¿QUÉ TE APETECE HACER DE COMER?

jueves, 27 de junio de 2013

Pollo asado al horno

      Os presento un plato rapidísimo y fácil de hacer. Es como el pollo a la cerveza pero sin cerveza y con más coñac en lo alto. Para mis lectores del ramo sanitario lo recomiendo particularmente para cuando sales de trabajar de noche, pues se prepara en nada, se programa el horno, y cuando te levantas tienes la comida preparada y la cocina fregada. Que con la torrija que tienes al levantarte, no veas cómo se agradece. 

Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas: - 2 muslos de pollo grandes
                                             - 2 patatas medianas
                                             - 1/2 pastilla de caldo de carne
                                             - coñac
                                             - aceite de oliva vírgen y sal. 

   Lo primero que haremos será pelar, lavar y cortar las patatas en ruedas, pondremos un poco de aceite de oliva en la fuente del horno y encima las patatas cubriendo la base y salpimentamos. 
   A los muslos de pollo que nos los darán enteros en la carnicería si lo pedimos por favor, simplemente le haremos unos cortes profundos en las zonas más carnosas por las dos caras, y salpimentaremos también, poniéndolos encima de las patatas. 
   A continuación echaremos un chorreón de coñac por encima, pues si lo hacemos por debajo se nos caerá toda la comida al suelo al voltear la fuente, pues ni es flan, ni es plan. 
   Y para finalizar, haremos lo más difícil de esta receta. Cogeremos la 1/2 pastilla de avecrem y la espolvoreamos por encima de los muslos. Si se nos manchan los pantalones querrá decir que nos hemos equivocado de muslos. 
   Y ya está. Metemos en el horno a 220º y cocinamos durante 53 minutos. 

*Estoy seguro que os encantará y que si la hacéis, repetiréis. Lo mejor, el crujiente de la piel con el sabor que tiene. Lo peor, los vaqueros que van directos a la lavadora. 
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lunes, 24 de junio de 2013

Lasaña de carne y espinacas


     Particularmente es uno de mis platos favoritos. Puede parecer que es una receta tediosa de hacer, pero si piensas que por una hora de cocina puedes disfrutar de este magnífico plato, te darás que cuenta que merece la pena hacerlo. Esta es la única ocasión que pienso que la saña no es mala.

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas (sale para más pero está tan rico que seguro que repiten):
                              - 400 gr de carne picada de cerdo
                              - 200 gr de espinacas
                              - 1 cebolla
                              - 200 gr de paté de hígado de cerdo (el Foigras de toda la vida)
                              - 2 huevos
                              - 1 brik pequeño de tomate frito
                              - 4 lonchas de tranchetes
                              - 10-12 láminas de pasta para lasaña
                              - margarina, harina y leche para la bechamel
                              - queso rallado
                              - aceite de oliva vírgen, sal, nuez moscada

