aceite de girasol
- 1/2 vaso de leche, y un poco de sal

Para la salsa roja picante: -10 gotas de Tabasco
- 1 chorreón de mostaza
- 1  chorreón de ketchup
- 1 chorreón de tomate frito

Lo primero que haremos será triturar las higadillas de pollo, la cebolla la picaremos mucho y la pechuga y los pimientos los cortaremos en juliana.

  En una cacerola pondremos un buen culo de aceite y en él pocharemos la cebolla para acto seguido añadir las carnes con los pimientos y dejarlos durante 10 minutos para que se sofría todo junto, añadiendo un poco de sal, tomillo, pimienta negra molida y currry. 

   Mientras se sofríe todo esto vamos a preparar en un bol el cogollo muy picado, y los tomates y las zanahorias en juliana muy fina. Sobre estas verduras vamos a verter la primera salsa que se hace con el diente de ajo, el aceite de girasol, la leche y una pizca de sal, y removemos todo junto.

   La otra salsa la realizaremos en frío añadiendo el tabasco, el ketchup, la mostaza y el tomate frito al gusto para que pique más o menos. Entre las verduras picadas y el picor de la salsa, este plato me recuerda a McEnroe, por lo que se picaba durante todos sus partidos. 

   Y ya está. Una rica y recurrrida cena que para una quedada con amigos y una buena película, tenemos un buen plan organizado. Como el equipo A.

*Ah, equipo. Como recomendación de esta receta os sugiero que NO veáis "En qué piensan las mujeres" porque el plan se va al garete. 
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viernes, 15 de mayo de 2015

Arroz caldoso con caracoles

   
    Celebrando la publicación número 100, que coincide con el 2º aniversario de este blog, no podía hacerlo con otra receta que con este arroz caldoso. El plato número uno en las preferencias de mi musa de inspiración a la hora de cocinar y de realizar tantas cosas en la vida: mi mujer Mária. Plato heredado de mi queridísimo padre, quien me hizo disfrutar tanto de la cocina, guisando y degustando, con una cerveza fresquita y una amena conversación.

    Por todo esto y por lo riquísimo está, queda claro que tiene todos los ingredientes para que ocupe un lugar de privilegio en este humilde blog de cocina que nació como recetario particular para que no se me olviden las recetas que han formado parte de mi vida, y que, mucho más lejos de lo que esperaba cuando publiqué el "gazpacho andaluz", ahora es lectura obligada en algunas familias, y lugar de consulta para mucha gente que se lanza al fabuloso mundo de la cocina (No toméis esto último de forma literal, que os podéis hacer daño con la puerta del friegaplatos, también conocido como lavavajillas). 

Dificultad: difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora y media
Ingredientes para 4 personas (siempre que la hago, como mínimo debe ser para 4 personas, aunque estemos sólo dos, por la voracidad de los comensales ante este plato):

   - 1/2 cebolla
   - 1/2 conejo troceado
   - 2 pimientos verdes
   - 2 tomates rojos
   - 250 gr de habicholillas verdes
   - 4 alcachofas
   - 1/2 limón
   - 2 chorizos
   - 250 gr de caracoles grandes o "cabrillas"
   - 200 gr de gambas frescas
   - 1/2 coliflor
   - 2 vasos de arroz SOS o NOMEN
   - 3 dientes de ajo
   - aceite de oliva vírgen extra, sal, pimienta negra molida, pimentón molido dulce y picante, comino en polvo, tomillo, perejil fresco, 1 pastilla de caldo de carne y azafrán en hebra.

      Como es comida de homenaje y fiesta, en esta ocasión lo primero que vamos a hacer será abrir una cerveza muy fría, brindar al cielo, y degustarla mientras cocinamos. 

      Lo segundo que haremos será lavar muy bien los caracoles. Para ello los pondremos en agua para que vayan saliendo todos, y les vamos haciendo lavados continuamente mientras hacemos el resto de pasos de la receta, cambiando el agua en donde se encuentran muy "a pequeño", o a menudo.

      Acto seguido vamos a picar muy bien la cebolla y en una cacerola (si tenemos la oportunidad de hacerla en cazuela de barro, mejor que mejor) con un culo de aceite vamos a sofreírla. Mientras, salpimentamos el conejo troceado y lo añadiremos en cuanto la cebolla esté dorada. 

      Mientras se va friendo el conejo, lavamos y picamos los pimientos y los tomates, que los añadiremos cuando el conejo coja color de carne que se está haciendo y no está cruda. 

      Seguimos lavando y troceando las habicholillas con un tamaño de unos 2 dedos, y las añadimos cuando el sofrito coja la consistencia como para que te den ganas de meter un "sopetillón de pan" y dejar la cacerola como si no hubiésemos hecho nada. 

      Mientras, despencaremos las alcachofas, untaremos el corazón de las mismas con el limóm para que no se oxiden y no nos oscurezcan el caldo y las cortaremos en 6 u 8 cuñas iguales, en función del tamaño de la alcachofa, y las añadimos también. 

      Cortaremos los chorizos en rodajas, pelaremos las gambas, y una vez que estén bien lavados los caracoles, lo añadiremos todo, junto con 2 litros de agua para que vaya hirviendo todo. 

      Cogeremos el mortero, y en él pondremos los ajos pelados, el perejil, un pellizco de azafrán en hebra, la pastilla de caldo de carne y machacamos como Michael Jordan, o sea, muy bien. Al machacado, añadimos el vaso de vino blanco, ligamos muy bien y vertemos en la cacerola. 