     Esta es de las recetas que vamos a usar varios fuegos y cacerolas a la vez, así que, atentos a las explicaciones a ver si váis a poner las cosas donde no son:
     Para comenzar pondremos a hervir los 2 huevos en un cazo, y las espinacas las lavaremos, cortaremos mucho y coceremos con una pizca de sal en otra cacerola. Cuando ambas cosas estén cocidas, escurrimos las espinacas y las reservamos, y los huevos sin que se nos escurran, los pelamos y picamos. 
     Mientras cuece lo anterior, picaremos la 1/2 cebolla y con un poco de aceite de oliva vírgen comenzamos a sofreír en una sartén grande. Cuando comience a estar dorada añadimos la carne picada con un poco de sal. 
     Si ya están cocidas las espinacas o los huevos y nos queda un fuego libre podemos ir poniendo a hervir en una cacerola grande agua abundante, un poco de margarina, 1/4 de cebolla y sal para cocer las láminas de lasaña durante 15 minutos. Es muy importante echarlas al agua hirviendo de una en una para que no se peguen unas a otras. Eso está muy feo, ya sabéis que no hay que pegarse. Una vez cocidas, escurrimos y reservamos. 
     Cuando la carne comience a soltar jugo añadiremos la lata de foigras sin la lata y removemos para que se vaya deshaciendo y ligando con la carne. 
     Una vez que veamos que la carne y el foigras (me encanta escribir foigras porque me recuerda a mi infancia) están unidos como una masa añadimos las espinacas, los huevos picados y el tomate frito, y calentamos removiendo un poco. 
    En una fuente honda de horno (honda es la profundidad y no la marca), pondremos un pelímetro de aceite  para que se extienda por la base. El pelímetro es una medida de cantidad que me he inventado que evidentemente significa "muy poco" o "un pelo de". Lo mismo de aquí a un tiempo sale en la Wikipedia. 
   Seguimos. Tras extender el aceite cubriremos la base de la fuente con una capa de láminas de lasaña, encima pondremos una capa con el relleno de carne, espinacas,... Después irán los tranchetes a tiras y sin cubrir completamente como hacemos con la pasta. Con un tranchete y medio o dos tenemos para hacerlo. Volvemos a poner otra capa de láminas de lasaña y así sucesivamente hasta que nos quedemos sin ingredientes, siendo la última capa, del relleno de carne, y no la del Resucitado como piensan muchos. 
   Nos queda por hacer la bechamel: en un cazo ponemos una cucharada de mantequilla. Cuando se derrita añadimos la cucharada de harina y removemos muy rápido con una batidora manual añadiendo inmediatamente la leche. Mientras espesa añadimos una pizca de sal y de nuez moscada y removemos con energía para que no haga grumos. En cuanto espesa un poco vertemos uniformemente sobre la superficie de la lasaña. 
   Por encima de todo, espolvoreamos el queso rallado y metemos en el horno con el grill menos de 5 minutos, observando para retirarlo cuando comience a dorarse el queso para que no se nos queme. 
   
   Y ya está. Para servir cortaremos cuadrados con una pala ancha y fina para intentar sacar los trozos de la fuente sin que se nos desmorone la lasaña. 

*Os aseguro que los comensales se ensañarán con la lasaña de tal forma, que el plato no lo tendrás que fregar. Menos mal porque tienes que fregar 3 cacerolas, 1 sartén, 2 escurridores (o 1, pero 2 veces), una fuente de horno... Por lo menos, nos ha sobrado si te has dado cuenta, 1/4 de cebolla. 
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jueves, 20 de junio de 2013

Trucha "eschopeada"

     El nombre de la receta está claro que es inventado y aunque parezca dar a entender que un borracho intenta decir el nombre de la receta mientras pincha los palillos en la trucha y la "esfarata", lo cierto es que le he puesto este nombre a partir de la variación que se me ocurrió sobre este plato y que hace que esté buenísima. 

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 45 minutos
Ingredientes para 2 personas: - 2 truchas medianas (400-500 gr por trucha)
                                             - 1 patata grande
                                             - 4 lonchas de chopped
                                             - 4 lonchas de queso
                                             - 1 diente de ajo
                                             - 1 vaso pequeño de vino blanco
                                             - aceite de oliva vírgen, sal, perejil y pan rallado

    Comenzaremos pelando y cortando la patata en ruedas no muy finas y las freiremos en una sartén pero echándolas cuando el aceite aún no esté muy caliente y las mantendremos menos de 10 minutos. 
    En estos diez minutos nos da tiempo a coger las truchas que previamente nos habrá preparado el pescadero quitándole la cabeza y abriéndola por la mitad como un libro, pero sin hojas ni tinta, que eso ya lo usaremos en el arroz negro. 
    Con las truchas preparadas, echaremos un poco de sal y encima pondremos las lonchas de chopped y las de queso sin tener que superponer, por lo que con 2 lonchas de cada tendremos suficiente para cada trucha. Cerraremos la trucha y pincharemos con 2 palillos atravesando la piel. Cuesta un poco pero nos da garantía de que no se romperá. Una vez introducido el palillo por los 2 lomos, podemos partirlo sin romperlo del todo por abajo para que no se vuelva a abrir cuando esté en el horno. 
   Como las patatas fritas ya estarán pues no queremos que se frían del todo si no sólo un poco, las pondremos en la base de la fuente del horno, encima pondremos las truchas y por encima de éstas untaremos un machacado que haremos con el diente de ajo, el perejil y pan rallado, añadiéndole un poco de vino blanco para que coja la consistencia (sí, es raro que la coja consiga la consistencia) necesaria para que se pueda untar como un paté sobre el lomo superior de la trucha. Echaremos por encima un chorreón de aceite de oliva vírgen. 
    En el horno a 200º meteremos la fuente y la tendremos media hora. 
    Y ya está. Cucha que trucha de mucha calidad que gusta hasta a la hucha. 

*Disfrutad con mesura y paciencia, pues las truchas suelen tener espinas y raspas pero es un pescado con muchas propiedades, por su contenido en proteínas de alto valor biológico, sus vitaminas y minerales. Lo mismo por tener tantas propiedades es por lo que es tan rico.
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lunes, 17 de junio de 2013

Cus Cus de verduras

     Plato típico marroquí que era totalmente desconocido para mí, pero que una vez lo probé de tapa en el bar La Cazoleta de Granada, y como todo lo que pruebo y me gusta, pensé cómo se haría y me inventé esta receta nutritiva, muy barata y rápida de hacer.

Dificultad: Fácil
Tiempo de elaboración: 30 minutos. 
Ingredientes para 2 personas: 
    - 1 vaso de Cus Cus 
    - 1/2 cebolla mediana
    - 150 gr filetes de ternera
    - 1/2 calabacín pequeño
    - 2 zanahorias
    - 1 pimiento verde
    - 1/2 pimiento rojo
    - 1 tomate
    - 1 vaso generoso de vino tinto
    - 1 cucharada de margarina
   aceite de oliva virgen extra (AOVE), sal, comino, pimentón dulce y picante, curry, canela, nuez moscada. 

     A la hora de realizar esta receta ante un evento inminente, cabe la posibilidad de que no tengamos tiempo de sobra para realizarla, por lo que, en contra de lo que podamos pensar, si preparamos todos los ingredientes de esta receta desde el principio durante los primeros 10 minutos, más tiempo ganaremos, cortando todos los ingredientes en juliana, incluida la carne. 

     Primero pondremos una sartén grande con aceite de oliva virgen y sofreiremos la cebolla, no demasiado, y entre que tarda poco, y que hemos preparado todo de antemano, pondremos la ternera en tiras a freír también. Hacia la mitad de fritura de la carne, pondremos toda la verdura ya cortada, la sal, comino, los dos pimentones, curry de forma abundante, nuez moscada y un poco de canela, que apenas le dará sabor pero sí un aroma moruno muy bueno, y sofreiremos hasta que se vea pochada, entonces añadiremos el vaso de vino tinto. 

     Mediante una cuchara de madera removeremos de vez en cuando para que no se nos pegue por el fondo. Según se va reduciendo el vino, la guarnición estará hecha. Apagamos y reservamos. 

     Para realizar el cus-cus, yo aconsejo usar el de la marca Gallo sin que gane ningún dinero con ello, o el del Mercadona, pues he probado con otras marcas y no sale suelto y se queda hecho un pastiche. 

    Pondremos un vaso y medio de agua a hervir con un chorrito de aceite y una pizca de sal. Cuando comience a hervir, añadimos un vaso con el cus cus, movemos un poco, apagamos el fuego y lo dejamos tapado de 2 a 3 minutos. Pasado ese tiempo, le añadimos una cuacharada de margarina y lo removemos bien para que el cus cus se suelte. Pasados unos dos minutos, estará todo bien mezclado. Entonces lo añadiremos sobre la guarnición de verduras. 

    Removemos todo y tras calentar un poco todo junto, ya está. A comer. 

*He realizado esta receta marcando las preposiciones para seguir aprendiendo y recordando en este blog, y porque me parecía muy importante reseñar que es "cortar EN juliana" y no "A Juliana".

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sábado, 15 de junio de 2013

Las comidicas de los lectores

     Celebrando el mes del blog, voy a publicar las fotos con las comidas que han hecho los fervientes lectores a raíz de leer las recomendaciones para cocinar que he puesto en este tiempo. Estoy contentísimo y orgulloso de que el blog tenga más de 1800 visitas en un mes, y sobretodo, de que a la gente le haya dado por cocinar y por hacer las recetas, lo que me motiva a seguir haciéndolo. De hecho, ya están programadas las recetas del siguiente mes que irán saliendo poco a poco.  Y encima viene muy bien, pues me ayuda a mejorar las recetas y su redacción, como el caso de la explicación de la realización del alioli en el arroz abanda que podía llevar a error, y si no es por Luis no me doy cuenta. 