      Añadimos al gusto el comino, el tomillo y los dos pimentones en función de lo picante que lo queramos, y dejamos que rompa a hervir y lo haga durante 15 minutos. 

      A los 15 minutos vamos a añadir la coliflor troceada, aunque no demasiado para que no se deshaga, y pasados 5 minutos desde que echamos la coliflor, vamos a añadir el arroz. He recomendado 2 marcas porque para mí es el mejor arroz para hacerlo caldoso o seco, pues es más consistente y no se deshace como otros arroces. 

    Hervimos durante 14 minutos, y justo en ese momento cortamos el fuego porque con el calor, el arroz va a terminar de cocerse, como más de uno con el calor de las discotecas a ciertas horas. 

     Y ya está. Lo más importante de este plato es servir inmediatamente, para que el arroz no siga admitiendo agua y se nos pase. 

*Poner una barra de pan cerca, y un cacharrillo y palillos para los caracoles. Os reconozco que junto con los andrajos, para mí, es la mejor receta que he publicado y publicaré en este blog. Si la hacéis, nunca os arrepentiréis. 
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viernes, 13 de marzo de 2015

Milhojas de berenjena con crujiente de Parmesano

     
     Normalmente, cuando hago una receta, le echo la foto y no la publico hasta que no pasa tiempo, porque no tenga el ordenador a mano, o por lo que sea. Pero esta noche he realizado este aperitivo, entrante o primer plato para cenar, y estoy tan satisfecho del resultado, que no he podido esperar a escribirla y publicarla. 

Dificultad: difícil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 3 personas:

     - 1 berenjena
     - 100 gr de carne picada
     - 20 gr de foigras
     - 50 gr de espinacas 
     - 1/4 cebolla
     - 100 gr de tomate frito
     - 1 huevo
     - 3 lonchas de jamón york
     - 3 lonchas de queso gouda
     - 50 gr de queso parmesano. 
     - aceite de oliva vírgen y sal

Para la bechamel: 
     - 10 gr de margarina
     - 1 cucharada pequeña de harina
     - 1 y 1/2 vaso de leche
     - un pellizco de sal, pimienta negra molida y nuez moscada

Para la vinagreta de mostaza:
     - un chorreón de aceite de oliva vírgen extra
     - 1 cucharada de mostaza
     - 1 pellizco de sésamo
     - 1 cucharada de crema de módena
      
     Como véis la receta tiene tarea, ya que es de las muy pocas que tiene la catalogación de difícil en este blog, pero merece la pena. En realidad yo aproveché que hice musaka (ver receta cuando esté publicada) para el día siguiente, y se me ocurrió preparar esto de cena. Empecemos:

     Vamos a comenzar preparando la salsa boloñesa que será picando la cebolla, y en un culo de aceite vamos a sofreír, añadiendo posteriormente la carne picada salpimentada. Mientras, vamos a cocer en un cazo el huevo y las espinacas, lavadas y cortadas. Para los fervientes seguidores de este blog, estoy haciendo lo mismo que en la lasaña que tengo publicada, tanto para este paso como para la bechamel.

   Una vez esté sofrito todo, añadimos el foigras, las espinacas cocidas, el huevo duro picado y el tomate frito y seguimos sofriendo durante 5 minutos para que se mezcle todo bien. 

     Mientras tanto, podemos poner en la plancha muy caliente, la berenjena cortada a rodajas lo más finas posibles. O sea, todo lo contrario a Belén Esteban, habiéndolas pasado previamente y muy levemente por harina (a las berenjenas. La otra ya se empapó bien de "harina"). Si nos sobra tiempo podemos ir cortando con la forma de las ruedas de le berenjena, el jamón york y las lonchas de queso. 

      Cuando tengamos las ruedas asadas vamos a ir montando las milhojas, alternando berenjena, queso, berenjena, salsa "boloñesa", berenjena, jamón york y berenjena. Podemos hacer las capas que queramos, como la abuela de Superman, y sobre la última vamos a verter dos cucharaditas de la bechamel que realizaremos de la siguiente manera:

      En un cazo ponemos la mantequilla hasta que se derrita, y entonces añadimos la harina y removemos para que no haga grumos, vertiendo inmediatamente la leche, y un poco de sal, pimienta negra molida y nuez moscada, y removemos continuamente a fuego lento hasta que espese un poco. 

      Y aprovechando que tenemos la plancha encendida, vamos a rallar en ella el queso parmesano, haciendo un círculo, que despegaremos (parecerá un chicle) todo en bloque y daremos la vuelta, hasta que coja un poco de consistencia y retiremos. Aunque penséis que se os ha quedado blandurria, si la dejamos aparte, se pondrá dura y crujiente (ironías de la vida). Este crujiente lo pincharemos sobre la bechamel. 

      Y sólo nos queda realizar una vinagreta de acompañamiento en el plato, que la haremos mezclando y removiendo muy bien los ingredientes arriba indicados para ello. Echaremos más o menos aceite en función de la consistencia que queramos conseguir. 

     Y ya está. Si preparas la salsa "boloñesa" con tiempo, en realidad no cuesta tanto trabajo, y parece más de lo que es, como los parques infantiles preelectorales de Úbeda.

*Ya que os ponéis, hacedlo en mayor cantidad, y sin contar la vinagreta ni el jamón york, y las lonchas de queso las cambiáis por tranchetes, y os sale una musaka de muerte (con su queso rallado por encima y su gratinado). Pero bueno, ésa ya la escribiré otro día (o lo mismo, al leer esto, ya está publicada y hasta recomendada aquí abajo). 
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