    Sólo me queda felicitar y agradecer a todos los cocineros y cocineras por su interés, e incidir en que lo sigan haciendo y mandándome fotos con las comidas que hagan, y si ellos quieren las publicaré. Y es muy posible que instaure un premio a la mejor receta realizada. ¡Ánimo y a los fogones!


                                            Los alcauciles de Miguel Ángel


                                              El arroz abanda de Alfonso


                                         El arroz abanda de Lucía


                                          El arroz abanda de Luis


                           El arroz blanco cocido con huevos colchoneros de Luis


                                   Los espaguetis con berberechos de Sheila


                                 Los ñoquis a la carbonara de Mari Carmen


                                   Los ñoquis a la carbonara de Antonio


                                         El potaje carmelitano de Alberto

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jueves, 13 de junio de 2013

Bacalao Dorado

        Hoy os presento un plato típico portugués aunque con más variaciones con el original que la cara de la Esteban. Asesorado por mi buen compañero Lucas, aquí os dejo una de las mil formas de cocinar bacalao, para mí, uno de los pescados más agradecidos por su versatilidad. 

Dificultad: Media
Tiempo de elaboración: 1 hora y cuarto
Ingredientes para 2 personas: 

            - 400 gr de lomo de bacalao
            - 1 bolsa de patatas fritas estilo "paja"
            - 1 cebolla mediana
            - 3 dientes de ajo
            - 3 cayenas (guindillas picantes rojas y pequeñas)
            - 1 cucharada de harina
            - 1 cucharada de margarina
            - leche (un vaso y medio más o menos)
            - queso rallado
            - aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra molida, nuez moscada.
 
    En la cacerola cubriremos la base con aceite de oliva virgen extra y los dientes de ajo laminados con las cayenas. Sofreiremos y cuando estén dorados, vamos a añadir la cebolla rallada hasta que se dore. 

    A continuación, añadiremos los lomos de bacalao por la parte de la piel para que se vayan cocinando, cortados en rectángulos o trapecios (según la parte del pescado), pero que sean más bien grandes para que no se deshagan. Más que freír podemos decir que lo que hacemos en términos gastronómicos es sellarlos por las 2 caras, pero así ya seguro que me ha entendido todo el mundo. 

   En este momento cuando mantendremos el fuego a una temperatura más bien baja, suspendiendo la fritura (o sea, un 4-5 de 11 en vitrocerámica, no apagándola), y moveremos la cacerola en sí y nos ayudaremos de una pala de madera para que no se pegue el guiso. Taparemos e iremos moviendo circularmente la cacerola para que se ligue el jugo del bacalao con el aceite. Así es como se hace (o por lo menos yo hago) el bacalao al pilpil, pero eso ya lo explicaremos otro día. Cuando el aceite no se vea como aceite si no como una salsa o jugo amarillento, con una pala de madera retiramos las cayenas, y una vez que nos aseguramos que las hemos retirado, vamos desmenuzando el bacalao para que no queden trozos grandes. En este momento, añadimos las patatas fritas de bolsa y mezclamos todo. 
 
    En el tiempo en el que se va ligando el bacalao, podemos ir preparando una bechamel: 

    Pondremos en un cazo una cucharada de margarina, y cuando se derrita pondremos la harina y con un batidor manual moveremos con energía para que no queden grumos e inmediatamente, echar la leche y seguir removiendo. 

    No echéis demasiada leche porque conforme se va calentando se va poniendo la cosa menos blanda y al final se nos puede quedar demasiado dura. Así que es mejor calentar poco a poco, y en caso de que esté demasiado espesa, podemos añadir más leche. El objetivo es que quede densa pero ni grumosa ni espesa. Creo que esta parte es la más difícil de explicar pero la más fácil de entender. 

    Salpimentaremos la bechamel añadiendo también nuez moscada que rallaremos mientras buscamos la textura ideal. 

    Si queréis un vídeo explicativo de la bechamel, pinchad en el siguiente enlace:
https://youtu.be/nAe3O-y3NiY?si=Mm41Bm8GNRd8G9lP

    Una vez tengamos tanto el bacalao como la bechamel en su punto, emplataremos a ser posible en cazuela de barro, poniendo un fondo con el bacalao con patatas y por encima cubriremos con la bechamel, espolvoreando (vaya terminología que tengo que usar para esta receta) queso rallado por encima. Meteremos en el horno y gratinaremos de 3 a 5 minutos para que no se queme el queso demasiado. 

    Y ya está. Reconozco que este plato es un poco más difícil de lo normal, pero asusta más al leerlo que al hacerlo. Y sobre todo, merece la pena porque está buenísimo. Animaros a hacerlo que no os arrepentiréis. El plato. Y lo otro.

*Que no se os olvide fregar todo lo utilizado que seguro que la cocina está hecha un asco. 
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lunes, 10 de junio de 2013

Garbanzos con arroz

            Aquí os presento otro potaje con garbanzos rápido, baratísimo y muy fácil de hacer. Para que se acaben las excusas de no saber cocinar, un plato que viene muy bien para la anemia, y para no pasar hambre y quedarse más que satisfecho. 

Dificultad: muy fácil.

Tiempo de elaboración: 12 horas (contando desde que ponemos los garbanzos en remojo, pero en realidad se tarda 40 minutos contando con presurizar y despresurizar olla, y en elaborar en sí, 10 minutos). 

Ingredientes para 2 personas:  

- 150 gr. garbanzos
- 200 gr espinacas
- 1 vaso de arroz
- 1/2 cebolla
- 2 tomates
- 2 pimientos verdes
- 1/2 cabeza de ajos
- aceite de oliva vírgen extra
- sal, comino, pimentón dulce y picante

        La noche anterior dejaremos los garbanzos en remojo, y cuando los garbanzos estén como las yemas de los dedos cuando están mucho tiempo en remojo que parecen garbanzos, estarán en su punto para ser añadidos. Los garbanzos. 

        Haremos un sofrito en la olla a presión pero sin llegar a perder la compostura, con un chorreón de aceite, la cebolla picada, y una vez doradita, el pimiento y el tomate picados. 

        Una vez conseguido el sofrito o soharto, añadiremos los garbanzos, las espinacas muy bien lavadas y troceadas, la 1/2 cabeza de ajos sin desmembrar,  la sal, el comino, y los pimentones al gusto. De agua echaremos (sean los comensales que sean) para que se nos queden unos 4 dedos por encima de todo el contenido.

        Cerramos la olla y una vez que pite, los tendremos 18 minutos (este tiempo es en olla super-rápida. Pero en este caso, en las ollas exprés de toda la vida los tiempos van a ser los mismos: nubes y claros). 

        Una vez se haya despresurizado la olla, y sin peligro de abrir la olla, lo haremos (¡sin darle al botón rojo! ¡El botón rojo no!), retiraremos la 1/2 cabeza de ajos, y añadiremos el arroz comprobando que nos ha quedado suficiente agua para la cocción del mismo. Cerramos y cuando pite, lo tendremos al fuego 2 minutos. 

       Y ya está. Volver a esperar a que se despresurice la olla y a comer en cuanto no queme, para que no se nos pase el arroz, como a Willy Fog, que si no es por el viaje aquél que hizo...

*Ya sabéis que a mí me gusta acompañar con guindilla picante picada estos platos, pero eso va al gusto del comensal y a la capacidad de aguante de su estómago. 
     
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jueves, 6 de junio de 2013

Albóndigas en caldo

       Las albóndigas son un plato que gusta a todas las edades, y aunque parece que da pereza hacerlas y son engorrosas, el tiempo a emplear y la facilidad de su elaboración, hace que sea un plato muy común en nuestras mesas. Hoy las haremos con un sencillo caldo recordando las albóndigas que hacía mi madre. 

Dificultad: fácil
Tiempo de elaboración: 1 hora
Ingredientes para 2 personas (si son niños, calculamos a albóndiga por año de edad, o así nos las daban a nosotros. Para los adultos mayores de 65 años, es el logaritmo neperiano de la raíz cuadrada sin tintar dividido por la bisectriz de la albóndiga partido por la mitad izquierda preferiblemente):
              - 400 gr carne picada (de cerdo va muy bien, pero es opcional)
              - 3 huevos
              - 2 dientes de ajo
              - Pan rallado (un vaso grande más o menos)
              - 1 vaso de vino blanco
              - Insultos de jamón serrano
              - 1 hueso de jamón
              - sal, azafrán, perejil y agua. 

       En una cacerola grande pondremos agua a hervir con sal y el hueso de jamón para que se vaya haciendo el caldo. En un "zucezo" o "cazo" pondremos uno de los huevos a hervir, y cuando esté cocido reservaremos. 
       Para hacer las albóndigas no nos meteremos el dedo en la nariz, batiremos los otros 2 huevos en un bol grande donde añadiremos la carne picada con un poco de sal, y un machacado con el ajo, perejil, azafrán y vino blanco. Mezclaremos bien e iremos añadiendo el pan rallado y removiendo hasta que vaya cogiendo consistencia. No hace falta hacer una masa de cemento armado, cuando veamos que podemos ir cogiendo y haciendo bolas, es suficiente. Así nos saldrán más jugosas. 
      Conforme vamos haciendo bolas de un tamaño como bolas de ping pong para que me entiendan los lectores que quieran hacerlas, o como bolas de golf para que me entiendan los que le dicen al servicio cómo se hacen, podemos irlas friendo en aceite de oliva, reservándolas en una bandeja con una servilleta para que escurra el aceite. 
     Mientras realizamos el proceso de fritura, el huevo cocido lo pelaremos, la yema la rallaremos añadiéndola al caldo y la clara la trocearemos y también la añadiremos junto con los insultos o tacos de jamón. Probaremos de sal. 
     Posteriormente añadimos las albóndigas al caldo y dejamos que cuezan 15 minutos para que se empapen y cojan sabor del caldo y viceversa. 
      Y ya está. Espero que las disfrutéis. 

*Se pueden acompañar con unas patatas fritas como guarnición. Y si sobra caldo con su huevo y jamón picado, por la noche le echas unos fideos y tienes una sopa para cenar buenísima. 

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lunes, 3 de junio de 2013

Espaguetis con berberechos

        A esta receta le tengo un cariño muy especial, pues fue creada en nuestra época de estudiantes en Granada al mirar la despensa y decidir que si había espaguetis y berberechos, ese día comeríamos eso. Un saludo a mis compañeros de piso Curro y José Luis, con los que conseguí pasar 3 años inmejorables, y encima sacamos nuestras carreras y trabajamos por ellas, que en estos tiempos es más que valorable. Luego fue triunfo asegurado en todos los pisos y lugares que recorrí por la geografía española trabajando, y por eso, os aseguro que gustará muchísimo.

Dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 20 minutos
Ingredientes para 2 personas: - 250 gr de espaguetis
                                             - 1 cebolla mediana
                                             - 2 dientes de ajo
                                             - 2 latas de berberechos
                                             - 1 cucharada de harina
                                             - 1 vaso de vino blanco
                                             - margarina, sal, aceite de oliva vírgen, perejil, pimienta negra molida.

     Para ganar tiempo, pondremos agua a hervir con una cucharada de margarina, sal y 1/4 de la cebolla. Cuando hierva coceremos los espaguetis 10 minutos, escurrimos y reservamos. 
     Mientras realizamos todo ese proceso, pondremos en una sartén grande un chorreón de aceite, y sofreiremos la cebolla, los ajos y el perejil, todo muy picado. 
     Cuando lo veamos dorado añadiremos las latas de berberechos con su caldo y todo, y eso es lo más importante. En realidad vale cualquier tipo de producto similar siempre y cuando sean conservas de "líquido blanco" (no escabeches): almejuelas, navajas, chilenas... Unas gambitas aunque sean congeladas también le irán muy bien. Aprovecho un inciso para hablar de ese magnífico producto que son las conservas como hacen los cocineros en la tele: las conservas, principalmente, las conservas tú, porque el tiempo verbal no me deja hacerlo a mí. Hala. 
     Mientras cuece un poco, en un vaso pondremos la chucharada de harina y el vino y removemos hasta que el líquido quede uniforme, sin grumos. 
     Salpimentamos, añadimos el vaso de harina y removemos hasta que espese un poco. 
     Y ya está. Añadimos los espaguetis y removemos. A la hora de emplatar podemos añadir queso más rallado que la Reina cuando el Rey coge la moto para ir a por pan. 

*Antes de que lo comente Curro, verdadero inventor de la receta, este plato lo podemos hacer con tallarines, cintas o nidos, donde la salsa se adhiere mejor y están buenísimos. 
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